Molotov hizo sentir el Power Mexicano
La banda alzó la voz en contra de los recientes sucesos en Minesota y lanzó un mensaje a las víctimas del ICE

El sábado por la noche, el Palacio de los Deportes se convirtió en una olla en ebullición en donde las mentadas de madre, el orgullo mexicano y la protesta se hicieron presentes una vez más en la voz de Molotov.
Con el mordaz sentido del humor que caracteriza a Miky, Paco, Randy, Tito, Jay y Pato Machete —quien los ha acompañado en su gira de 30 años—, los chilangos no dudaron en hacer un apunte a lo que está sucediendo en Estados Unidos con las redadas iniciadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y cómo han escalado al siguiente nivel con sus propios ciudadanos, además de hacer referencia a un viaje por Italia y lograr que 18 mil almas estallaran al unísono al gritar “¡Viva México, cabrones!”.
La noche estaba lista para que, por dos horas, Molotov hiciera lo que mejor sabe hacer: llegar hasta la fibra más contestataria de cualquiera que estuviera presente y hacerla estallar. Así, 15 minutos antes de las 21:00 horas, las luces se apagaron y las pantallas se encendieron acompañando a los molochos desde los camerinos hasta el escenario.
Ahí, cada uno en su lugar encendió la mecha con Que no te haga bobo Jacobo y Oleré y oleré y oleré el UHU, en donde los visuales amarillos e imágenes fuera de registro en la pantalla resaltaban la gran “M” en medio del escenario que arropaba a la banda.
Y entonces llegó el primero de esos covers que incluyeron en el disco Con todo respeto, que básicamente cuenta la historia de los inicios de cualquier agrupación. Amateur se convirtió en el punto donde todo comenzó a ebullir, ya que los primeros conatos de moshpit empezaron a surgir cerca de la consola y el escenario.
Al llamado de Paco a que los acompañaran en la rola, Chinga tu madre creció la energía e hizo que el público se levantara y cantara con él a todo pulmón cada una de las mentadas de madre que vienen en la letra. Parásito y Pendejo fueron las siguientes en este festejo de 30 años de vida de Molotov, y también fueron el preámbulo a la rola en la que las chicas pierden todo tipo de pudor. Rastaman-Dita desató no sólo la locura, sino los pasos más sexis de las damitas presentes.
Fue entonces cuando de nueva cuenta la cámara se enfocó en los camerinos; cuando unos tenis y un pantalón negro caminaban hacia el escenario: Tito estaba en la casa y Molotov completo.
“Ésta es una nueva versión de Mayel, un tipo que ha pasado por todo”, lanzó Miky cuando el guitarrista subió al entarimado y dio vida a Here We Kum, Noko y Dance and Dense Denso, en donde las cervezas volaron y los moshpits iban creciendo en número.
“Un tema que necesita una actualizada por todo lo que está pasando en Minesota, Mineápolis, con los latinos golpeados y asesinados por el ICE; es un problema que no se va a acabar nunca”, sentenció Miky sin ningún reparo antes de que Voto latino se hiciera presente, mientras Tito tocaba la guitarra y Pato Machete lo abrazaba antes de bajar del escenario.
Con esos movimientos que suelen hacer, los molochos intercambiaron lugares: Randy al micrófono y Miky a la batería, para que el gringo no dudara en reventar Frijolero frente a su público. Y, en medio de la rola, ¿por qué no?, Miky intercambió lugar con Jay, subiendo al multiinstrumentista a la bataca y él a la guitarra.
Gimme Tha Power llegó con toda la mexicanidad posible cuando el público no dejó ir una sola palabra sin cantar y, por supuesto, cimbró el Palacio con un “¡Viva México, cabrones!”, que retumbó por el lugar.
El final venía, pero la onda expansiva de la explosión crecía cada vez más. Mientras Miky quería echarse una cumbia con Marciano I, poniendo a bailar a algunos, Jay pidió “ver el slam” con Marciano II, el cover de Misfits en su versión punk.
Tras Perro negro, donde Jay se aventó un solo de guitarra, llegó Sr. del Banco, acompañada por el clásico sarcasmo de Miky que logró la rechifla deseada. “¿Que banco no va con B labiodental? Vayan a pagar sus cuotas, si no, ¿cómo chingados vamos a ir a Italia?”, cuestionó.
Y así, tras 29 canciones entre las que estuvieron Perra arrabalera, Mátate Teté, Rap, Soda y Bohemia, y Puto, Molotov cerró la noche de forma explosiva con Comprendes, Mendes?, tema en donde Jay decidió que era buena idea hacer crowdsurfing, ser tragado por la gente y devuelto al escenario en una pieza.
El dato
· Setlist: 29 canciones.
· Duración: 135 minutos de show.
· Asistencia: 18 mil personas.
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