¿Y si, sí, Caifanes? La banda llena de música y orgullo a 65 mil personas en la CDMX
'Aquí no es así' se volvió un himno y con la playera de la Selección Mexicana bien puesta y el mensaje “¿Y si, sí?”, la banda hizo vibrar el Estadio GNP Seguros en un show lleno de orgullo, clásicos y potentes consignas sociales

Caifanes está siempre actualizado. ¿Y si, sí?” fue la frase que abrió su show anoche en el Estadio GNP Seguros y desde que las pantallas mostraron ese mensaje que unió al público durante el Mundial, la gente gritó con orgullo, con felicidad, con energía.
Y es que los miembros ya estaban enterados, su canción Aquí no es así se volvió viral en los días previos al partido contra Inglaterra el fin de semana pasado; sí, una canción publicada hace 22 años en su disco El nervio del volcán (1994).
La rola arrancó y todo el público ya sabía que se trataba de un nuevo emblema de unidad que el público hizo suya. Por si no bastara el gesto identitario, toda la banda tocó con la playera de la Selección bien puesta, en verde, en blanco y hasta en la edición en negro.
“Puedes ir a cualquier parte del mundo, pero donde naciste, ahí pertenece tu alma, que es aquí, México”, fue el mensaje con el que remató Saúl antes de continuar el show, donde se despejaron de la indumentaria futbolística.

El show continuó con temas como Aviéntame, del mismo El nervio del volcán, o Cuéntame tu vida (1988), todas canciones del siglo pasado, pero en la grada también se veían los rostros jóvenes y niños acompañados por sus familias, entusiasmados por ver a la banda en vivo; Caifanes, también se percató de ello.
Sin palabras, gracias por tu presencia, seguimos haciendo historia juntos. El aplauso es para ti, no para Caifanes. Esta canción queremos dedicarla a las bandas que están haciendo su rock, la única forma de crecer es tocar y la otra es creer en ti mismo. Toquen, no dejen de tocar, vamos a inventar nuevos espacios para hacer un mejor movimiento del que estamos viviendo ahora”, dijo Saúl, mientras entre la gente, una madre acariciaba la espalda de su hijo intentando darle ese mismo respaldo.
Sin embargo, el grupo no abandonó sus consignas de siempre, las que siempre ha defendido, las que, concierto a concierto, siempre ha tratado de visibilizar; por ejemplo: la lucha de las mujeres.
“La siguiente canción se escribió para ti, mujer, se escribió por muchas razones, muchas las conocemos, pero otras no tanto, como tu lucha contra el feminicidio, la lucha por la igualdad y tu lucha por buscar a tus seres queridos, las madres; por ti, mujer, que nos enseñaste que necesitamos más hombres y menos machos. Gracias hija, esposa, abuela, tía. Dios te bendiga siempre, mujer”, presentó Saúl antes de interpretar Viaje Astral.

Elena Poniatowska, Pita Amor, Rosario Castellanos, Leonora Carrington y Alfonsina Storni fueron proyectadas durante el tema, antes de que también dedicaran Antes de que nos olviden a todos los padres y madres buscadoras.
La siguiente queremos dedicarla a los padres y madres buscadores, están haciendo lo que el estado no hace, que es mostrar la injusticia, soledad y dolor que vivimos en México”, sentenció, y el solo de Diego Herrera más adelante en Nada fue profundo y largo, para que su público contemplara y reflexionar antes de la lluvia de clásicos.
Porque sí, la banda se dio oportunidad de cambiar su set para el show de la noche de ayer. Debajo de tu piel y Miércoles de ceniza renovaron el sonido de la banda que da al menos dos shows por año en la capital, pero no pueden quedar fuera los clásicos, ésos que, como la Selección, siguen uniendo, como anoche a 65 mil personas con Dioses ocultos.
Mátenme porque me muero, Nubes y Perdí mi ojo de venado completaron la lista de clásicos, las infaltables de sus shows, y remataron con una última sorpresa: No dejes que... fue el tema en el que aparecieron en el escenario los invitados. Los hijos de los miembros de la banda que tocaron con ellos antes de que cerraran: Zoey, en la voz (hija de Saúl); Julian André, en la batería (hijo de Alfonso); Mariano Herrera, en la guitarra (hijo de Diego), y así para después cerrar con Afuera, La célula que explota y Te lo pido por favor, para dar fin a una velada redonda.
