De la cartera al negocio: cómo ordenar tus finanzas para lanzar tu propio negocio
Estos son algunos de los pasos que la Condusef sugiere para que inicies con tu propio negocio.

Tener una buena idea es emocionante. Si ya encontraste algo que te apasiona, sabes hacerlo bien y sueñas con convertirlo en un proyecto propio, vas por buen camino. Sin embargo, aún te falta pensar en una estrategia financiera sólida.
Emprender no es improvisar. Requiere preparación, aprendizaje y constancia, por eso, tu negocio debe estar relacionado con algo que realmente disfrutes, ya que, cuando aparezcan los retos, será más fácil mantenerte firme si la pasión está de tu lado.

Empieza resolviendo un problema real
El corazón de cualquier emprendimiento exitoso es simple: resolver una necesidad concreta. De acuerdo con la Condusef, antes de dar el primer paso, debes responder estas preguntas:
- ¿Qué problema voy a solucionar?
- ¿Qué propuesta ofrezco y en qué me diferencio?
- ¿Quién es mi cliente ideal?
- ¿Cómo llegaré a él?
- ¿Cuánto me cuesta y cuánto espero ganar?
- ¿Qué métricas voy a medir?
- ¿Cuál será mi ventaja competitiva?
- Cuando tengas claridad, llega la siguiente pregunta: ¿cómo voy a financiarlo?

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Ahorrar antes de emprender
Si llevas tiempo guardando dinero cada mes, ya diste un gran paso. Puedes empezar con una alcancía y, después, mover esos ahorros a una cuenta de inversión segura, como Cetes Directo (desde $100). En uno o dos años podrías reunir el capital necesario para arrancar con menos presión.
Pedir prestado
Si no ahorraste, deberás buscar financiamiento, podría ser con familiares, amigos o instituciones financieras. En este último caso, necesitarás historial crediticio para acceder a créditos formales. Sin él, las opciones se reducen o los intereses serán más altos.
Después del arranque: separa tus finanzas
Uno de los errores más comunes al emprender es mezclar el dinero del negocio con el personal. Desde el día uno:
- Lleva registros separados de ingresos y gastos.
- Administra inversiones y deudas de forma independiente.
- Ten control de facturas, impuestos y pagos pendientes.
- Considera siempre el ahorro a futuro, tanto personal como empresarial.

Tu mejor herramienta: el presupuesto
Un presupuesto no es solo una hoja de Excel, es una brújula para tu negocio y tu vida financiera. Úsalo para:
- Reducir gastos innecesarios y compras por impulso.
- Dar seguimiento constante a los números.
- Definir metas claras y alcanzables.
- Distinguir entre gastos fijos y variables.
Emprender es posible si lo haces con cabeza, corazón y calculadora.
Con organización financiera y una estrategia clara, tu idea puede transformarse en un proyecto rentable… y en tu próximo gran logro.
Con información de la Condusef.
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