Presunta víctima de Jeffrey Epstein rompe el silencio y revela cómo operaba su "culto"

Julia Molchanova tenía 22 años cuando conoció a Jeffrey Epstein. Ahora, años después de alejarse de él, contó cómo, según su testimonio, el financiero utilizaba el papel de "asistente" para controlar a jóvenes mujeres y mantenerlas bajo sus reglas.

Las reglas de Jeffrey Epstein que una presunta víctima describe como las de una “secta”
Las reglas de Jeffrey Epstein que una presunta víctima describe como las de una “secta”Grosby

Durante años, Julia Molchanova guardó silencio sobre su relación con Jeffrey Epstein. Hoy decidió contar su historia y describir lo que, desde su perspectiva, parecía más una secta que un trabajo como “asistente” del millonario.

En una entrevista con The Wall Street Journal, Molchanova relató que conoció a Epstein en 2011, cuando tenía 22 años y vivía en Rusia. Hablaba poco inglés y estudiaba diseño. Según su testimonio, él se acercó a ella en Nueva York y, después de conocer sus planes profesionales, le ofreció ayudarla a estudiar en el Fashion Institute of Technology (FIT).

Aquella promesa, asegura, fue la puerta de entrada a una relación de control que se prolongó durante varios años.

La promesa que la llevó de regreso a Nueva York

Molchanova contó que Epstein se presentó como alguien capaz de ayudarla a cumplir su sueño de dedicarse al diseño de moda. Incluso recibió dinero para tomar clases de costura en Rusia antes de regresar a Estados Unidos.

Pero cuando volvió a Nueva York en 2012, asegura que la situación cambió. De acuerdo con su relato, Epstein la llevó a un departamento bajo su control y fue entonces cuando ocurrió el primer abuso sexual.

El supuesto apoyo para ingresar al FIT tampoco llegó. En su lugar, Molchanova terminó trabajando como una de las mujeres a las que Epstein llamaba sus "asistentes", una palabra que, según ella, servía para ocultar lo que realmente ocurría.

Jeffrey Epstein
Jeffrey Epstein tenía un “culto”: presunta víctima revela las reglas que debía seguirAFP

Con el tiempo, las reglas fueron cada vez más claras. Tenía que agradecerle constantemente, mostrarse feliz, ser amable con todas las personas y evitar cuestionar sus decisiones. También, según su testimonio, Epstein controlaba aspectos personales como su ropa, su cabello, sus gastos y hasta las personas con las que podía relacionarse. "Era como una secta", describió Molchanova al hablar de aquella etapa.

Epstein también esperaba que llevara a otras mujeres

Una de las acusaciones más delicadas de su testimonio tiene que ver con la manera en que Epstein esperaba que las mujeres de su entorno se relacionaran con otras jóvenes.

Molchanova asegura que él la presionaba para tener encuentros sexuales y también esperaba que le presentara a otras mujeres. Ella afirma que nunca lo hizo y que, por esa razón, Epstein se molestaba con ella y cuestionaba constantemente qué estaba haciendo para ser "útil".

Incluso recuerda episodios en los que, según su relato, era enviada a una habitación de la casa y permanecía aislada durante varios días.

La joven también asegura que Epstein controlaba el dinero que recibía. Mientras ella pensaba que estaba construyendo una carrera en el mundo de la moda, la oportunidad que le habían prometido nunca se concretó.

El caso Epstein sigue generando controversia internacional por sus conexiones con figuras políticas y empresariales.
Jeffrey Epstein tenía un “culto”: presunta víctima revela las reglas que debía seguirvia REUTERS

Una empresa a su nombre y cuentas que no reconocía

Otro capítulo de su historia está relacionado con JSC Interiors, una empresa creada a nombre de Molchanova con ayuda del abogado de Epstein, Darren Indyke.

Según ella, Epstein presentó el negocio como una manera de ayudarla a iniciar una carrera en el diseño. Sin embargo, con el tiempo descubrió que había movimientos financieros que no entendía y que, asegura, se habían realizado utilizando cuentas vinculadas con su nombre.

En 2019, una aplicación de monitoreo crediticio le mostró tarjetas y gastos que no reconocía. Ese descubrimiento fue uno de los momentos que la llevó a enfrentarse por primera vez a Epstein y pedir explicaciones.

Molchanova también sostiene que se gastaron cerca de 40 mil dólares en muebles utilizando una cuenta relacionada con la empresa. Los abogados de Indyke y del contador de Epstein, Richard Kahn, negaron haber cometido algún delito y señalaron que no tenían conocimiento de que Molchanova se considerara víctima de abuso o tráfico sexual.

Finalmente logró alejarse de Epstein

Molchanova cortó la comunicación con Epstein en 2019, meses antes de que fuera detenido y posteriormente muriera en prisión.

Ahora decidió hacer pública su historia también por otra razón. Ella fue la principal demandante identificada como Jane Doe en una demanda colectiva contra Bank of America, en la que acusó al banco de haber ignorado movimientos sospechosos que, según la demanda, permitieron continuar con la red de tráfico sexual de Epstein.

El caso terminó con un acuerdo por 72.5 millones de dólares para las víctimas. Bank of America negó haber facilitado los delitos de tráfico sexual.

Años después de haber escapado de aquel entorno, Julia Molchanova decidió dejar de esconder su historia. Su testimonio vuelve a poner el foco en las mujeres que estuvieron alrededor de Epstein y en los mecanismos de control que, según ellas, hicieron posible que permanecieran atrapadas durante años.

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