Camila Valero, heredera de belleza y fuerza
La actriz protagoniza la serie pacto de silencio, en la que interpreta a una influencer en busca de la madre que la abandonó; fue de las invitadas exclusiva a la boda de Michelle Salas, su hermana, en Italia, el pasado fin de semana

Una influencer se cuela en la vida de cuatro mujeres en busca de la verdad acerca de sus orígenes, de saber quién de ellas es su madre, sólo para ejecutar una planeada venganza, tras un odio profundo por el abandono y humillaciones que vivió en su infancia. Esta mujer es Brenda y es interpretada por la actriz Camila Valero, para la serie Pacto de silencio.
Arropada por las actrices Kika Edgar, Marimar Vega, Litzy, Adriana Louvier y Chantal Andere, la actriz, quien proviene de un linaje artístico femenino al ser hija de Stephanie Salas, hermana de Michelle Salas, nieta de Sylvia Pasquel y bisnieta de Silvia Pinal, encabeza el elenco del serial disponible en Netflix.
“Justo está buscando su pasado, a su mamá, en específico y toda la intención de la historia es vengarse. Obviamente es más complejo y es lo que vamos descubriendo en la serie, que más allá de la venganza, quiere amor, saber de su pasado y ser reconocida. Pero lo que lleva la historia de Pacto de silencio es la venganza.
“Al principio me costó trabajo entenderlo. Brenda, este personaje, tiene momentos muy vulnerables y yo a fuerza quería llevarlo desde un lado mucho más frágil, de la falta que le hace su mamá, pero no, ella se quiere vengar y las quiere joder. Para mí eso fue difícil de entender y meterme en esta mentalidad de femme fatal, pero me reto mucho. Al final es lo que lleva la historia y lo que lo hace interesante y complejo.
“Podría ser más fácil decir: ‘está triste y quiere encontrar a su mamá’. Pero esa historia se ha contado muchísimo. Al contrario, querer encontrarla para vengarse por dejarla abandonada, no se ha contado. Eso hace la serie muy especial”, expresó Valero en charla con Excélsior.
Para la actriz, la historia es un juego de empatía, pues descubrirá, a su paso por esta indagación, de la mano de la audiencia, las historias de estas mujeres que tampoco tuvieron el camino fácil.
“Todas hacen cosas muy chafas y cuestionables. Al final es eso, tratar de empatizar con los otros personajes y, yo como actriz, hacerlo con Brenda, como personaje, y sus posibles mamás.
“Hicimos muchísima chamba de coaching, de trazar su vida y su historia, físico de cómo se movía Brenda, cómo hablaba, porque es multifacética, etc.
“Era importante marcar quién era ella cuando está con Martín, su mejor amigo; la que es con Itzel, su amiga de la infancia, y cómo es con estas señoras y sus fans, la influencer, donde es super encantadora con todo mundo. Eso queríamos tenerlo muy claro y no tuve un minuto libre en set. Fue una experiencia super nueva, muy exigente y eso me ayudó a tener al personaje muy naturalizado”, relató.
Las redes duelen
Camila se cuestionó su propia relación con las redes sociales.
“Yo, en los específico, sufro mucho del síndrome del impostor y siento que no me está yendo tan bien como quisiera y no he trabajado en meses, ni he tenido un proyecto, en momentos de mi vida y veo a la gente, a mis amigas, y me dicen: ‘¡te está yendo cañón, ¿no?!’. Y yo así de ‘¿sí?’ Yo siento que no. Y ahí no sé si es que o yo no estoy logrando identificar que me está yendo bien o que realmente queremos dar una cara de que ‘todo está increíble, que la vida es buena, que me fui de vacaciones y estoy trabajando en esto’. Pocos van a saber qué hay abajo”, dijo.
Para Valero, quien cuenta con más de 148 mil seguidores en Instagram, las redes son lo que son: una herramienta para compartir sólo ciertos aspectos de la vida, como su faceta laboral.
“Hay gente que le sale muy natural abrirse en lo virtual y platicar con lo que lidian. A mí no, no puedo, me cuesta mucho. No me sale natural. Así que cuando yo no me siento bien en lo personal, me escondo de las redes. No publico nada, no saben de mí. Pero hay gente que ahí encuentra mucho consuelo. Para mí no.
“En mi opinión, son lo que son: chamba y compartir ciertas cosas. Son muy importantes y han definido los tiempos y la historia, pero no son un medio profundo, todo lo contrario, es totalmente superficial”, acotó.
Sin embargo, Valero reconoció que sí le importa lo que digan de ella en las redes.
“Me encantaría que me valiera, pero sí soy muy sensible. Puedo tener 200 comentarios super buena onda, super lindos, pero si hay uno que es insultante, me voy a sentir mal. Por eso, Instagram no debería ser personal. Nunca contesto. Con el tiempo, te vuelves más fuerte para eso, así que trato de que en mi espacio no llegue la gente que no tiene que estar ahí”, concluyó.
Valero acompañó el fin de semana pasado a su hermana Michelle Salas en su boda con el empresario venezolano Danilo Díaz, a la que asistió Luis Miguel.
El dato
Acompañó a Michelle
Camila Valero fue partícipe de la reciente boda de su hermana, Michelle Salas junto a Danilo Díaz Granados, en el corazón de la Toscana. La actriz lució un vestido de Dolce & Gabbana y compartió algunas imágenes al lado de su hermana y su mamá, en un momento tan especial en su vida, durante los festejos en torno al lazo matrimonial.
Su linaje no la presiona
Camila Valero agradeció contar con el apoyo de su familia, liderada por mujeres, desde su bisabuela Silvia Pinal, hasta su madre, Stephanie Salas.
“Me costó empatizar con este personaje, porque a mí nunca me ha faltado nada, amor no me ha faltado, me ha sobrado en mi familia. Mi mamá siempre ha estado ahí y he tenido un núcleo muy fuerte. En esta serie, me puse en una situación distinta.
“Ha sido difícil hacerme de mi propio nombre, pero cada vez lo siento más y que mi carrera está brillando por sí sola. Ha sido un incentivo tener lo mío, mis proyectos, y dejar de ser hija de o hermana de. Ha sido una chambita extra, pero mentiría si no reconozco que el estar en una familia como ésta, también me ha ayudado a tener muchas oportunidades. Eso es claro, pero ha sido una chamba alterna, extra, hacerme de mi propio nombre y brillar por mí sola.
“Ya me ha tocado que en algún proyecto no saben quién soy o quién es mi familia. Y digo ‘gracias’. Prefiero que me conozcan como Camila que como una extensión de mi familia, que aunque se le quiere y se le aprecia, soy más que eso, tengo muchas otras cosas”, detalló Valero.
-Nancy Méndez C.
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