Ejercicio en ayunas: ¿es bueno para tu cuerpo?
Hacer ejercicio en ayunas puede ser una opción segura para tu bienestar mental. Sin embargo, su combinación con el ayuno intermitente puede tener riesgos para personas con enfermedades crónicas, según la ciencia.

¿Es realmente bueno hacer ejercicio en ayunas? El ayuno intermitente, o ayuno con restricción de tiempo, se ha convertido en una opción popular para mantenerse en forma.
La combinación con la actividad física también es una de las dudas que saltan a la vista, pues las rutinas de ejercicio de fuerza en ayunas prometen resultados visibles en poco tiempo, pero ¿qué tan cierto es este rumor?

Te puede interesar: Del campo al consultorio: ¿por qué los jóvenes se lesionan tanto practicando deporte?
¿Qué pasa si se hace ejercicio en ayunas?
Un estudio publicado en European Journal of Sport Science se propuso investigar los efectos del ayuno intermitente junto con ejercicios de cardio y fuerza, como saltar y hacer lagartijas. Los resultados se reflejaron a nivel emocional y físico.
- Hacer ejercicio en ayunas puede ser una opción segura y, de hecho, podría mejorar tu estado de ánimo general.
- El estudio observa que la percepción de tu propio cuerpo mejora, pues suele ser más positiva y satisfactoria.
- Metabólicamente, el ejercicio en ayunas puede provocar un cambio en el cuerpo, que pasa de utilizar azúcares a quemar grasas como fuente de energía.

Te puede interesar: ¿Problemas para dormir? Este es el ejercicio que mejora el sueño, según la ciencia
¿Cuáles son los riesgos de hacer ejercicio en ayunas?
Si bien el estudio mencionado sugiere que el ejercicio en ayunas es seguro desde un punto de vista psicológico para personas sanas, es necesario considerar los posibles riesgos, con ayunos más prolongados o en personas con algunas enfermedades crónicas.
Un estudio diferente, publicado en Scientific Reports, revela algunas advertencias importantes:
- Cetoacidosis: Se trata de una acumulación de ácidos llamados cetonas en la sangre, causada por la falta de insulina en personas con diabetes.
- Aumento de ácido úrico: El ayuno de solo agua puede aumentar los niveles de ácido úrico en la sangre. Niveles altos pueden generar estrés e inflamación, y contribuir a problemas como hipertensión o resistencia a la insulina.
- El ayuno a largo plazo (más de dos días sin calorías) podría llevar a una disminución del estado de ánimo positivo y de la percepción del rendimiento laboral.
- El ayuno puede llevar a un nivel insuficiente de calorías necesarias para realizar actividades cotidianas.
- Aunque la fuerza muscular se mantiene bien, la capacidad de resistencia de alta intensidad podría disminuir.

Te puede interesar: 6 Ejercicios con silla para mejorar tu salud desde casa
¿Cuál es el mejor momento del día para hacer ejercicio?
La gran noticia es que la ciencia te da bastante flexibilidad. Según el estudio del European Journal of Sport Science, en personas sanas, el momento del día en que se come o se realiza ejercicio no alteró los efectos mentales positivos.
Esto significa que la elección del momento ideal puede depender en gran medida de tus preferencias personales después de comer algo ligero.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) también ofrece consejos sobre cuándo activar el cuerpo:
- Personaliza tu horario: Elige un momento que se adapte mejor a tu rutina y preferencias, ya que la constancia en el ejercicio es lo más importante.
- Mañanas energéticas: Hacer ejercicio por la mañana puede proporcionarte un impulso de ánimo que te acompañe a lo largo del día.
- Noches relajantes: La actividad física al final del día es excelente para liberar el estrés acumulado de la jornada laboral.
- No te rindas: Si por alguna razón dejas de ejercitarte un día, lo esencial es volver a intentarlo sin desanimarte.
- Puedes dividir tu actividad física en periodos cortos a lo largo del día para alcanzar los 150 minutos de ejercicio a la semana.
Ya sea que decidas combinar el ejercicio con el ayuno intermitente o no, y sin importar la hora del día, lo importante es sentarte menos y moverte más, con mayor intensidad.
Los beneficios abarcan desde la mejora de la salud cardiovascular y metabólica hasta un mejor estado de ánimo, sueño y cognición.
EL EDITOR RECOMIENDA



