Presiones inflacionarias se elevarán para el segundo semestre, proyecta Banamex
Banamex advirtió que es prematuro "cantar victoria" ante los choques externos y los efectos inflacionarios

El camino hacia la consolidación de precios estables aún presenta desafíos. Iván Arias, director de Estudios Económicos de Banamex, advirtió que es prematuro "cantar victoria" ante los choques externos, previendo que los efectos inflacionarios se materialicen con mayor fuerza durante la segunda mitad del año.
El especialista subrayó que, si bien el país ha mostrado una fortaleza notable comparada con crisis de décadas pasadas, la cautela debe ser la brújula de la política económica actual.
Para el directivo de Banamex, la dinámica de los conflictos internacionales y las cadenas de suministro globales siguen siendo factores de riesgo latentes para el bolsillo de los mexicanos.
Esta visión sugiere que el Banco de México mantendrá un monitoreo estricto, ya que el traspaso de los costos internacionales a los precios finales al consumidor suele tener un rezago que coincidirá con el cierre de 2026.
Al respecto, Sergio Kurczyn, director de Estudios Económicos, consideró que el banco central sí cometió un error en su última decisión de política monetaria porque no debió de haber recortado la tasa a 6.75 por ciento.
"Sí creemos que se equivocó esta última vez, quieren llegar a 3.00%, como dicen desde hace 20 años que van a llegar, pero siempre aplazan... Nadie le cree al Banco de México sus pronósticos más allá de seis meses”.
Sobre las expectativas del crecimiento económico, Banamex no considera viable un crecimiento de 3.00% para este 2026 como lo estima la Secretaria de Hacienda y Crédito Público, y prevé una tasa menor, de 1.6 por ciento.

Alza en tortilla, desastrosa
Un ajuste al alza en el precio de la tortilla no sólo representaría un golpe al bolsillo de los sectores más vulnerables, sino que tendría efectos “desastrosos” en la dinámica económica nacional, advirtió Rodolfo Ostolaza, subdirector de Estudios Económicos de Banamex.
En un entorno donde el crecimiento de los salarios no ha logrado seguirle el paso a la carestía de los últimos años, el incremento de este producto básico, que se estima entre dos y cuatro pesos por kilo, amenaza con convertirse en un lastre para el consumo interno y, por ende, para la producción nacional.
Para el analista de Banamex, la tortilla no es un producto más en la canasta básica; es el eje sobre el cual gira la seguridad alimentaria y la estabilidad del gasto en el hogar.
Explicó que el encarecimiento de la tortilla generaría un efecto domino negativo, ya que al ser un artículo de primera necesidad, su consumo es inelástico; es decir, las familias no pueden simplemente dejar de comprarlo, por lo que sacrifican otros sectores de la economía para cubrir ese costo adicional.
“El ingreso no va a aumentar. Entonces vas a dejar de consumir para adquirir algo que necesitas para vivir. Si frenas el consumo, se frena la producción y la demanda”, explicó.
