Embellecen el Palacio Nacional previo al tradicional Grito de Independencia
Expertos realizaron trabajos de Conservación en barandales, balcones, portones históricos, en la Campana de Dolores y en la Fuente del Pegaso

Antes del tradicional Grito de Independencia en el balcón principal de Palacio Nacional, que este año encabezará la presidenta Claudia Sheinbaum, un grupo de técnicos, restauradores y arquitectos realizaron trabajos de mantenimiento y conservación en balcones, barandales, portones históricos, en la Campana de Dolores y en la Fuente del Pegaso.
Así lo comenta a Excélsior Adriana Castillo Román, directora general de la Conservaduría de Palacio Nacional y Patrimonio Cultural, quien también destacó que este año, por primera vez en su historia, una mujer presidenta hará repicar la legendaria Campana de Dolores.
Todos estos monumentos arquitectónicos y ornamentales recibieron mantenimiento y fueron intervenidos cuidadosamente mediante procesos de recubrimiento y protección con materiales especiales, como mezclas de poliuretano, anticorrosivos, retardantes de fuego, cera, aceites, resinas y esencias”, explica Castillo Román.

Por su parte, Francisco Sangines, director de Conservaduría de Palacio Nacional, explica que los trabajos iniciaron en junio.
Empezamos dándole mantenimiento a la famosa Fuente del Pegaso que está en el patio central del Palacio, la cual tiene elementos de metal y mármol que son intervenidos con una limpieza en las cadenas de bronce y el retiro de la capa de protección existente con fibras y solventes, y se le da una nueva capa de protección”, detalla.
Posteriormente, se pulió el mármol para que volviera a brillar y a la escultura de bronce se le aplicaron los mismos procesos.
Además, aseguró que la limpieza en la escultura del Pegaso es la más detallada, para lo cual utilizan punzones de bronce que fabrican en la misma Conservaduría.
Y, en agosto pasado, el equipo de restauración inició la limpieza de los balcones con barandales de latón dorado.
Más allá de los tres balcones de latón, que se conocen como el Balcón de Honor, el Balcón Central —donde la Presidenta dará el Grito— y el Balcón Mariano, que son los más brillantes, también se hizo la limpieza de todos los demás.

Al mismo tiempo, se realizó una limpieza en los salones protocolarios de Presidencia de la República, que son los salones en donde vemos a la escolta y en donde la Presidenta tendría a sus invitados”.
Esta limpieza incluye el aspirado de polvo en elementos de tela y tapices, así como la limpieza de candiles, espejos, cuadros y molduras que también se realiza con paños y fibras suaves, apunta Sangines.
En cuanto a los balcones dorados, aclara que éstos no son de oro, sino de latón. “Aquí hacemos un proyecto cada año, el cual platicamos con el INAH, que nos ayuda en la estrategia para hacer la limpieza.
Entonces, se limpia primero todo el polvo acumulado con toallas de microfibra, se retira la capa de protección de poliuretano, se elimina la corrosión, se pulen las piezas del balcón y se aplica una nueva capa de protección de poliuretano, que funge como barniz.
Aquí es importante tener en cuenta el clima para que el metal no se moje mientras se seca el poliuretano, porque esto podría ocasionar manchas que luego son contraproducentes”, comenta.
CAMPANA Y ATLANTES
Sangines también habla de la limpieza de la Campana de Dolores, que es la original, atendida con apoyo del INAH y el gobierno de la CDMX, que presta una grúa telescópica para realizar las labores.
De ésta se retiran polvo y heces de palomas, explica, la madera se limpia con aguarrás y los elementos metálicos, con gasolina blanca, mientras que el yugo que sostiene la campana recibe un tratamiento con químicos para eliminar plagas, un retardante para fuego y un preservador contra el agua.
Una vez concluida la limpieza mecánica, se limpian los pequeños atlantes, que son dos querubines o dos estatuas pequeñas de dos niños a los que se les aplica cerámica cristalina y, posteriormente, al yugo de madera se le aplica una mezcla de cera de abeja con aceite de cedro y resina para nutrir la madera y darle mayor vida”, detalla.
Lo que no es original de esta campana, que se trajo desde Dolores, Hidalgo, son los atlantes que la sostienen ni el yugo”, que, al parecer, fueron sustituidos a finales del siglo XIX o principios del XX.
PILOTES DE CONTROL
Los expertos también realizaron trabajos, el pasado 5 de septiembre, en los portones de madera, conocidos como el Central, el Mariano y el de Honor.
Los portones son también un elemento que intervenimos con ayuda del INAH, para lo cual se hace el retiro de polvo, la limpieza mecánica un poco más a fondo; se limpia con gasolina blanca y luego se aplica aceite de linaza para nutrir la madera.
Por último, asegura que todo el tiempo se monitorea el hundimiento diferencial del Palacio Nacional. Esto, a partir de nivelaciones topográficas que hacen con un contrato especial que se realiza cada año, para revisar los pilotes de control.
Algunas secciones de Palacio sufren de mayor hundimiento, así que cada año se hace una revisión topográfica del edificio para revisar los pilotes.
Y se hace otro contrato para hacer pruebas de cargas en balcones y salones protocolares, para garantizar que la estructura soporte la carga viva que vamos a tener ese día, ya que es cuando más gente es invitada a estos espacios”, dice.
Lo que se hace es que se aplica una carga muerta en dichos espacios.
Por lo general se usa uno o varios costales de arena y medimos, a partir de esa carga, la flexión o deformación que pudiera sufrir el balcón, y con esto podemos determinar no sólo si resiste el peso, sino que podemos hacer una recomendación para cada balcón y salón protocolario, en especial el Salón de Recepciones”.
Por último, apunta que también se dio mantenimiento a la escultura de Benito Juárez y a los bustos de los Patios Marianos.
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