Los azules se ponen las pilas

Un par de acciones bien pensadas y ejecutadas en dos días consecutivos sirvieron para cambiar la percepción de un PAN cabizbajo y desorientado. El martes —un día después de que Morena anunciara que competirá contra el gobernante Partido Verde—, la dirigencia nacional panista fue a apuntalar al alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo, y a levantarle la mano como su candidato más viable a la gubernatura, sin importar que deba hacer una coalición con el PRI.

“Claro que sí”, me dijo el secretario de Acción Política del PAN, Santiago Taboada. “El de Enrique es un proyecto ganador, viable, que ha dado resultados”. El miércoles, los azules echaron toda la carne al asador —Calderón junto a Jorge Romero, Fox con Ricardo Anaya, por citar algunos— para arropar al priista alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza, como su eventual carta al gobierno de Nuevo León, donde el horizonte de éxito se expandió de pronto, considerablemente.

Hace dos semanas afirmé aquí que, en el debate nacional, el PAN no importaba, no pintaba, no existía. Y en la toma de decisiones políticas y de Estado, menos.

Creo que se han sacudido el pasmo, que se han puesto las pilas. “En Chihuahua, Morena se va a quedar con las ganas”, me dijo ayer, animadísimo, el alcalde de la capital y seguro candidato panista y priista a gobernador, Marco Bonilla. “Te juro por mi madre que vamos a ganar en 2027”. Hay una nueva musicalidad. A ocho meses de la justa.