Mujeres del cine y el teatro alzan la voz: arte, feminismo y resistencia frente a la violencia

Actrices y directoras se han visto influenciadas tanto por la violencia patriarcal como del empoderamiento feminista para crear sus obras

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Ilustración: Abraham Cruz

“Siempre he pensado que el arte es político”, dice la actriz Frida Barco (asistente de dirección de La cumbia del pantano, Aurora Cano) a Excélsior. Para ella, como para otras tantas mujeres, el feminismo (entendido como un conjunto de ideas y la creciente movilización que ha tenido como consecuencia una mejora de condiciones en derechos para las mujeres) ha sido determinante para definir su arte, en su caso, el teatro.

Definitivamente, me abrió los ojos. Aunque el feminismo ya existía, a mí me tocó esta nueva ola alrededor de 2014 y 2015, cuando empecé a estudiar en la facultad (de Filosofía y Letras) y a profesionalizarme. Viví el movimiento #MeToo mientras estudiaba teatro, y eso coincidió con mi transición de adolescente a adulta. Empecé a ver más actrices, directoras y dramaturgas, y eso amplió mi panorama. Incluso como estudiantes pudimos decidir si queríamos que ciertos profesores siguieran dirigiendo o dándonos clase, o qué autores queríamos leer. Antes, dar visibilidad a mujeres era casi un acto de rebeldía; hoy sigue siéndolo, pero hay más apertura”, explica.

Y es que la violencia sigue persistiendo en muchas formas, desde que los tramoyistas ignoren a una joven por ser mujer, o que el equipo técnico de una filmación se dirigía a un hombre con un menor rango jerárquico por encima de una mujer. Miedo y estrés constante es lo que a muchas, como a la actriz Frida Barco, o a la directora Indira Cato (Llamarse Olimpia, 2025), les ha llevado a tomar el rumbo del feminismo en su vida y en su obra.

No te quieres acabar de sentir feminista al principio, porque tiene una connotación peyorativa, muchas nos resistimos por años, pero cuando nos metemos de lleno, nos damos cuenta que es bien básico, lo que queremos es que seamos tratadas como personas, esa es la escénica de los muchos feminismos que hay, queremos ser sujetas de derecho, vivir tranquilas y seguras, aquí nos queda un largo camino por recorrer, todas estamos expuestas a violencias, normalizamos vivir con miedo; es importante ser parte, contribuir al cambio, a la conversación, para empezar, así fue como empezamos con Llamarse Olimpia”, detalla Cato, cineasta quien documentó el impulso de una ley que reconoce y sanciona la violencia digital y mediática.

Pero la violencia no sólo se vive en los entornos laborales, para algunas mujeres es algo con lo que han vivido en sus entornos familiares, sus ciudades o sus pueblos, como la cineasta Ángeles Cruz, quien no se siente plenamente identificada con el feminismo, pero sí con mostrar su realidad, una realidad que la trastoca desde pequeña.

En mi familia, desde mi ancestralidad, muchas mujeres ya habían abierto camino y establecido su presencia en el mundo. Yo escuché hablar de feminismo más bien en la adolescencia, pero siempre lo sentí como algo lejano a nuestras comunidades (Ñuu Savi, mixteca, de Villa Guadalupe Victoria, en San Miguel el Grande, Oaxaca). Prefiero pensar en mis abuelas, en mis tías, en mi madre, en lo que me enseñaron. Desde ahí vienen muchas de las decisiones que he tomado. Reconozco que en las ciudades y en los espacios donde trabajo ha habido batallas importantes —por la equidad, por el voto, por mejores condiciones—, pero siento que muchas veces el feminismo ha sido también racista o ajeno a nuestras realidades. En las comunidades hay mujeres que han luchado todos los días desde lo cotidiano, y esa batalla no es invisible”, cuenta.

Nudo Mixteco (2021) es una película que expone cómo las mujeres enfrentan abusos y juicios sociales bajo costumbres patriarcales en una comunidad rural mexicana; le valió a Ángeles el premio en 2022 por Mejor Ópera Prima, pero contrario a sentirse motivada por realizar un cambio de consciencia en el espectador, ella, siente, siempre se ha basado en provocar emociones, en este caso contando algo que ella misma vivió.

La reflexión viene de vivir y de ejercer un pensamiento crítico y autocrítico sobre la realidad que me rodea. No creo que el conocimiento venga de fuera; viene de dentro y de nuestras raíces. En mi caso, el precedente son las mujeres de mi familia, cómo han enfrentado la misoginia o cómo han tomado decisiones sobre su cuerpo y su vida. Recuerdo que mi madre —hoy de 95 años— usaba pantalones en una época en que estaba mal visto, simplemente porque tenía frío. Ese gesto cotidiano era ya una forma de romper esquemas. Yo no salí de mi comunidad para cambiar mi pensamiento; salí para adquirir herramientas profesionales. Mi mirada sigue enraizada en mi comunidad. En Nudo Mixteco, sólo después de terminarla, comprendí que las protagonistas estaban peleando por algo esencial: decidir sobre su propio cuerpo y tomar el mando de su vida”, comparte la también actriz.

Pero hay una condición al ser artistas, no siempre, y menos en México donde los recursos a veces son limitados, se pueden explorar narrativas deseadas, a veces “hay que comer”, como dices Ángeles Cruz, hay que tomar papeles para subsistir, y ahí, actrices como Vanessa Restrepo, han visto que el cambio está en una trinchera no desde el arte, pero sí para mejorar las condiciones de dinámicas de filmación.

A mí, claro, claro que me sacaron de producciones por acercarme, por exigir, por levantar la voz y decir ‘esta persona está siendo abusiva, esta persona esta siendo machista’. La respuesta fue sacarme de las producciones, pero ha habido movimientos que han marcado la pauta para que hoy, por ejemplo, Netflix tenga protocolos de trabajo para que no existan esas dinámicas, se ha avanzado, pero lamentablemente falta mucho por hacer”, contó a Excélsior.

El personaje para la colombiana está al servicio del guion y ella asume su papel con ese criterio feminista que porta consigo siempre, pero limitada por la historia o la dirección, pero fuera, es donde tiene su mayor batalla con fundaciones como Ellen West, para la salud mental.

Hemos trabajado principalmente con trastornos de la conducta alimentaria y ahora impulsa un proyecto para apoyar a mujeres que buscan salir de la violencia emocional, especialmente la ejercida por perfiles narcisistas, tema que conozco por experiencia propia y que me llevó a estudiar psicología enfocada en el trauma, trastornos de personalidad y el impacto de esta violencia en el cerebro. La ley visibiliza la violencia física y sexual, pero la violencia emocional —que puede vivirse desde la infancia— sigue siendo silenciosa pese a sus consecuencias profundas y devastadoras, no está penada”, detalla la actriz.

Este 8 de Marzo todas conmemoran, desde lo político, lo emocional, lo social, lo psicológico, y por su puesto desde el arte. Conmemorando esos cambios de los que ellas con sus creaciones, con sus posturas diarias ante la violencia, han generado.

Estamos avanzando”, reconoce Indira Cato “pero falta muchísimo por hacer las mujeres están haciendo cine de calidad cada vez somos más, pero estamos expuestas a otro tipo de violencias, igual que en otros espacios estamos cambiando las cosas”, concluye.

LILA DOWNS / CANTANTE

No, pues hay que seguir, ahí vamos, ¿no? Ahí vamos, cuesta arriba, y ni quien se pare en frente de nosotras. O sea, ahí venimos con fortaleza y con mucha fuerza. Y yo ya ni tengo paciencia para esa gente que no comprende, eso ya pasó ¡next!, ya no tengo paciencia, no, es que en serio, no, o sea, ya estamos en otro momento histórico.”

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Fotos: Elizabeth Velázquez, Karina Tejada, Héctor Lopez, Mateo Reyes, cortesía de las actrices y Disney Studios..

FÁTIMA BOSCH / MISS UNIVERSE 2025

Les diría que estoy con ellas, que todas estamos juntas en esto como sociedad, no sólo las mujeres, sino también los hombres, porque no es una guerra de género, es de valores y de educación. Respetar la vida, respetar a la mujer y reconocerle su trabajo, reconocerle su valor.

Les diría, y me van a funar por esto, pero que sigan marchando y pintando todo lo que quieran, porque se quejan de que alzamos la voz, se quejan de que pintamos paredes, pero ¿Cuánto tiempo no nos hicieron caso? ¿Cuánto tiempo estuvimos calladas? Entonces, lo que les podría decir es que se sigan expresando con respeto porque merecemos ser escuchadas y ya es tiempo de mujeres.”

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Fotos: Elizabeth Velázquez, Karina Tejada, Héctor Lopez, Mateo Reyes, cortesía de las actrices y Disney Studios.

NURIA GIL / CONDUCTORA

Pues que hoy no es un día para que nos regalen flores, sino es un día para que nos escuchen y no nos dejen de escuchar. Es un recordatorio, sin duda, de todo lo que hemos logrado y, por supuesto, de todo lo que aún falta, que sigamos levantando la voz aunque nos quieran callar, y, por supuesto, que ser mujer no debería de ser sinónimo de miedo ni de límites, ni de silencio, somos ya una generación que cuestiona, que rompe estereotipos, que no se queda callada, somos amigas que se cuidan, que se impulsan, que se sostienen.

Y creo que también eso es muy importante, que nosotras, en el noticiero (Imagen 5:30) lo sigamos diciendo, que sigamos reflejando esa imagen de solidaridad, de trabajo en equipo, de tres mujeres valiosas, inteligentes, preparadas, porque eso es lo que queremos también proyectar a la sociedad. Y pues, las mujeres somos lo máximo, somos creativas, somos inteligentes, somos sensibles y, por supuesto, también exigimos respeto, igualdad. Y yo quiero invitar a las mujeres a que sigamos construyendo el mundo en el que queremos vivir.”

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Fotos: Elizabeth Velázquez, Karina Tejada, Héctor Lopez, Mateo Reyes, cortesía de las actrices y Disney Studios.

MARLENE STAHL / CONDUCTORA

En esta fecha recordarles que primero que nada, seamos conscientes de nuestro género, de nuestra condición. Nos han hecho creer que competir con los hombres es denigrarlos, o enfrentarlos, o quererles quitar espacio a ellos, y yo creo que eso no es. Como mujer te lo digo, muchas veces sí creí en eso, creí que la igualdad era de: ‘lo que le dan a él, dénmelo a mí’. Y con el tiempo entendido, es otra cosa.

Nosotras tenemos virtudes y cualidades que ellos no tienen, y viceversa. Y creo que hay roles que ellos no podrían hacer y nosotras tampoco.

Y no por eso se debería generar una desigualdad, sino más bien como ubicarnos, para qué somos buenas y hacerlo bien, para que esta sociedad progrese. Sí debe de haber una equidad, pero conforme a nuestras capacidades y nuestras fortalezas. Siento que las mujeres, en afán de querer hacer lo que hacen ellos, a veces descuidamos lo que ellos no han podido hacer. Entonces sería importante que en esta fecha recordemos eso, y lo abracemos y lo atesoremos. No como un signo de debilidad o sumisión, sino como ese valor que sólo tenemos nosotras. Dejar de ver al género femenino como una lucha por el respeto. Sí, hay que luchar por el respeto, pero el general, no por ser mujer merezcamos más o menos.”

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Fotos: Elizabeth Velázquez, Karina Tejada, Héctor Lopez, Mateo Reyes, cortesía de las actrices y Disney Studios.

REGINA SIRVENT / PILOTO

Empezaría por decirles que crean en ellas mismas, que no tengan miedo a imaginarse lo más grande, que no tengan miedo a cometer errores, porque de los errores es cuando más se aprende. En lo personal, algunas veces me dio miedo intentar algo, pero al final me atreví y el atreverme me enseñó alguna otra cosa que me llevó a que mi camino siguiera emprendiendo, hasta llegar a donde estoy hoy”.

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Fotos: Elizabeth Velázquez, Karina Tejada, Héctor Lopez, Mateo Reyes, cortesía de las actrices y Disney Studios.

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