Lunch Fit, una tendencia al alza
La estrategia del sector se enfoca en la formulación y reformulación de productos orientados a reducir niveles de azúcares, sodio y grasas

En el marco del regreso a clases, los niños están exigiendo lunches diferentes, lo que ha obligado a la industria a innovar para pasar la prueba de las nuevas tendencias.
El regreso a clases representa una de las temporadas de mayor dinamismo para la industria de alimentos y bebidas por el incremento en la compra de insumos tradicionales como pan y jamón; sin embargo, la preparación de la lonchera escolar enfrenta a un consumidor radicalmente distinto: niños y adolescentes mucho más informados, exigentes y conscientes de lo que consumen, explicó en entrevista Claudia Jañez, presidenta ejecutiva del Consejo Mexicano de la Industria de Productos de Consumo (ConMéxico).
Para Jañez, la dinámica en los hogares ha cambiado de forma sustancial. Hoy, las madres, padres y cuidadores están dedicando más tiempo a la planeación y armado del lunch escolar, impulsados en parte por las exigencias de los propios estudiantes.
“Creo que hoy los niños, son mucho más exigentes que lo que éramos décadas atrás, hoy sí están muy conscientes de qué es lo que consumen y exigen a sus padres ciertos productos”, explicó.
Bajo el pretexto del regreso a clases, en redes sociales, hay infinidad de recetas sobre cómo armar la mejor lonchera, que incluye desde crema de cacahuate, hot cakes de avena y recetas para la freidora de aire.
Jañez reconoció que las empresas, tienen que estar verdaderamente conscientes de que hoy ese consumidor exigente no nada más es el adulto, es también el adolescente y el niño.
Sostuvo que como presidenta de ConMéxico también ha visto que los niños preguntan qué hay detrás de ese producto, quién lo produce y cómo lo hace.
“Las empresas de ConMéxico están perfectamente conscientes de que eso es lo que sucede hoy, inclusive con los niños”.
Para la representante de las principales empresas de productos de consumo en nuestro país, “ninguna empresa ni ningún producto se puede esconder detrás de nada. La transparencia y la información es lo que va a tener consumidores mucho más educados cuando estos niños crezcan, estudien o formen su propio hogar”.
Innovación, la clave
Frente a un entorno altamente regulado y a un consumidor infantil exigente, las empresas de consumo masivo agrupadas en ConMéxico han acelerado sus procesos de investigación y desarrollo.
La estrategia del sector se enfoca en la formulación y reformulación de productos orientados a reducir niveles de azúcares, sodio y grasas, además de incorporar ingredientes funcionales que hoy marcan tendencia en la nutrición escolar, como la adición de proteína en lácteos y cereales.
Un ejemplo de esta evolución es el desarrollo de productos infantiles que logran mantener empaques atractivos o personajes al eliminar por completo los sellos de advertencia mediante mejoras nutrimentales.