¿Para qué sirve realmente el cajón de verduras de tu refrigerador?
El cajón de verduras del refrigerador no siempre se usa bien: así debes configurarlo para conservar frutas y vegetales por más tiempo.

El cajón de verduras del refrigerador no siempre se usa correctamente. Aunque muchos piensan que basta con guardar frutas y vegetales en ese compartimento, la realidad es que conservarlos en buen estado depende de cómo se configure y utilice el cajón.
Especialistas en electrodomésticos coinciden en que el problema no radica únicamente en dónde se colocan los alimentos, sino en cómo se configuran y organizan los cajones destinados a frutas y verduras.
¿Cuál es la función real del cajón para verduras?
Los cajones para frutas y verduras no solo son compartimentos separados por comodidad. Están diseñados para ofrecer un microclima distinto al del resto del refrigerador.
Mientras que la parte general del refrigerador mantiene un ambiente frío y seco para frenar el crecimiento de bacterias, los cajones pueden ajustar el nivel de humedad mediante una ventilación regulable.
- Ventilación cerrada (alta humedad): ideal para productos que se resecan o marchitan con facilidad.
- Ventilación abierta (baja humedad): recomendada para frutas y verduras que emiten gas etileno y necesitan un entorno más seco para evitar una maduración acelerada.

Este control de humedad permite conservar mejor distintos tipos de alimentos, adaptando las condiciones del cajón según sus necesidades específicas.
Cómo clasificar los alimentos por tipo de humedad
Para configurar correctamente el cajón de verduras del refrigerador es necesario saber qué alimentos requieren más o menos humedad. Los expertos los dividen en dos grandes grupos:
- Alta humedad (ventilación cerrada)
Este grupo debe almacenarse con la ventilación del cajón cerrada para conservar la humedad natural del producto:
- Verduras de hoja verde (lechuga, espinaca, acelga)
- Apio
- Zanahorias
- Brócoli
- Coliflor
- Ejotes
Estos alimentos tienden a perder agua rápidamente si se almacenan en un ambiente seco, por lo que mantener una atmósfera húmeda ayuda a conservar su textura y frescura por más tiempo.

- Baja humedad: para frutas que emiten etileno
En este caso, se recomienda mantener la ventilación del cajón abierta para permitir una mejor circulación de aire y evitar que el gas etileno se acumule:
- Manzanas
- Peras
- Aguacate
- Melocotones
- Ciruelas
- Kiwis
- Melones
- Frutos rojos (frutillas, moras, arándanos)
- Chabacanos
Estas frutas maduran más rápido y pueden estropear otros productos si se conservan en un entorno cerrado y húmedo.
Errores comunes al almacenar frutas y verduras
Un error frecuente es almacenar juntos productos que emiten etileno con otros sensibles a este gas. Por ejemplo:
- Manzanas, grandes emisoras de etileno, pueden provocar el marchitamiento prematuro de hojas verdes o la maduración acelerada de paltas.

- Cebollas y papas, si se guardan juntas, pueden activarse mutuamente, causando brotes y ablandamiento.
Organizar los cajones para que productos emisores y sensibles no se mezclen es una medida simple pero clave para alargar la vida útil de frutas y verduras.
¿Cómo conservar mejor tus frutas y verduras?
Además de clasificar los alimentos y ajustar la humedad, es importante considerar otras prácticas que influyen directamente en la conservación:
- Evitar las bolsas de plástico: saca las frutas y verduras de sus empaques plásticos antes de guardarlas. Estas bolsas retienen humedad y aceleran la descomposición. Es preferible usar bolsas de papel o contenedores transpirables.
- No lavar antes de guardar: aunque puede parecer más higiénico, lavar frutas y verduras antes de refrigerarlas añade humedad y favorece la aparición de moho. Es mejor limpiarlas justo antes de consumirlas.
- No sobrellenar los cajones: al llenarlos demasiado, se reduce el flujo de aire, lo que acelera la descomposición. Dejar espacio ayuda a que la humedad y temperatura se distribuyan de forma uniforme.
- Revisar con frecuencia: conviene inspeccionar los cajones cada pocos días y retirar productos en mal estado, ya que uno en proceso de descomposición puede afectar a los que lo rodean.
Utilizar correctamente el cajón para frutas y verduras del refrigerador permite mantener los productos frescos durante más tiempo, evita compras innecesarias y reduce el desperdicio de alimentos.
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