Antonio Ortuño rescata ‘El amigo muerto’, su primera novela escrita a los 18 años

El escritor tapatío narra una historia que creó cuando tenía 18 años y que publicó con el pseudónimo de Antonio del Val

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Foto: DPA

El escritor Antonio Ortuño (Guadalajara, 1976) publica El amigo muerto, novela que concibió a los 18 años y que guardó en el cajón hasta que, en 2012, una editorial le pidió una novela juvenil. Así que sacó del cajón aquella novelita, la revisó y la publicó, aunque, por cuestiones comerciales, bajo el pseudónimo A. del Val. Ahora, Seix Barral la recupera con la firma original del autor.

El relato cuenta la historia de Carlos Villaurrutia, un joven asesinado por una bala perdida, en medio de una trifulca que ocurre en el puesto de piratería de su familia, en la colonia Tabacalera. Es una novela de aventuras que camina por el barrio y explora el registro de la amistad.

Es una novela de juventud, pero no es juvenil. Cuando la escribí tenía 18 años y fue el primer manuscrito de novela que completé. Dejé un par de intentos inconclusos, aprendí cosas y logré terminar este manuscrito que se quedó guardado, no porque me desagradara, sino porque empecé a escribir El buscador de cabezas y Recursos humanos, detalla Ortuño a Excélsior.

Pero esta novela que dormía el sueño de los justos renació en 2012, cuando Ediciones B le propuso escribir para una colección juvenil.

Yo les dije que no hacía novela juvenil y entonces era cierto… pero les conté que tenía una novela que escribí siendo joven y que podría servir. Ellos aceptaron y cuando la revisé me pareció que se sostenía y le hice algunos ajustes”, comenta.

Sin embargo, a punto de publicarse, ocurrió un imprevisto: “Debido a los calendarios editoriales, esta novela –que titularía Blackboy– aparecería al mismo tiempo que La fila india, lo que generó un desencuentro con los editores. Para resolver el entuerto, Ortuño aceptó que este relato de juventud se publicara con pseudónimo, por lo que decidió usar el nombre de su tío abuelo: Antonio del Val”.

Pese a todo, el escritor tuvo la impresión de que aquella novela se había quedado a medias, pues no había salido con su nombre, no era el manuscrito que hubiera deseado y le parecía que no estaba lo suficientemente bien, hasta que Seix Barral le sugirió recuperarlo, ahora bajo el título El amigo muerto. Ésa es la historia detrás de este libro.

Por último, Ortuño –galardonado con el V Premio Ribera del Duero de Narrativa Breve (2017) y el I Premio de Cuento Iberoamericano Bellas Artes Nellie Campobello (2018)– asegura que ésta es “una novela de aventuras, como La isla del tesoro, pero en una atmósfera que para mí fuera reconocible, con los barrios de clase trabajadora mexicanos, en los que yo crecí”.

cva