Descifran 20 enigmas de Sor Juana Inés de la Cruz a través de libro
El libro del padre Javier García intenta dar algunas respuestas a las pistas que la décima musa dejó en su obra ‘20 enigmas dedicados a la Casa del Placer’

CIUDAD DE MÉXICO, 18 de abril.- En el marco del aniversario luctuoso 320 de Sor Juana Inés de la Cruz, el padre Javier García presenta Los 20 enigmas de Sor Juana Inés de la Cruz, descifrados”, libro que busca dar respuesta a las pistas que la escritora dejó en su obra 20 enigmas dedicados a la Casa del Placer.
Entrevistado por Pascal Beltrán del Río para Grupo Imagen Multimedia, el padre señaló que “lo primero que hay que hacer es distinguir los enigmas vitales de Sor Juana: si era hija legítima o por qué abandonó la orden por el convento, o por qué vendió su biblioteca. Son enigmas que los sorjuanistas tratan de interpretar”.
La obra 20 enigmas dedicados a la Casa del Placer fascinó a las monjas de conventos en Portugal. “Había muchas monjas nobles de un círculo literario y quedan fascinadas al enterarse de que la autora es una monja de la Nueva España y le piden a la virreina María Luisa Enríquez, mecenas de Sor Juana, que le escriba para que escriba algo dedicado para ellas. Sor Juana acepta y les escribe estos 20 enigmas que encierran una pregunta y el lector tiene que acertar. Leí esta obra hace año y medio y desde entonces me he dedicado a descifrarlos”.
“Esta obra se perdió y en 300 años no se supo nada. Hasta que en 1968 en la biblioteca de Lisboa lo encuentra un profesor mexicano que lo da a conocer en la revista Iberoamericana en España. En 1992 Antonio Alatorre, de El Colegio de México, hace una edición de estos 20 enigmas pero sin una respuesta. Para descifrarlos me ayudé de la teología, la filosofía y el mundo religioso de Sor Juana, jugando sólo con alevosía, pero no con ventaja.”
El primer enigma dice: “Cuál es aquella homicida, que piadosamente ingrata, siempre en cuanto vive mata y muere cuando da vida”. Para la respuesta, siempre encuentras una pista en cada soneto: “¿cuándo te quitaron el nombre de homicida?” Esa es la clave que se refiere a la esperanza. Porque mientras esperas con anhelo, te está matando con la angustia y la incertidumbre y es piadosamente ingrata porque parece que te da el objeto de tu esperanza, pero luego te lo quita. —Siempre en cuanto vive mata— siempre mientras la esperanza está viva tú estás agonizando y solamente cuando muere da vida al alcanzar el objeto deseado”.
Sobre la esperanza Sor Juana, habla a nivel de razón, “era muy realista y no cree en la esperanza humana. Aunque tocaba mucho el tema de la esperanza pero en el plano totalmente racional y no teológico”.
Lo cual puede constatarse ya que “en sus últimos años, cuando vende su biblioteca y se dedica a sus hermanas y se contagia de la peste. Ella vive sus últimos años en un clima místico”.
El segundo enigma es: “¿Cuál será aquella aflicción que es con igual tiranía el callar la cobardía, decirla desatención” , que presenta una paradoja. Llego a la conclusión de que está hablando de celos, invita a que cuando haya dudas de celos hablen las parejas.
La pregunta es cómo siendo monja habla así. Al respecto explica que pudo saber de los celos por dos caminos. “Sor Juana fue una joven muy guapa y de la corte; el centro de atención de todo el palacio y de toda Nueva España; pudo haber tenido romances entre 15 y 17 años y pudo haber tenido desengaños. Pero también conocía muy bien el alma masculina y femenina”.