40 años de 'Canoa' de Felipe Cazals

La cinta que narra el linchamiento de cinco estudiantes fue objeto de un homenaje en el Festival de Guadalajara

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El director Felipe Cazals consideró que “ante las verdades históricas no queda más que hacer películas.” Fotos: Cortesía FICG

GUADALAJARA.

La película Canoa (1976), de Felipe Cazals, recibió ayer, por parte del Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG), el homenaje más grande del que jamás haya sido objeto.

 Un grupo de especialistas, entre los que estaban José Woldenberg, Leonardo García Tsao, Fernanda Solórzano, Juan Arturo Brennan, Guadalupe Ferrer y Gerardo Estrada, remarcaron la importancia de la película que hace 40 años cimbró no sólo a la industria cinematográfica, sino también a la sociedad mexicana.

La cinta, escrita por el fallecido Tomás Pérez Turrent y fotografiada por Alex Phillips Jr., nació de un artículo de nota roja en el que se narraba cómo un grupo de estudiantes fue linchado por una turba, alentada por la autoridad y el clero, en el poblado de San Miguel Canoa, en Puebla.

“Es una película que nació vigente, que no ha perdido su furia y que bordea magistralmente la frontera de la ficción y el documental con una estructura que trasciende el tiempo”, expresó Brennan, quien utilizó uno de los diálogos de la cinta para describir la situación actual del país: “Estábamos mal y ahora estamos peor”, parafraseó.

García Tsao, crítico y fundador del FICG, precisó desde el espectacular Paraninfo Enrique Díaz de León pintado por José Clemente Orozco, que Canoa es tan “vigente como aterradora”.

“Fue una película controvertida y exitosa por el público. Lo triste es que a pesar del tiempo la canción sigue siendo la misma, sólo han cambiado los intérpretes y la frecuencia con que ha sido entonada”, señaló en alusión a la clase política que gobierna el país.

Woldenberg, ex presidente del desaparecido Instituto Federal Electoral (IFE), contextualizó el momento histórico en que fue filmada, y la calificó como una de las películas “más descarnadas y perturbadoras” del cine mexicano.

Canoa es un drama en sí mismo y una alegoría de lo que pasó el 2 de octubre de 1968.”

En su turno Cazals, quien por esta cinta obtuvo el Oso de Plata a la Mejor Dirección en el Festival de Cine de Berlín, compartió el reconocimiento con todos sus colaboradores y dijo que Canoa es la “memoria de un hecho vergonzoso”.

“Me sigue pareciendo doblemente doloroso que siga existiendo la agresión contra los estudiantes al margen de sus ideas y que nunca se pueda saber la verdad. Otra vez estamos en lo mismo”, lamentó. 

“Nos queda hacer justicia. Poner las cosas de pie, pero este es un asunto que por lo visto resulta muy complejo y tiene el calificativo de histórico y ante las verdades históricas no queda más que hacer películas.”

Para atletas

Minutos después de la ponencia, en una charla con los representantes de los medios, Cazals aseguró que lo más difícil de hacer cine es soportar todos los obstáculos que la vida te pone enfrente para convertir tu película en realidad.

“Hacer cine es una forma de vida, pero recuerda que el cine es para atletas, donde algunos tienen talento, y otros no, pero el cine es sobre todo para atletas”, expresó el cineasta.

Aseguró que el problema de exhibición para el cine mexicano ya no existe debido a que simplemente no existen salas para las películas nacionales, porque “todos los espectadores van a su casa y aprietan el botón de Netflix (plataforma de streaming)”.

“El cine digital ha transformado todo, entre ello la exhibición y la distribución. El rito de ir a la sala de cine, a horas determinadas, ya no existe.

Por lo que señaló que su gran anhelo “a esta edad” es “volver a ser espectador, como lo fui a los 12 o 14 años”.

Felipe Cazals, quien esta tarde recibirá un homenaje por parte del director mexicano ganador del Oscar Alfonso Cuarón, subrayó el talento visionario del director de Gravedad.

“Nosotros fuimos cineastas de nuestro tiempo, testigos de lo que pasaba. Cada generación de cineastas es distinta, y la de Alfonso es de un cine de anticipación, que además hablando de tecnología, les anticipó a los estadunidenses cómo hacer películas sobre el espacio.

“Entre él y (Emmanuel Chivo) Lubezki hicieron las películas que Hollywood no sabían cómo hacer.”

Cazals destacó la raíz “profundamente mexicana” del director de las películas La princesita, Grandes esperanzas y Niños del hombre, de cuya filmografía destacó Y tu mamá también, “atada a una realidad mexicana indiscutible”.

“Ambos tienen un futuro admirable”, concluyó.