Rafael Perrín, una vida dedicada al terror
El actor y director lleva 32 años consagrado a historias que dan miedo. Hoy tiene cinco en cartelera y estrenará Dahmer, sobre el famoso asesino serial

Cuando las luces se apagan dentro del teatro, el público espera, callado y atento a ser testigo del relato que está a punto de presenciar. El público simplemente quiere sentir una emoción tras la tercera llamada, como cuando se sube a la montaña rusa y sabe que el carrito bajará estrepitosamente sin detenerse.
El actor, director y productor mexicano Rafael Perrín lo tiene bien claro y es por eso que, desde hace 32 años, eligió no sólo dedicarse al teatro, sino, particularmente, al teatro de terror.
Hoy es parte de cinco obras en cartelera: La dama de negro, Esquizofrenia, Infierno, Conversando con el diablo y El sótano. No conforme, el 10 de noviembre estrenará, como director en el Teatro Wilberto Cantón y con Emmanuel Okaury como protagonista, el monólogo Dahmer, la historia nunca antes contada, acerca del asesino en serie y agresor sexual estadunidense que cometió, entre 1978 y 1991, 17 homicidios de hombres, que involucraron necrofilia y canibalismo.
Es así que, si el nombre de Rafael Perrín está escrito en las marquesinas y programas de mano de alguna obra, es una garantía y se puede tener la seguridad de que algo dentro va a suceder, a nivel emocional, individual y de manera colectiva. De un buen susto en estas obras, nadie se va a librar.
Al respecto, esto expresó Rafael Perrín en entrevista con Excélsior.
El terror es un verdadero gusto para el público. El terror hecho como lo hago yo es un terror envolvente, participativo; el público actúa o vive las obras con nosotros, no es un espectador que esté sentado viendo, sino que está pasando la obra, está viviendo la obra. Encontramos una fórmula que le gusta al público, mi estilo le gusta, y ya empiezan a decir que es el Multiverso Perrín”, afirmó acerca de su manera de trabajar en este género.
LA DAMA DE NEGRO, LA QUE LO SEDUJO
¿Por qué dedicar toda una vida al terror, siendo tan afable fuera del escenario y habiendo explorado la comedia como director? Así lo explicó Rafael Perrín.
Todo surge por mi hermano Tomás, que en paz descanse, que vivía en Londres. Vimos primero La dama de negro allá, hace 32 años. A él le impresionó que con tres sillas y un baúl los ingleses brincaban de miedo, ellos que son tan flemáticos, tan fríos. Me dijo ‘si los ingleses se ponen así, ¿qué va a pasar en México?’. Él fue el visionario, realmente fue el primero que me metió esa semillita.
Me invitó a Londres, me fui a verla con (el hoy productor) Tony Calvo, que era mi alumno y tocaba el piano en otra obra y que tenía que ir a Inglaterra a comprar algo para su estudio de grabación, no me acuerdo qué. Estoy hablando de 1993. Fuimos y él se quedó profundamente dormido. Al día siguiente, yo fui a comprar los derechos. Mi hermano, quien iba a producir conmigo, tuvo un divorcio medio fuerte y la mujer le quitó todo el dinero. Entonces, me habla un día: ‘Rafa, estoy apenadísimo, pero no voy a poder poner dinero para la obra’.
Pensé que La dama de negro se iba a acabar. Cuál es mi sorpresa, que Toño Calvo me dice: ‘yo lo pongo’. Se acababa de titular y su papá le había dado un dinerito de premio y él lo utilizó para la promoción de La dama de negro, que entonces nos costó cien mil pesos, en 1994. De esos, Toño puso 50, Carlos Bracho 15 y yo el resto. Así es como empezó todo y la obra fue un trancazo”, relató acerca de sus inicios en el teatro de terror, con la obra más longeva de la cartelera mexicana, que hoy sigue en temporada en el Teatro 11 de Julio.
EL MIEDO SE EXPANDE
Dos décadas después, una de sus hijas cuestionó a Rafael Perrín acerca de si sólo haría La dama de negro en la vida. Entonces surgieron otras ideas.
‘Si el terror había funcionado, vamos a buscar otra obra de terror’, pensé. Y empezamos a buscar por todos lados”, dijo.
Vio teatro en Europa, Estados Unidos, Argentina, México y Colombia y nada lo convencía, hasta que se topó con quien es uno de sus hoy colegas, el dramaturgo mexicano Mauricio Pichardo.
Un día soñé que me metían en un hospital psiquiátrico y que las personas que me metían no estaban; que me quedaba encerrado. Me desperté con una taquicardia horrible. Le dije a mi esposa ‘ya sé de qué quiero que se trate la próxima obra’.
Al poco tiempo, la actriz Gaby Goldsmith quería que le dirigiera una obra que sería escrita por Mauricio Pichardo. Nos citó en Las Águilas y ella no llegó. Así que nos tomamos un café Mauricio y yo y se me ocurrió contarle la anécdota de mi sueño. La escribió. Así surgió Esquizofrenia. Nos tardamos un año en escribirla y la estrenamos. Hoy ya llevamos ocho años con ella”, relató acerca del monólogo que protagoniza en el Teatro Enrique Lizalde.
Tras este último éxito, Pichardo también hizo para Perrín Infierno, obra con la que llevan, en el mismo recinto que la anterior, tres años en cartelera. Ésta habla de los fantasmas en los teatros y de los que hay, particularmente, en donde se presenta.
Después, fue como público a ver El sótano, a Guadalajara, y le pareció de mucho miedo.
En la pandemia, el actor que hacía la obra en Guadalajara les renunció. Un día me habla Edgar Méndez, dueño del Teatro Galerías, quien también es productor de la obra, y me dice ‘oye, ¿no te gustaría actuar en El sótano?’. Ahí el terror llegó a mí, ya no lo busqué”, compartió acerca de la obra que se presenta en el Teatro Fernando Soler.
Mauricio Pichardo escribió la siguiente: Conversando con el diablo, basada en el mismo director y autor de El sótano. Para este proyecto, Perrín invitó al actor Ernesto Laguardia. Con él, logra un duelo de mentes, entre las fronteras de lo divino y lo humano, para abordar el abismo del alma. El título tiene funciones agotadas todo este año, también en el Teatro Enrique Lizalde.
Las obras están enlazadas, hay guiños entre ellas. Realmente ha sido una cadena de sucesos que nos han llevado a ver diferentes tipos de terror fantasmagórico, psicoterror, fantasmal e impactante”, acotó.
UN TERROR REAL
El año aún no termina y Rafael Perrín ya tiene otra de terror. En el marco del Día de Muertos, estrenará Dahmer, la historia nunca antes contada, acerca del asesino serial conocido como El Caníbal de Milwaukee, cuya historia fue hecha en una serie para Netflix.
Emmanuel Okaury me dijo que un señor había escrito una obra basada en Dahmer, que si la leía. Era como un documental y pensé que con ese texto no podríamos competir con la serie. Me pidieron que la adaptara. La empezamos a ensayar e íbamos escribiendo las escenas. Fuimos armando esto que es realmente estremecedor.
Es una forma de contar la historia completamente diferente a todo lo que han visto, en donde quiera que lo hayan visto. Esto es crudo. Verán a un verdadero monstruo. Es el terror máximo, porque es el que puede suceder en la casa de junto, en donde tú vives, con el vecino amable que, adentro, tiene a una persona a la que se está comiendo. Es otro tipo de terror, muchísimo más fuerte. Así me ha llevado este camino, por el terror”, detalló.
Perrín no tarda en abrir otra arista del terror teatral con una obra sobre hechiceras, pero eso será para principios de 2026. En tanto, se avoca a estos títulos y, por si no fuera suficiente, dirige otros, de otros cortes, como Las leonas y Perfume de Gardenia, que invitan al entretenimiento puro.
Lo que pasa con mis obras es que te provocan una cosa muy rara en el cerebro, se quedan vivas, presentes. Eso me encanta. Lo que yo siempre he buscado es que mis obras, cuando cae el telón, no se acaben, sino que ahí empiecen y pasen a quien las vio. Esa persona se lleva mi obra a su casa. En la noche apaga la luz y la obra continúa en su casa, continúa en su cabeza”, concluyó.
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