A Pedro Damián casi lo corren de su primera telenovela por transmitir un beso entre niños

El productor recordó que su primera telenovela fue 'El abuelo y yo', sin embargo, estuvo a punto de ser despedido.

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Pedro Damián

Hoy Pedro Damián es uno de los productores más reconocidos de la televisión en México. Gracias a él hemos podido disfrutar de varias telenovelas y una de ellas fue “El abuelo y yo”, la cual fue su primer trabajo como productor.

En entrevista para El Minuto que cambió mi destino, Pedro Damián recordó cómo fue realizar esta telenovela infantil y también la ocasión en la que estuvo a punto de ser despedido de la producción y la televisora en la que trabajaba.

Por un beso entre niños casi despiden a Pedro Damián

En la plática, Pedro Damián contó que casi lo despiden de la televisora por una escena que grabó para la telenovela infantil en donde se ve a Ludwika Paleta y Gael García Bernal dándose un beso, esto cuando eran unos niños.

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pedro damian

“Me iban a correr, e mi primera novela como productor, El abuelo y yo. Porque hay un beso entre un niño de 12 años y una niña de 11, Ludwika Paleta y Gael García Bernal y que se me ocurre, ya sabes eres joven, vamos a hacer un círculo”.

El productor comentó que cuando lo mandaron llamar a la oficina de Emilio Azcárraga estaba muy nervioso y temeroso.

“Me mandan llamar a la oficina del señor Azcárraga papá, El Tigre, entonces me dicen: ‘te van a hablar por lo de la novela porque parece que le enseñaron al señor unas imágenes de un beso ente dos niños’. Estaba afuera de la oficina, temblaba”.

Pedro Damián recordó que el dueño de la televisora le reclamó por poner esa escena en la telenovela, pero él le contestó que fue una muestra de amor entre los protagonistas de la historia.

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el abuelo y yo

“Entro a la oficina, estaba hablando por teléfono, cuela, me ve y me dice: ‘¿quién te crees que eres tú para que estés creando en las mamás situaciones difíciles?’, algo así, era de: ‘¿quién te crees para meterte en la vida de las mamás y preocuparlas por un beso de unos niños?’ y yo creo que me quedé callado un ratito pensando que le iba a decir: ‘creo que es mejor que ese beso se diera en la boca, fuera bonito a que se hiciera público a que fuera a escondidas de sus papás. Fue una muestra de amor’”.

Finalmente, Pedro Damián dijo que ese encuentro con Emilio Azcárraga le dejó un gran aprendizaje.

“Recibe otra llamada, contesta y veo que los ojos se le empiezan a llenar de lágrimas. Cuelga y me dice: ‘me siento muy mal’ y le digo: ‘¿por qué señor?’ y me dice: ‘porque tengo que despedir a mucha gente’. Era el recorte y veo a un hombre sensible, grandote, muy fuerte, con ese mechón blanco y me dice: ‘no hay de otra, tengo que hacer. Bueno, ya vete’. Salí y la libré, me di cuenta que la persona que estaba al mando era un hombre sensible”.

PJG