¿Cuál barra de proteína te conviene comprar? La Profeco evaluó a las mejores

El precio no garantiza calidad en las barras de proteína, según la Profeco

La mayoría de las barras comerciales solo aportan entre 8 y 12 gramos de proteína.
La mayoría de las barras comerciales solo aportan entre 8 y 12 gramos de proteína.Pexels.

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) evaluó decenas de barras de proteína disponibles en el mercado mexicano y encontró diferencias importantes entre lo que las marcas declaran en su etiqueta y lo que realmente contienen, según su más reciente estudio de calidad.

Las barras de proteína se han posicionado en los últimos años como una alternativa práctica para quienes buscan complementar su dieta sin recurrir directamente a los polvos proteicos, lo que ha disparado la oferta de este tipo de productos en supermercados, tiendas de conveniencia y gimnasios de todo el país.

El análisis de la Profeco consideró el contenido real de proteína frente al declarado, los niveles de azúcar, la densidad calórica y el cumplimiento de la información al consumidor exigida por la normativa mexicana. El organismo realizó pruebas de laboratorio para contrastar los datos impresos en el empaque con la composición real de cada producto.

 Las mejores barras superan 20 gramos de proteína

Quest resultó una de las marcas mejor evaluadas por su alto contenido de proteína y sus bajos niveles de azúcares añadidos en comparación con otras marcas comerciales, con varias de sus versiones analizadas superando los 20 gramos de proteína por barra.

Pure Protein, por su parte, destacó por ofrecer una cantidad considerable de proteína con una densidad calórica menor frente a barras similares disponibles en los supermercados.

Think! fue recomendada por su combinación de proteína y fibra, un elemento que la Profeco señaló como clave para generar una mayor sensación de saciedad en quien la consume.

La mayoría de las barras comerciales analizadas por el organismo contienen entre 8 y 12 gramos de proteína, una cifra considerablemente menor a la de las marcas mejor evaluadas.

El estudio de la Profeco también encontró observaciones críticas en numerosas barras etiquetadas como "fitness" o "saludables", entre ellas exceso de azúcares, grasas por encima de lo recomendable y discrepancias entre el contenido declarado en la etiqueta y el resultado de las pruebas de laboratorio.

En algunos casos, el organismo detectó que ciertas barras promocionadas como bajas en azúcar en realidad contenían edulcorantes o jarabes que elevaban su carga calórica por encima de lo que sugiere su empaque, lo que puede inducir a error a quienes las eligen como parte de una dieta de control de peso o entrenamiento físico.

La Profeco advirtió que la mercadotecnia de varios de estos productos "exagera los beneficios o utiliza términos relacionados con el fitness sin el respaldo suficiente" en su composición nutricional real.

El organismo también determinó que el precio no garantiza la calidad del producto: algunas barras de mayor costo mostraron perfiles nutricionales inferiores a los de opciones más económicas evaluadas en el mismo estudio.

La Profeco recomendó a los consumidores revisar la tabla nutrimental antes de comprar, priorizar productos con menor cantidad de azúcares añadidos y comparar el precio por gramo de proteína real, más que dejarse guiar únicamente por el empaque o la publicidad de la marca.