FOTOS: Jane Goodall, la legendaria etóloga que nos dejó su amor por los chimpancés
Una de las figuras de la ciencia evolutiva, la antropología y la preservación del medio ambiente, falleció este miércoles 01 de octubre, dejando un legado insuperable como divulgadora.

La ciencia y la conservación a nivel mundial despiden hoy a una de sus voces más queridas y respetadas: la Doctora Jane Goodall, reconocida etóloga, investigadora y defensora incansable de la vida silvestre, falleció este 1 de octubre de 2025 por causas naturales, según anunció el Instituto Jane Goodall en un comunicado.
“Los descubrimientos de la Dra. Goodall revolucionaron la ciencia, y fue una incansable defensora de la protección y restauración de nuestro mundo natural”, señala la institución que lleva su nombre.
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La vida de Jane Goodall: Entre la conservación, amor a la ciencia y nuevas perspectivas de la evolución
Nacida el 3 de abril de 1934 en Londres, Inglaterra, desde la infancia mostró una fascinación especial por los animales.
Su primer contacto simbólico con los chimpancés ocurrió a los dos años, cuando recibió un muñeco de peluche llamado Jubilee, regalo que marcaría su vida definitivamente.
Sin embargo, su encuentro con África y con la disciplina científica llegaría tiempo después, específicamente a los 23 años, con muy poca formación de manera profesional en el plano de la ciencia y sólo con experiencia en una compañía de documentales, viajó a Kenia, donde conoció al renombrado antropólogo Louis Leakey.

Él intuyó su potencial y la invitó a colaborar en Olduvai, antes de enviarla a un destino que transformaría la historia de la etología: el Parque Nacional de Gombe, en Tanzania, África.
En 1960, acompañada por su madre, Goodall se internó en las selvas de Gombe con la misión de observar a los chimpancés en libertad; y lo que comenzó como un experimento científico pronto se convirtió en uno de los estudios más influyentes del siglo XX.
Allí documentó comportamientos que desafiaron los paradigmas de la época con relación a los primates, pues observó a los chimpancés utilizando palos para extraer termitas, modificando herramientas y cazando pequeños mamíferos, lo que derrumbó la creencia de que eran estrictamente herbívoros y ajenos a la técnica, un elemento hasta ese momento exclusivo del comportamiento humano.
“Ahora tenemos que redefinir la palabra hombre, la palabra herramienta o incluir a los chimpancés con los humanos”, reconoció Leakey al conocer los hallazgos de su discípula.
Goodall supo revelar la complejidad emocional y social de los chimpancés, al descubrir que tienen personalidades únicas, establecen lazos de afecto y expresan emociones como la alegría, tristeza o la empatía.

Estas observaciones redefinieron la frontera entre los humanos y los animales, y abrieron nuevas perspectivas en el estudio de la evolución.
En 1965 obtuvo un doctorado en Etología en la Universidad de Cambridge, sin haber cursado estudios universitarios previos.
Poco después, fundó en 1977 el Instituto Jane Goodall, dedicado a la conservación de hábitats y al bienestar de los grandes simios.
Con el paso de los años, dejó en manos de su equipo el trabajo de campo para dedicar su vida a la divulgación, el activismo y la educación ambiental.
Su mensaje fue claro y constante: la protección de los animales y la biodiversidad es inseparable del futuro humano.

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Reconocimientos a la carrera de jane Goodall
La influencia de Goodall trascendió los límites académicos, pues su estilo empático y humanizado de hacer ciencia inspiró a generaciones de estudiantes, naturalistas y defensores del medio ambiente.
Durante su destacada trayectoria recibió más de una veintena de doctorados honoris causa y reconocimientos internacionales:
- Medalla Hubbard de National Geographic
- Premio Kioto
- Medalla Benjamin Franklin
- Premio Príncipe de Asturias de 2003
- Premio Internacional de Catalunya de 2015
- Templeton (2021)
- Medalla Stephen Hawking (2022).
- Además, en 2002 fue nombrada Embajadora de Paz de Naciones Unidas.

Entre sus obras más influyentes se encuentran A la sombra del hombre (1971), donde relata sus primeras observaciones en Gombe; A través de una ventana (1989), síntesis de tres décadas de investigación; y El libro de la esperanza (2021), un testimonio de su activismo y su visión de un futuro sostenible.
La figura de Goodall inspiró proyectos culturales y educativos, como la serie infantil Jane en Apple TV, que transmitió su mensaje a nuevas generaciones, logrando que millones de personas comprendieran que la vida silvestre no es un recurso a explotar, sino una red frágil de la cual dependemos.
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