Espacio de encuentro, disfrute y debate; Diego de Erice art

El pintor y escultor mexicano inaugura hoy su galería-taller, que ofrece una experiencia sensorial

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Diego de Erice art

“Estoy en un momento de mi trayectoria que ya no es de búsqueda, sino de entendimiento. Ya llegué a donde quiero llegar”, afirma sin dudar el pintor y escultor mexicano Diego de Erice (1986), quien considera que “el arte hoy es más de introspección”.

En entrevista, comenta que “el arte es la forma más honesta que tengo de comunicar lo que siento, lo que voy comprendiendo de mi realidad. Es un lenguaje propio que tengo el privilegio de poder compartir con todo aquel que quiera escuchar”.

Y, justo para compartir su obra con los espectadores y potenciales coleccionistas, el autor de siete series pictóricas y 16 esculturas, que ha colocado en colecciones privadas más de 280 piezas, ha decidido abrir su galería-taller, Diego de Erice Art.

“Deseo tener mi propio espacio, pues la firma ha crecido. Un lugar de encuentro, de debate y, sobre todo, de disfrute”, agrega sobre el recinto que se inaugura hoy, a las 18:30 horas, en la colonia Fuentes del Pedregal, en Tlalpan.

El artista visual busca involucrarse al 100% en su carrera, porque está convencido de que “hoy, en un mundo globalizado, tan rápido, tan álgido, el creador no nada más tiene que expresarse por medio de sus piezas, sino ser su propio vocero, su propio curador, generar contenido, postear y hacer que su trabajo llegue a la gente”.

Rompe con la idea romántica del artista inspirándose en su taller y que todo el trabajo de difusión y promoción lo debe hacer otra persona. “No, hoy, te toca a ti. Las galerías han sido aliadas del artista, pero no son necesarias. En algunos casos han sido un poco abusivas, se llevan un 50 o 60% del valor de la obra y aportan poco. No estoy en contra de ellas, pero ya no son el único medio”.

Dice que, con su recinto, quiere que el potencial coleccionista “tenga una experiencia sensorial completa al entrar. La vida se debe vivir a través de todos los sentidos”.

Detalla que “es un área que va de la mano con mi discurso plástico, sobria, donde reinarán los colores blancos, negros y grises. Hay muros de concreto, piedras naturales, una instalación industrial en la parte alta y muy sofisticada y contemporánea con pisos de mármol en la parte de abajo.

“Te recibe una cava, donde se hará una degustación de vinos mexicanos; luego, sigue una antesala para ver en pantallas acervos literarios y visuales de mi obra, mi trayectoria y las diferentes colecciones. Y, después, está la galería. Al final, habrá un espacio visible para compartir el proceso creativo”, indica.

Ahora está enfocado en el proyecto escultórico No Bunny (No conejo), “un personaje sarcástico, aventado, ejemplo de cómo me reinvento”.

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