'No tengo miedo', la miniserie que contrasta la euforia del Mundial del '86 con la crudeza social
La nueva miniserie de Netflix adapta la célebre novela de Niccolò Ammaniti para reflexionar sobre las decisiones desesperadas, el abandono institucional y los contrastes de un México que celebra en la cancha mientras padece en las calles

Ambientada en el Mundial de 1986, cuando los niños coleccionaban para su álbum las estampas de Hugo Sánchez o Diego Armando Maradona, es donde se inserta No tengo miedo, adaptación de la novela italiana Io non ho Paura, de Niccolò Ammaniti, que muestra cómo un niño de un pueblo descubre que sus padres y algunos amigos de los mismos tienen secuestrado a un niño que proviene de una familia adinerada.
Dentro de ese grupo de adultos está Teresa, interpretada por Fátima Molina, quien aunque se muestra renuente a privar de la libertad a un niño, se deja arrastrar debido a la presión social y la falta de oportunidades laborales en su comunidad.
“Me gusta saber que este proyecto va a poner muchos temas sobre la mesa y dará para muchas reflexiones. En cuanto a los adultos de los que estamos hablando, me parece que son adultos súper desprotegidos por el sistema ante una situación arrolladora y lo más increíble es que la historia sea o parezca atemporal, justamente hasta con el tema del mundial. Así como en 1986, ahora vivimos la euforia de la gente y este amor por México, por la selección, pero al mismo tiempo tenemos que convivir con el desamparo de tu sistema”, comentó Fátima Molina a Excélsior.
Estamos viviendo un Mundial que nos llena de emoción, de euforia y a la vez estamos viviendo temas complicadísimos a nivel social y es ver, así como apoyamos a la selección, quisiera que nos uniéramos de esta manera para difundir, apoyar o sostener otro tipo de causas de tantos problemas que existen”, detalló la actriz.
Rodada en Xalapa, Veracruz, No tengo miedo es una miniserie liderada por Ernesto Contreras —quien funge como show runner— y que cuenta con Alba Gil y Alejandro Zuno como directores de los seis capítulos.
“Diría también, ahondando un poco en lo que dice Fátima, que si bien la serie aborda un secuestro y hasta cierto punto nos pone en los zapatos de los personajes que deciden perpetrar este crimen y nos permite comprender cuáles son las decisiones desesperadas que los llevan a esa decisión, en ningún momento es una apología del secuestro ni se busca justificar. Están muy claras sus consecuencias, digamos éticas y morales, y eso es lo trágico, la decisión no es para nada tomada a la ligera, pero tiene unas consecuencias devastadoras”, compartió Alejandro Zuno, quien dirigió los capítulos 4, 5 y 6.

No tengo miedo, miniserie disponible en Netflix, se centra principalmente en Miguel (Aldo Emiliano Navarro), un niño que junto a sus amigos vive la euforia del Mundial de 1986 y dentro de las aventuras que emprende en el bosque que rodea a su comunidad descubre en una vieja casona, conocida como la casa de la bruja, a un niño esposado, con quien comparte el amor al futbol.
Miguel va generando ciertos lazos con ese niño, a quien le lleva galletas, hasta que se da cuenta de que sus padres (Fátima Molina y Luis Alberti), quienes se supone que le aman, están involucrados en el secuestro. De tal suerte Miguel pierde con ese hecho la inocencia de la niñez.
Una de las cosas que más me gustan de la novela, de la historia y que también está en la serie, es que esa pérdida de la inocencia tiene que ver con descubrir que existe la maldad. Se podría decir que Miguel pierde su inocencia, pero no pierde su luminosidad, no pierde su capacidad de amar, de abrazar, de empatizar, de preocuparse por su amigo, entonces eso me gusta mucho, o sea, perder la inocencia no es necesariamente pasarte del lado de lo que está mal”, reflexionó Zuno.
Con respecto a cómo fue rescatar los álbumes Panini de 1986 y de mostrar las estampas de los famosos jugadores de futbol del Mundial, Alejandro Zuno, también director de Un mundo para mí, explicó que todo fue gracias al trabajo de producción.
“Hay que decir que el Diseño de Producción es de Ivonne Fuentes, que es una diseñadora de producción increíble, quien también viene del cine y pues hizo toda una investigación muy profunda. Cada elemento del set tiene un porqué y está justificado. Fue complejo tener los álbumes Panini y los materiales de archivo de los partidos, pues es toda una negociación legal, entonces ahí el equipo de producción, el señor Eamon O’Farrill, hicieron una labor magnífica para que pudiéramos tener todo eso y creo que justo le da también como un toque de nostalgia a la serie”, explicó Zuno.

¿Y cómo fue para Fátima Molina trabajar con niños, quienes a través de sus miradas nos llevan al mundo de los adultos?
“Desde el principio Luis Alberti y yo teníamos como este cometido de si queremos lograr una familia es dentro y fuera del set. Creamos una conexión, jugábamos con ellos, platicábamos, les preguntábamos cosa. Para mí ha sido delicioso, porque ayer que veía los primeros dos capítulos, sí podía ver esa conexión que había dentro y fuera. Son maravillosos y no te lo digo porque hayamos hecho esta serie, pero si los conoces de verdad es un lujo trabajar con ellos”, explicó Molina sobre Aldo Emiliano Navarro y Regina Arroyo, quienes interpretan a sus hijos en la miniserie.
De la cinta
- No tengo miedo.
- Miniserie creada por Ernesto Contreras.
- De recién estreno por Netflix.
- Actúan: Fátima Molina, Luis Alberti, Humberto Busto, Mayra Hermosillo, Fernando Bonilla, Yoshira Escárrega, Fernando Cuautle, Guillermo Nava y Leidi Gutiérrez.
- País: México.
- Año: 2026.