Sientan precedente en la defensa del patrimonio cultural de Oaxaca

Entre 2014 y 2026 se han registrado alrededor de 15 casos de apropiación indebida; el Congreso oaxaqueño exhortó al Indautor a emitir una queja y proteger a los artesanos de los pueblos originarios

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Adidas pidió una disculpa a la comunidad de Villa Hidalgo Yalálag, por la apropiación indebida de huaraches.Foto: Especial

Agosto de 2025 quedará inscrito como un parteaguas en la defensa del patrimonio cultural de los pueblos originarios, luego de que la empresa Adidas ofreciera disculpas públicas a la comunidad de Villa Hidalgo Yalálag, en la Sierra Norte, por la apropiación indebida del diseño de los huaraches tradicionales elaborados por artesanas y artesanos mixes.

El acto, realizado el 21 de agosto ante la asamblea comunitaria, no sólo reconoció la autoría colectiva de este saber ancestral, sino que abrió un precedente sobre la obligación ética y legal de las marcas de respetar, consultar y garantizar la participación de las comunidades en el uso de sus expresiones culturales, en un estado que en la última década ha enfrentado reiterados casos de plagio y explotación de su riqueza artesanal.

En más de una década se conocieron alrededor de 15 casos de apropiación cultural indebida de textiles, artesanías y ornamentos entre 2014 y 2026, posicionando al estado como uno de los más afectados en México.

El caso más reciente son los corazones de hojalata o de latón, que si bien se elaboran en varias entidades del país, en Oaxaca forman parte de la cultura y la identidad de diversos pueblos.

A partir de la queja del maestro artesano, Juan Jesús Acevedo Rivera, creador de piezas de hojalata, quien invierte horas en rayar, cortar y cincelar la hoja de lata que darán como resultado distintas piezas de ornato, como corazones y marcos, el Congreso local hizo suya la preocupación del artista popular.

Se trata de una imagen del viejo rostro del colonialismo disfrazado de modernidad. Hablamos de empresas europeas robando, una vez más, lo que pertenece a nuestros pueblos. Hoy lo hacen con los corazones de hojalata, monetizando la memoria, la identidad y la dignidad de Oaxaca”, comentó a Excélsior el diputado César Mateos Benítez.

Los diseños son usados y vendidos a precio de lujo en París, en Barcelona o en cualquier lugar del mundo en plataformas de venta en línea, pero con piezas hechas en serie en talleres semiindustriales de la India, sin un peso de beneficio para quienes han mantenido durante generaciones los saberes necesarios para que esas piezas lleguen hasta nuestros días”, menciona.

Por la apropiación indebida del diseño de los corazones (exvotos) de hojalata que forman parte del patrimonio cultural material e inmaterial de diversos pueblos y comunidades indígenas, Mateos obtuvo la aprobación de sus compañeros de la LXVI Legislatura para exhortar al Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor) a iniciar de oficio una queja en contra de productores industriales y comercializadores de Asia y Europa.

El pleno del Congreso reconoció que este nuevo caso de plagio de una pieza que se elabora en Oaxaca “constituye una forma de despojo cultural, que vulnera los derechos colectivos, la memoria histórica y la identidad de los pueblos originarios”.

Hoy, en internet podemos encontrar diversas marcas francesas de decoración que ofrecen corazones exvotos de hojalata o de latón toma- dos de los diseños de la artesanía indígena, como Le petit Souk, Boncoeurs y otras.”

Esas piezas, dijo Mateo Benítez, “no son compradas a artesanos latinoamericanos sino en India, según ellos mismo indican en sus páginas web, donde se producen en serie, lucrando con un recurso intelectual y cultural que no les pertenece, y sin participación o beneficio alguno para los pueblos que lo han conservado durante siglos”.

Entre los casos más recientes y relevantes están la imitación de la indumentaria tradicional (pantalones de cuero) y máscaras de la danza tradicional de los diablos de Juxtlahuaca, de la mixteca baja. En agosto de 2025, los artesanos denunciaron a la empresa Headquarter del diseñador Ricardo Campa en su colección Diablos y Tecuanes, posteriormente, la empresa bajó el pro- ducto de su catálogo en línea.

En ese mismo mes, costureras y costureros de la región del Istmo de Tehuantepec evidenciaron que la plataforma de origen chino, Shein, puso a la venta ropa con diseños similares a los elaborados en comunidades zapotecas, acusando de apropiación cultural indebida.

En los años 2021 y 2022 se denunció el plagio de diseños de la comunidad mixe de Santa María Tlahuitoltepec por parte de la empresa Anthropologie, y de bordados de San Antonino Castillo Velasco por la empresa Patowl.

También la empresa trasnacional Levi’s fue señalada por utilizar diseños de las comunidades mazatecas sin autorización, esto ocurrió en 2022, y quedó evidenciado en la tienda de la misma empresa, instalada en la capital oaxaqueña.

Un caso emblemático ocurrió en 2015 cuando la diseñadora Isabel Marant fue señalada por copiar los diseños de las blusas tradicionales de Santa María Tlahuitoltepec, que representan la cosmovisión y vida cotidiana del pueblo ayuujk jaay.

cva

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