Lupita Villalobos confiesa que tiraba su ropa interior para no lavarla

La influencer Lupita Villalobos revela cómo enfrentó los retos de independizarse con humor, incluyendo un curioso truco para evitar lavar su ropa

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Lupita Villalobos habló en su podcast Las Alucines

Para Lupita Villalobos, influencer y creadora de contenido originaria de Hermosillo, independizarse fue mucho más que un cambio de domicilio: se convirtió en un caótico, divertido y memorable viaje lleno de aprendizajes y anécdotas que ahora comparte con sus seguidores.

En un reciente episodio de su podcast Las Alucines, titulado Nuevos comienzos, Lupita narró con su característico humor una de las etapas más complicadas de su vida: sus primeros pasos como independiente y el insólito método que utilizó para lidiar con las tareas domésticas.

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"No voy a lavar calzones": la confesión que hizo reír al internet

Durante el episodio, Lupita Villalobos confesó que, para evitar la tediosa tarea de lavar ropa, especialmente la ropa interior, optaba por tirarla después de usarla.

"Yo no voy a lavar calzones", declaró con una sonrisa, mientras explicaba cómo su falta de experiencia en labores del hogar la llevó a tomar decisiones poco convencionales, aunque divertidas.

La anécdota, que rápidamente se volvió viral, conectó con muchos de sus seguidores, quienes comentaron que las primeras experiencias viviendo solos pueden ser igual de caóticas.

La realidad detrás de la independencia

Lupita relató que su decisión de independizarse estuvo marcada por una transición llena de retos. Desde pequeña, su madre siempre había estado a cargo de las tareas del hogar, por lo que al mudarse sola, se encontró en un escenario completamente nuevo.

“Ni siquiera sabía cómo encender una lavadora”, confesó entre carcajadas, recordando cómo intentaba lavar su ropa en la lavandería del edificio. En una ocasión, su vecina intentó ayudarla, pero el resultado no fue el esperado. "Mojaba la ropa, echaba jabón, y fingía que estaba limpia. ¡Era un desastre!", narró.

La confusión entre una lavandería y una tintorería

Una de las historias más graciosas que Lupita compartió fue su primera visita a una tintorería, pensando que era una lavandería. "Llegué con montones de ropa, y al principio pensé que todo estaba bien. Después de unas visitas, me dijeron que sería más barato ir a una lavandería de autoservicio".

A pesar del consejo, Lupita aún tuvo dificultades para utilizar las máquinas. Fue entonces cuando decidió comprar grandes cantidades de ropa interior para desecharla tras usarla, una estrategia que pronto se convirtió en un gasto insostenible.

bgpa