¿Por qué la Rosca de Reyes trae 'muñequitos' y qué significan?
Te contamos verdadero significado de los muñequitos en la Rosca de Reyes, su origen y qué implica encontrarlos.

La rosca de Reyes es sinónimo de tradición, familia y chocolate caliente. Cada año, el 6 de enero, este pan dulce adorna las mesas mexicanas para recordar la visita de los Reyes Magos al niño Jesús. Pero hay un detalle que genera expectativa entre quienes la disfrutan: los famosos muñequitos escondidos en su interior. ¿Por qué están ahí? ¿Qué significan realmente? Y, sobre todo, ¿qué responsabilidad trae encontrarlos?
Esta costumbre va más allá del pan. Con raíces en Europa y una historia que se mezcla con la religión y la cultura popular, los muñequitos dentro de la rosca tienen un simbolismo importante. Aunque en algunas reuniones se parte antes o después del 6 de enero, el ritual permanece: todos esperan que al morder su rebanada no les toque el muñeco… o tal vez sí.

El significado del muñequito en la Rosca de Reyes
El hallazgo del muñeco dentro de la rosca no es un simple juego. Representa al Niño Jesús, escondido por sus padres para protegerlo del rey Herodes, quien había ordenado la muerte de todos los niños menores de dos años. Quien lo encuentra, simbólicamente, asume el papel de padrino y se compromete a cuidarlo y a presentarlo el 2 de febrero, Día de la Candelaria.
Este día no solo es para llevar al Niño Dios a la iglesia, también implica organizar una reunión con tamales y atole para quienes compartieron la rosca.

Aunque muchos ven esta tradición como una señal de buena suerte o fe, la tradición mexicana tiene claras sus raíces. Según el Gobierno de México, esta costumbre llegó desde Francia y España en el siglo XIV, y con la conquista se estableció en el territorio nacional, adaptándose a las costumbres locales.
¿Cuántos muñequitos puede tener una Rosca de Reyes?
Originalmente, las roscas solo tenían un muñeco escondido. Sin embargo, con el tiempo, el tamaño del pan aumentó para compartirlo entre más personas, y con ello también creció el número de figuras en su interior. Actualmente, lo común es que haya entre cuatro y seis muñecos, aunque pueden encontrarse hasta diez en roscas muy grandes.

En el pasado, incluso se vendían dulces con forma de haba para agregarlos por debajo del pan y así repartir los gastos del Día de la Candelaria entre más personas.
Con los años, esa haba fue sustituida por figuras del Niño Jesús hechas de cerámica, y más tarde, de plástico. Hoy, incluso se encuentran muñequitos con forma de personajes populares o caricaturas, aunque la tradición original señala que deben representar al Niño Dios.

Además del pan y del muñeco, la rosca está decorada con frutas cristalizadas, que simbolizan las joyas de las coronas de los Reyes Magos. Mientras que la forma circular de la rosca de reyes, ovalada, representa el amor eterno de Dios, sin principio ni fin.
La historia completa se remonta a la Epifanía, momento en el que, según la religión cristiana, los Reyes Magos encontraron al niño Jesús y le ofrecieron oro, incienso y mirra. Desde entonces, en muchas culturas, se parte un pan especial para conmemorar esa visita. En México, se transformó en la Rosca de Reyes, y el muñeco se convirtió en un símbolo importante de la celebración.

Aunque en otros países también se parte este pan, las costumbres cambian: en algunos lugares, quien encuentra la figura es coronado como rey de la fiesta o se compromete a traer el pan del próximo año. En México, sin embargo, la carga es más dulce... y también más pesada: ¡hay que invitar los tamales!
PJG
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