Cien rebeldes de las letras; Biblioteca de Escritoras Colombianas
La editora Pilar Quintana reflexiona sobre esta colección que reúne diez antologías de autoras, desde la Colonia hasta la primera mitad del siglo XX

“Revisar la historia de la literatura colombiana, desmontar los prejuicios que segregaron a las escritoras y proponer una mirada renovada que permita acercarnos a ellas con justicia”. Éstos son, explica la editora Pilar Quintana, los objetivos de la Biblioteca de Escritoras Colombianas.
Concebida en 2020, esta iniciativa de la Biblioteca Nacional de Colombia y MiCASa, el sello editorial del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, realizó una primera entrega de 18 títulos en 2022.
Ahora acaban de publicar la segunda parte, integrada por diez antologías que reúnen a 97 autoras que desarrollaron su obra en diversos géneros, desde la Colonia hasta la primera mitad del siglo XX, la cual será presentada mañana, a las 18:00 horas, en la 33 Feria Internacional del Libro Monterrey.
Las antologías integran cuento, poesía, novela corta, crónica y periodismo, dramaturgia, ensayo y crítica, literatura infantil y juvenil, literatura testimonial, miscelánea y una más llamada Romperlo todo, con textos políticos y “literatura rebelde”.
La editora de la colección detalla que participaron en la elaboración de esta segunda entrega diez prologuistas y más de 37 asesoras editoriales, “cuyo trabajo permite rescatar y dar a conocer voces que, a lo largo de la historia, han sido relegadas al olvido”.
En entrevista con Excélsior, Quintana destaca que, tras esta investigación, llegó a la conclusión de que las mujeres escriben de todo, igual que los hombres. “Se nos ha querido encasillar para que se piense que las mujeres hacen literatura sentimental, erótica o íntima. Esos tópicos también están en la literatura de los hombres, pero a ellos sí les llaman escritores universales. Las mujeres han escrito del adentro y el afuera, de los sentimientos; pero también literatura histórica o sobre el conflicto y la violencia”.
Detalla que la literatura conventual caracterizó al siglo XVII. “Sólo las muy privilegiadas y las monjas podían educarse. De ese periodo tenemos la autobiografía de Francisca Josefa de Castillo y Guevara, la primera obra firmada por una mujer en Colombia, la primera publicada escrita por una mujer. No la publicó ella en vida, sino un sobrino después de su muerte.
“Pero no se escribía con libertad. Ella escribía por orden y bajo estricta vigilancia de su confesor. Era como una escritura de vigilancia para ver si esta monja, que tenía intereses intelectuales, lo que hacía era desgloso del diablo. Ella consigna las circunstancias de su vida y lo interesante es que nos permite ver cómo era la vida de una monja de clausura en la época colonial”, agrega.
“Después de la Independencia vienen otras escritoras. Tenemos el primer diario publicado por una mujer en Colombia, María Martínez de Nisser. Es muy interesante, porque es una mujer que le informan que su marido se fue a la Guerra de los Supremos. Se corta el pelo, se pone pantalones y se va con él a la guerra. Este diario sí lo publicó en vida”, señala.
Quintana, ganadora del Premio Alfaguara de Novela 2021, indica que en la primera mitad el siglo XX “tenemos a las mujeres luchando por los derechos laborales, primero, y civiles después: poder divorciarse, heredar, votar. Son las primeras escritoras que se preocupan por lo social y lo político y por hacer una defensa”.
Y hace una mención especial de la antología de “literatura rebelde”. “En ella se reúnen las que alzaron la voz contra la corona Española, las que tomaron las armas, las que alzaron la voz y fueron fusiladas, las que lucharon por los derechos, las guerrilleras y las feministas. Es una historia de las luchas de género”.
La novelista aclara que no llegaron a la actualidad, “porque creemos que ya existe un gran interés por la literatura hecha por mujeres, sus obras se publican cada vez más, están siendo destacadas, están ganando premios, están siendo traducidas, leídas.
“La vocación de esta biblioteca no es promover literaturas que no necesitan promoción, sino el rescate de unas literaturas que fueron olvidadas, borradas, sacadas del canon”, concluye.
El dato
33 FIL Monterrey
- Ayer se inauguró la Feria Internacional del Libro Monterrey, con Colombia como invitada. El pabellón de este país exhibe 8 mil libros, entre ellos la biblioteca femenina.
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