Argumentos para enriquecer la discusión pública rumbo al 2024

Podemos decir que tenemos proyectos para forjar dos Méxicos, el fifí y el chairo, como les llaman ahora. ¿Está preparado el electorado para analizar panoramas tan disímbolos?

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Los periodistas Alejandro Páez Varela y Álvaro Delgado Gómez han observado, como pocos, la evolución de la prensa, del poder, de la economía y de la política, desde una tribuna privilegiada. Este 2022 presentan su libro: "La disputa por México", una serie de entrevistas con los personajes más representativos en cada uno de los proyectos de nación.

Entrevista con Alejandro Páez (AP) y Álvaro Delgado (AD)

Tenemos para el 2024 dos proyectos, pero pocas veces la sociedad estuvo tan dividida. Podemos decir que tenemos proyectos para forjar dos Méxicos, el fifí y el chairo, como les llaman ahora. ¿Está preparado el electorado para analizar panoramas tan disímbolos?

AD.- Sin duda que está preparada la sociedad, no sólo para discernir, sino también para definir el rumbo de México. Hay en nuestro país por fortuna una sociedad muy movilizada, actuante, informada pero siempre requiere de más información, por supuesto. Hay dentro del pluralismo, sin embargo, dos polos muy claramente definidos y que hoy están en tensión. Sí hay una discusión intensa, a veces ríspida o muy hasta visceral, pero yo pienso que las democracias son ruidosas y el hecho de que se discuta en México con tal intensidad es bueno. No es preferible que no haya tan siquiera esta deliberación, lo que nosotros buscamos con este libro es que haya una discusión más informada de los proyectos que están en curso y en este sentido el libro tiene el objetivo de ser leído por quienes quieren tener más argumentos, hasta para la discusión pública en un país en el que es efectivamente la sociedad la que debe definir su futuro y no las élites cualquiera que éstas sean.

AP.- Creo que hay una ventaja siempre en la posibilidad que los proyectos estén tan definidos, como los dibujamos ahora en este libro “La disputa por México”, la principal ventaja es que la gente debe de saber exactamente y va a poder saber a partir de este libro de qué se trata cada uno de estos dos grandes proyectos, ahora hablamos mucho de polarización, en realidad las opciones polares como tales, vienen acompañando la política en México y la administración casi los últimos dos siglo. A mí, por lo menos en particular, no me parece que exista más polarización de la que había en el siglo XIX o de la que hubo la mitad del siglo XX o más adelante. Ahora la estamos viendo con más claridad, siempre hubo estas opciones polares, lo que hubo siempre fue un intento de simulación y de apropiación de discursos que le hizo mucho daño a la política, y ahora, pues por lo pronto, ya tenemos estas opciones por las cuales definirse.

Viendo este panorama que nos plantean, ¿quiénes creen ustedes que sean nuestros probables lectores de “La Disputa en México”, políticos, gente común, gente intelectual, escuelas…?

AD.- La verdad, nuestra apuesta no es por los políticos, no por las élites, es para los mexicanos interesados en lo que ocurre en su entorno y es a ellos a quienes nos debemos como periodistas. No somos periodistas de élite, somos periodistas que se enfocan en los mexicanos de ras de tierra, como nosotros. Y en ese sentido, pues obviamente nuestro propósito, nuestra aspiración, es que sea el mayor número de mexicanos el que lea este libro que tiene, insisto, el propósito de identificar cómo lo hace cada uno de los protagonistas; los dos proyectos que están enfrentados y que hacia el 2024 van a quedar muchísimo más nítidos de los que de por sí ya están definidos ambos proyectos.

AP.- Y bueno, nosotros esperaríamos que con la ayuda de los entrevistados, de los que participan en este proyecto pues el mensaje sea directo a la gente, que la gente entienda de qué se trata cada uno de los dos proyectos. Uno de ellos, que es antiguo, que ha estado mucho tiempo camuflado entre la sociedad porque no ha sido tan claro, que es el proyecto PRI-PAN o PRIAN como también se le conoce, y es un proyecto que siempre por los menos los últimos 40 años, han estado de la mano y es bueno que la gente sepa ahora de qué se trata esta corriente y de qué se trata el lopezobradorismo que es muchísimo más nuevo, aunque trae consigo todo el bagaje y toda la tradición de la izquierda.

Después de entrevistar a los personajes protagonistas que le dan voz al libro, ¿qué es lo que rescatan de cada proyecto? 

Es que justamente por eso hablamos con los protagonistas, que son ellos los que primero hacen un diagnóstico sobre lo que está ocurriendo en el país y formulan también sus planteamientos en los dos proyectos, tanto quien está en el ejercicio del poder público hoy y de cuyo grupo puede resultar el candidato o la candidata a la Presidencia de la República y del proyecto antagónico, el proyecto opositor en el que por supuesto las voces a su vez describen lo que a su juicio ocurre en México con un gobierno como el del presidente Andrés Manuel López Obrador y también la formulación de sus planteamientos, entonces en ese sentido el libro cumple el objetivo de digamos aclarar los dos polos que participan en esta disputa por México, no solamente para la elección de 2024. En esta disputa por México no es de una elección, si no de una generación o de varias generaciones, y entonces, por eso, y ellos, los entrevistados tanto de un polo como del otro, hacen el diagnóstico y la formulación de propuestas para ganarse el voto de los mexicanos.

AP.- No pareciera haber conflicto en cuáles son los problemas del país. Eso creo que casi cualquiera de nosotros, incluyendo la gente común, los políticos, dirigentes sociales, todos sabemos más o menos de qué se tratan los problemas del país: la desigualdad, la pobreza, la marginación, la salud, la educación, la violencia. Todo esto lo tenemos bien ubicado. El asunto son los cómos y ambos polos han planteado una ruta digamos de aquí al 2024 para llevarle a la gente ese cómo. Esa es la diferencia entre un proyecto y otro, cómo vamos a alcanzar la pacificación del país, cómo vamos a acabar con la pobreza, con la desigualdad, con la marginación, etcétera, con la discriminación, con todo eso que tenemos que trabajar como sociedad y  que tiene que trabajarse de la mano de un gobierno, pero el tema es, pues sí, para nosotros, lo más importante: que los actores políticos sean los que cuenten, cuál es la oferta de cada uno y pues que el elector decida a partir justamente de este libro.

Son dos proyectos fuertes. Uno se explica fácil, pues hablando de Morena se trata de un instituto político surgido de la izquierda y fiel a sus postulados, pero ¿cómo explicar la Alianza Va por México, esta inédita alianza izquierda-centro-derecha?

AD.- Tiene que ver con lo que Alejandro hace un momento exponía. Pues sí, estaban muy camuflajeados los priistas y los panistas, y hasta los perredistas, diciendo que eran diferentes. En realidad, por lo menos en las cuatro décadas más recientes, hay una identificación muy clara en un modelo de desarrollo de un paradigma económico, político y social para México, como lo es el modelo neoliberal. Ahí no hay equívocos, ese modelo de desarrollo que en buena medida explica lo que hoy es México, es el que la oposición está ofreciendo a los mexicanos. Y creo que lo ilustra muy claro este proyecto quién lo articula, quién lo articuló, quién lo jefatura. En el libro hablan precisamente además de los protagonistas, los hechos y los hechos como en el libro está claramente acreditado son que un empresario como Claudio X González Guajardo, quien convocó a los dirigentes de los cuatro partidos políticos tradicionales, PRI, PAN, PRD y Partido Movimiento Ciudadano, y el proyecto de un entonces nuevo partido México Libre de Felipe Calderón, a su casa de las Lomas de Chapultepec para armar esta coalición. Movimiento Ciudadano por ahora no le entró, pero seguramente puede incorporarse, y lo que pretendía hacer el partido México Libre está ahí con Calderón y Margarita Zavala. Otro hecho inequívoco es que también convocó a esta Coalición el Presidente de los Patrones de México, Gustavo de Hoyos, quien era presidente cuando iniciaron estas reuniones y cuando se formalizó la Coalición en 2020 Gustavo de Hoyos, y sí dice mucho de qué intereses defienden los partidos de esta Coalición. También le dieron el sustento histórico, la justificación de crear este bloque.

Los candidatos satélites, ¿qué papel juegan? Por ejemplo, quiénes van en partidos pequeños o políticos como Gerardo Fernández-Noroña ¿sólo distraen?

AP.- Depende en qué momentos salen no. Hay muchos que evidentemente son lanzados desde la fuerza en el gobierno para distraer. Pasó durante “siempre”, sucedió “siempre”, en la historia contemporánea de México sobre todo en el siglo XX, había candidatos para discutir, para enfrentar o para aplastar otras candidaturas independientes, le pasó a Cárdenas, le pasó a López Obrador. Ha pasado, es una opción que tiene el mismo sistema para combatir las posibles opciones que sean disidentes. Eso y una gran cantidad de triquiñuelas más, hasta el fraude electoral, que son, digamos, toda esa gama de posibilidades que se han construido en México, que el sistema ha construido en México, para no permitir en particular la llegada de la izquierda. La izquierda es un proyecto que ha padecido absolutamente todos los embates desde el Estado y de todas las fuerzas políticas, desde el empresariado, desde el Gobierno, desde los otros partidos, siempre la izquierda ha estado en un acoso permanente y ha tenido efecto por supuesto, el acoso es una operación de una dimensión enorme la que realiza el proyecto que ahora conocemos como de derecha, es una operación que incluye mucho dinero además porque está muy bien financiado, entonces pues si dentro digamos de todo ese juego para ponerle el pie a la izquierda ha habido siempre candidatos que se prestan a eso, lo hubo en el 2018, antes también, “los broncos”, siempre hay broncos dispuestos a entrarle al quite

¿Cuál de los proyectos retrata más la esencia de los mexicanos… somos más aspiracionistas o somos una nación reflejo ancestral de la austeridad?

AD.- No sabría responder con contundencia la disyuntiva que formulas, yo creo que no hemos vivido todavía en México, lamentablemente, un proyecto que consolide lo que por ejemplo se propuso la Revolución. Que hubiera no solo una democracia consolidada, sino que hubiera un combate definitivo contra la inequidad y desigualdad de nuestro país. Un proyecto no solamente necesario, sino urgente, exige por supuesto combatir las causas que dan origen justamente a esta desigualdad y a esta inequidad, y en ese sentido, la aspiración que en México debemos de tener es precisamente combatir las desigualdades a partir de un proyecto que enfatice en la educación, por ejemplo. El que no existan privilegios como los que han existido durante décadas y particularmente durante la etapa del modelo neoliberal, que enriquecieron claramente a una minoría y empobrecieron a casi todos. Entonces, el fortalecimiento, por supuesto, de las clases medias, no en el sentido aspiracional, todos tenemos aspiraciones, pero lo que voy a hacer crecer por supuesto, acelerar la capilaridad social que en algún momento en la etapa de nuestro país sí generó que gracias a la Educación, que gracias a la preparación de sus ciudadanos pudieran acceder a mejores condiciones de vida. Pero eso por supuesto que fue transitorio y lo que requerimos es que haya un proyecto de nación que enfatice en este propósito y que no se agote en un solo gobierno. Un proyecto lleva generaciones para que cumpla con los objetivos que se propone y eso es parte de lo que se está discutiendo hoy, qué propone cada cual hacia el México del futuro.

¿Quiénes, según ustedes, podrían encabezar cada proyecto?  Por Morena hay opciones conocidas, pero la oposición vela armas. ¿Quiénes podrían estar en la boleta por cada bando? 

AP.- En el caso de Morena, creo que tiene bastantes opciones. Yo creo que ahí no va a ver problema, más bien el tema de Morena todo lo contrario, tiene tantos que posiblemente entre ellos podrían terminan vandalizándose, por llamarlo de alguna manera, o provocando una ruptura, que es algo posible dentro de Morena. Provocar esas rupturas, algunas pequeñas, algunas más grandes... El caso de la derecha, de los proyectos de derecha, yo creo están en un problema que es exactamente del otro bando, del otro lado, que es que no existe candidato visible y no es solamente el tema del candidato, si no el tema del proyecto, no hay claridad del proyecto, sabemos perfectamente que les une su sentimiento hacia Andrés Manuel López Obrador, pero no sabemos cuál es el proyecto de ellos, en un proyecto de nación con la pobreza, con la desigualdad. Qué va a pasar, sabemos en términos generales porque hay una herencia muy poderosa del neoliberalismo que eso es lo que realmente los une: una idea de libre mercado, de un estado menos obeso, más delgado, etcétera, pero en realidad no tenemos un planteamiento actualizado de ese proyecto de nación.

Justamente este nombre de “La Disputa por México”, qué se están disputando estos dos grupos

AD.- Es que estas opciones polares, qué bueno que existan. Justamente presentan lo que México puede ser en los siguientes años, en cada una de las entrevistas, cada uno a su manera, los entrevistados plantean lo que ven hoy, las miradas que cada uno de ellos tiene sobre lo que está pasando en México, en el gobierno federal, en los gobiernos de los estados y cada uno también a su manera formula lo que debe hacerse. Creo que el libro a partir del testimonio de los protagonistas, define con toda claridad esta disputa por México, y por eso nosotros como periodistas que somos, le estamos entregando a los mexicanos un trabajo para que el mexicano al leerlo identifique claramente estas dos opciones y eventualmente tome partido por una o por la otra. Ssi ya tiene una posición asumida la ratifique y que inclusive que tenga más insumos informativos para el debate con los antagónicos, el libro tiene esa virtud, creo, y no sé si esté bien que yo lo use como autor, pero a quienes son de derecha les provee de elementos sobre qué es el proyecto de la izquierda y a la inversa, entonces, creo que el libro abona mucho a la discusión pública, aspiramos a que el libro sea leído precisamente para enriquecer el debate público sobre asuntos que nos involucran a todos.

¿Qué los lleva a ustedes, siendo plumas tan parecidas y a la vez tan diferentes, poner talentos para elaborar y crear “La Disputa por México”?

AP.- En realidad puros accidentes y casualidades es lo que nos ha venido uniendo a Álvaro y a mí, porque empezamos haciendo un programa de radio, hemos tenido carreras muy distantes, incluso en términos de medios hemos coincidido en alguno de los medios, pero no en el mismo momento, y los últimos accidentes son los que nos han llevado a ser los periodistas y a hacer este nuevo libro. Ahora no hay una visión discordante ni mucho menos entre Álvaro y yo, evidentemente sí hay una idea de nación, y hay una idea de lo que nosotros creemos que debe ser un periodismo, y también hay un deseo de mantener nuestra independencia, para mantener nuestra libertad hasta el final, cueste lo que cueste, y ese, digamos, pacto casi suicida entre la prensa mexicana, pues nos llevó a hacer todo esto que hemos hecho hasta el día de hoy.

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