¿Banxico finalizará recortes a la tasa de interés? Esto dice Omar Mejía
Banxico se encamina a cerrar su ciclo de ajustes; un posible recorte final sería técnico, no un cambio de rumbo, afirma Mejía.

El Banco de México se encamina a concluir su proceso de calibración monetaria.
Para Omar Mejía Castelazo, subgobernador del banco central, la posibilidad de un ajuste adicional en la tasa de referencia no debe leerse como un cambio de señales, sino como el cierre ordenado de un ciclo técnico.
Para el funcionario, realizar un último movimiento permitiría al banco posicionarse con mayor fortaleza para enfrentar riesgos externos, como la volatilidad derivada de los conflictos en Oriente Medio.
"Yo lo vería más bien como un cierre de este proceso de calibración que hemos estado llevando a cabo. Mi opinión es que la evolución de estos determinantes inflacionarios nos confirma que llevar a cabo un último recorte nos ubicaría en una posición adecuada para entender los riesgos en ambos lados del balance".

Al participar en el podcast Norte Económico de Grupo Financiero Banorte, subrayó que este "nivel terminal" de recortes no implica bajar la guardia.
El realizar un último ajuste no implicaría relajar la postura, implicaría calibrarla mejor. Nos permitiría que la restricción que opera siga apoyando en lograr una convergencia de la inflación hacia la meta".
Enfatizó que la política monetaria en México ha mantenido un grado de restricción significativo durante más de tres años, lo que permite al banco central actuar con prudencia sin comprometer su mandato prioritario: la estabilidad de precios.
Ante las voces que sugieren un inicio prematuro de relajamiento, tras el reciente recorte de 25 puntos base, el subgobernador aclaró que se trata de una sintonía fina ante choques que han resultado ser, en su mayoría, transitorios.

El recorte de 25 puntos base debe entenderse como un ajuste fino, no como un relajamiento de la postura, y esto es particularmente importante en un entorno de alta incertidumbre global".
A pesar de que la inflación general se ubicó en 4.53% en la primera quincena de abril, por encima del objetivo del 3.00%, Mejía descartó que el país enfrente un proceso inflacionario fuera de control.
El subgobernador explicó que la inflación actual en México no es un fenómeno generalizado, sino el resultado de choques específicos en precios relativos, como las modificaciones al IEPS y aumentos puntuales en productos agrícolas (jitomate, tomate y papa).
Según sus datos, el 64% de la canasta de consumo ya presenta inflaciones por debajo de su promedio histórico prepandemia.

Holgura y crecimiento
La visión del subgobernador se sustenta en la evidencia de un enfriamiento económico. Tras un cierre de 2025 dinámico, los indicadores del primer trimestre de 2026, como el IGAE y la inversión, apuntan a un inicio de año débil.
Esta "holgura" económica, explicó, funciona como un amortiguador natural para la inflación, ya que la menor demanda impide que los productores trasladen íntegramente sus costos al consumidor final por temor a perder mercado.
Finalmente, Mejía recordó que, incluso con los ajustes, la tasa real en México sigue siendo considerablemente elevada en términos históricos.
Comparó que, en periodos anteriores con inflaciones similares, la tasa promedió 5.75%, mientras que hoy se mantiene significativamente por encima, garantizando que el "tornillo" de la política monetaria siga apretando lo suficiente para llevar los precios al objetivo del 3.00 por ciento.