El florecer de Macario Jiménez: De modelo de pasarela a consagrarse en la moda
El diseñador mexicano Macario Jiménez presentó su nueva colección que resulta como un anecdotario de lo que ha sido su paso por el mundo de la moda

GUADALAJARA.— Macario Jiménez tenía 17 años cuando corría por los pasillos de Intermoda, un lugar en el que comenzó como modelo, después apoyando en los desfiles hasta que se convirtió en diseñador.
Parte de esa anécdota es la que comparte una vez que terminó su pasarela basada en las flores, lo que más le gusta hacer.
La colección, sin nombre, pero pensada como un “anecdotario”, formó parte de las pasarelas en el Fashion Space de la edición 85 de Intermoda, realizada en esta ciudad, de donde es originario Jiménez.

Con música suave, una a una, las modelos desfilaron como si fueran flores en movimiento, con esa exquisitez y delicadeza como si estuvieran a punto de abrirse, de florecer.
En tonos neutros, pero también con colores como el rojo, amarillo y verde, las prendas finas y elegantes en seda se apoderaron de la pasarela mientras sonaba una música suave.

La colección también es un homenaje a Intermoda, el primer lugar en el que trabajó en moda y lo que quería era interpretar ese florecer, “ése reempezar, como ‘aquí estoy’... siempre desde el corazón.
Creo que las flores son una cosa que siempre te interpreta amor, que te interpreta bienestar, cada vez que te regalan unas flores dices: ‘híjole, me las te están regalando con amor, eso lo que quiero interpretar”, expresa.

Macario, añade, lo veía desde atrás y le gustaba como “bailaban las telas, cómo me gusta que tengan este movimiento maravilloso.
Con una música muy suavecita, como que te atraviese la brisa del mar, que te atraviese el sentimiento de que estás en el atardecer desde el mar... el aire que siempre hay en las cosas que hago”, explica.

Anecdotario
A través de las prendas, Macario Jiménez (nov. 1967) transmite emociones, como en las últimas colecciones que ha hecho. “Además de prendas nuevas, pues estoy tratando de reunir todo lo que soy a partir de una colección”, comparte.
“Cuando empecé a trabajar aquí, comencé de modelo. Y después con gente de maniquíes y coordinando los desfiles, era totalmente diferente porque eran desfiles de 140 salidas y cada salida era de cuatro modelos y cada salida era de uno de los stands y nuestro trabajo era recoger las prendas, hacer el desfile... No dormíamos, eran jornadas de todo el día... era una semana que no se dormía... y esto fue lo que me hizo que realmente me diera cuenta que yo estaba enamorado de la moda.”

Sabe que cada una de sus colecciones tienen un origen y, en esta ocasión, son las flores. A veces, añade, puede ser de una obra de arte, una obra de danza, una apuesta en escena o un cuadro.
Y así como las flores nacen, Macario Jiménez renace con estas prendas reunidas en un anecdotario, sin dejar de reconocer al joven de 17 años que lo llevó a alcanzar donde se encuentra hoy.
Yo le diría que nunca deje atrás el sueño que más quiera hacer porque hoy en día estoy sumamente feliz de dedicarme a lo que más me gusta en la vida y sentir que, a pesar de que llevo 30 y tantos años trabajando, nunca he sentido que he trabajado en mi vida”, concluye.
