El Vesubio: Un volcán como una metáfora del miedo y la incertidumbre global
El realizador italiano Gianfranco Rosi presenta "Pompeya: Bajo las nubes", un documental que muestra a Nápoles como una metáfora del miedo que vivimos: un sentimiento global que viene de la guerra, la naturaleza o la política

El realizador italiano Gianfranco Rosi, el ojo detrás de Fuego en el mar (Fuocoammare) y Notturno, está de regreso con Pompeya: Bajo las nubes, trabajo documental que a través de imágenes cotidianas de Nápoles y los napolitanos, refleja el miedo latente que existe en la zona ante la constante amenaza de explosión del volcán Vesubio.
“Nápoles es una metáfora perfecta de la condición en la que todos vivimos. La idea del miedo es la metáfora perfecta. Vivimos en este mundo inestable donde todo es incierto. El miedo es un sentimiento universal: puede venir de la guerra, de la naturaleza, de conflictos políticos, pero al final, produce las mismas reacciones químicas en nuestro cuerpo. Así que la película trata sobre la memoria y la resistencia contra el miedo”, contó Gianfranco Rosi en un encuentro con tres medios internacionales, uno de ellos Excélsior.
El director de 63 años, quien en 2017 fue nominado al Oscar a Mejor Documental por Fuego en el mar, contó a este diario que las cosas que filma nacen de manera accidental, pues difícilmente está pensando en cuál va a ser su siguiente paso. De tal suerte, contó cómo fue que se interesó en la idea de filmar esta historia que el año pasado recibió el Premio Especial del Jurado del Festival de Cine de Venecia.
“La mayoría de mi trabajo es accidental. Nunca tengo la idea de ‘tengo que hacer esta película’. Todo surge por accidente: alguien leyendo algo o alguien sugiriendo alguna cosa. En este caso fue mi amigo Pietro Marcello, quien dirigió Duse. Somos amigos muy cercanos. Él es de Nápoles y creció en esa zona y me dijo una vez: 'Tú deberías estar ahí y hacer una película. Sólo tú tienes la paciencia de pasar tres o cuatro años allí haciendo un filme’. Luego, mientras promocionaba Notturno, mi película anterior, estuve en Nápoles, miré la ciudad de una forma completamente distinta y me dije: “Es un gran reto hacer una película en Nápoles”, contó Rosi y prosiguió.
El trabajo del documentalista es sumergirse en la realidad y encontrar en ella la estructura de la película. Me tomó tres años y medio. Nunca sé a dónde me va a llevar la historia ni a quién voy a conocer. Se requiere una resistencia muy fuerte para seguir día a día hasta que los encuentros se conviertan en narración. Sin encuentros no hay película”, relató el director, quien radica desde hace años en Estados Unidos.
Para Pompeya: Bajo las nubes, Rosi optó por filmar en blanco y negro y darle voz a distintos personajes de la ciudad: bomberos, profesores, operadores de llamadas de emergencia, trabajadores de la zona de Pompeya, entre otros más. La idea es que a partir de cada relato se vaya tejiendo una historia general de lo que es Nápoles y el miedo latente que se vive entre sus moradores.

“Esta película es casi un acto de amor hacia la ciudad de Nápoles. Toda la gente que conocí es, de alguna manera, una encarnación de eso y el propio Vesubio es una encarnación del temblor, del miedo. Para mí, Nápoles es una ciudad universal, casi un laboratorio del futuro. Hay dos ciudades así en el mundo: una es Nueva York y la otra es Nápoles. Están en la misma latitud, tienen la misma luz. Me gusta esa imagen de (Jean) Cocteau que dice que todas las nubes del mundo se producen desde ese volcán”, apuntó Rosi.
Gianfranco Rosi visitará la Ciudad de México
Para todos aquellos amantes y seguidores del cine de Gianfranco Rosi el propio director les podrá contar un sinfin de anécdotas en abril, cuando venga a nuestro país para presentar su obra.
“Estaré en Méxíco en abril. Habrá una retrospectiva de mi trabajo en la Cineteca. Es una buena noticia para mí y mostrarán desde Boatman (su primer trabajo de 1993) hasta esta última película. Será un gran momento para hablar de cine”, expresó a Excélsior.