S7N conquista la Arena CDMX y se roba la noche abriendo el concierto de Megadeth
S7N vivió una de las noches más importantes de su carrera al abrir el concierto de Megadeth en la Arena Ciudad de México.

Por ahí se dice que se cosecha lo que se siembra, y eso fue justo lo que le sucedió a S7N cuando tomaron, por su cuenta y riesgo, el escenario de la Arena Ciudad de México y le dieron uno de los regalos más increíbles a sus mamás el Día de las Madres: abrir el concierto de Megadeth en la capital del país.
La banda californiana estaba de vuelta en suelo azteca con su gira This Was Our Life, y fueron ellos mismos quienes eligieron a S7N para ser los encargados de encender la chispa de la energía del público, que no dudó en entregarse a los mexicanos.
Un arranque explosivo en la Arena CDMX
La hora del metal había llegado. El reloj marcó las ocho y media de la noche y las luces del recinto de la alcaldía Azcapotzalco se apagaron para darle paso a un tsunami de metal que arrancó con Insane, el sencillo que lanzaron en 2019.
Mao Kanto en la voz y guitarra; Isra Monroy en guitarra, Lalo Olvera en el bajo y Stu Zepeda en la batería se apoderaron del recinto, tomaron el control absoluto de la situación y la reacción no se hizo esperar: puños al aire y el headbanging se hicieron presentes entre aquellos que disfrutaban de cada acorde.

S7N conquista a los fans de Megadeth
La banda mexicana, fundada en 2009, no solo desafió y conquistó a los más recalcitrantes fanáticos de Megadeth, sino que también sumó nuevos seguidores gracias a su potencia y rebeldía con temas como Circus, Rage y Faithful to my Demons, rolas que fueron dando forma a la presentación de S7N.
Ser abridor de una banda, más allá de enfrentar el peso del nombre de aquellos a quienes les están abriendo el concierto y a sus fans, es una carrera contra el tiempo, donde echar toda la carne al asador es la diferencia entre salir triunfantes o pasar desapercibidos.
Un cierre lleno de energía y emoción
La decisión de los mexicanos fue, sin duda, aprovechar el tiempo con su mejor propuesta. Es por esto que temas como Enemies y Pachuco —sí, el cóver que le hicieron al éxito de La Maldita Vecindad y los Hijos del Quinto Patio— se convirtieron en una explosión de emoción que cerró con Blackout, canción que terminó transformándose en uno de los momentos más intensos de la presentación.
El tiempo se había acabado, pero con un setlist de siete rolas en poco más de 35 minutos, S7N logró que miles de personas corearan sus temas, los conocieran y quedaran listos para Megadeth.
Pero lo más importante y valioso para una banda que lleva tiempo arando su camino en la escena del metal mexicano fue haber logrado la tan anhelada conexión con el público.