Michael B. Jordan revela que aún vive con sus padres
Michael B. Jordan explicó por qué, pese a su éxito y estabilidad económica, decidió quedarse a vivir con sus padres en lugar de mudarse solo

Para muchas celebridades, el éxito suele ir acompañado de independencia inmediata, mansiones privadas y una vida lejos del hogar familiar. Sin embargo, Michael B. Jordan tomó una decisión distinta. Aunque tenía los recursos económicos para mudarse y vivir por su cuenta, el actor decidió seguir viviendo con sus padres, incluso después de comprarles una casa.
La revelación surgió durante una entrevista con el programa CBS Sunday Morning, donde Jordan habló con franqueza sobre su relación familiar y el valor que le da al tiempo compartido con ellos. La conversación, publicada en YouTube el 4 de enero, ofreció una mirada poco habitual sobre la vida personal de una de las figuras más reconocidas de Hollywood en la última década.
Comprar una casa… sin irse de ella
Jordan explicó que les compró una casa a sus padres incluso antes del estreno de Pantera Negra, uno de los proyectos que consolidaron su estatus como estrella global. La decisión, aclaró, no respondió a una necesidad de independencia, sino a un objetivo personal que arrastraba desde la infancia.
“Ese siempre ha sido el sueño de la infancia: jubilar a tus padres y no dejarlos trabajar más”, dijo el actor.
“Lo hice, así que es como cumplir una lista de deseos”, añadió.
Aunque la vivienda era lo suficientemente grande como para que cada uno tuviera su espacio, Jordan decidió no mudarse, una elección que sorprendió incluso a parte de su entorno cercano. Según explicó, la razón fue tan simple como contundente: el tiempo con sus padres no es infinito.

“Quería estar con ellos todo lo posible”
Durante la entrevista, el actor habló abiertamente sobre el vínculo que mantiene con su familia.
“Tengo una excelente relación con mis padres y quería estar con ellos todo lo posible, ¿sabes?, y eso no me molestaba en absoluto”, señaló.
Lejos de presentar la convivencia como un sacrificio, Jordan la describió como una etapa que decidió aprovechar conscientemente, incluso cuando su carrera ya le permitía vivir con total autonomía económica.
Este enfoque contrasta con la narrativa habitual del éxito en la industria del entretenimiento, donde la independencia temprana suele verse como un símbolo de logro personal. Entre comidas caseras y encuentros incómodos
No todo fue solemnidad en la confesión del actor. En 2018, durante una entrevista con Ellen DeGeneres, Jordan ya había hablado con humor sobre lo que implica vivir con los padres siendo adulto.
“Recibes comida casera… pero también tienes viajes inesperados a la cocina en mitad de la noche”, bromeó.
“Solo esos encontronazos aleatorios que pueden resultar un poco incómodos de vez en cuando”, añadió.
Las declaraciones mostraron una convivencia marcada por lo cotidiano, lejos del glamour asociado a su imagen pública, y ayudaron a normalizar una experiencia que, para muchos adultos, sigue siendo motivo de estigma.

Vivir con los padres: una decisión mal vista en EU
La confesión de Jordan resulta especialmente llamativa en el contexto cultural estadounidense. De acuerdo con una encuesta del Pew Research Center, el 36% de los estadounidenses considera que vivir con los padres es perjudicial para la sociedad, frente a solo un 16% que lo ve de forma positiva.
El estudio también revela diferencias por género:
- 42% de los hombres se oponen a la convivencia con los padres
- 31% de las mujeres comparte esa percepción negativa
Además, el factor económico juega un papel determinante. Las personas con menores ingresos son más propensas a permanecer en casa de sus padres como estrategia para reducir gastos de vivienda y manutención.
Una tendencia en crecimiento tras la pandemia
Más allá de las percepciones sociales, los datos muestran que vivir con los padres es cada vez más común en Estados Unidos. Según cifras de la Oficina del Censo de Estados Unidos, casi uno de cada tres adultos estadounidenses reside en el hogar familiar, una tendencia que se acentuó tras la pandemia de COVID-19.
La crisis sanitaria provocó desafíos económicos significativos, desde pérdida de empleo hasta el encarecimiento de la vivienda, lo que llevó a muchos adultos a regresar o permanecer en casa de sus padres, incluso cuando no era su plan original.
Una decisión personal, no económica
A diferencia de la mayoría de los casos documentados, la situación de Michael B. Jordan no estuvo motivada por necesidad financiera. El actor tenía la posibilidad de mudarse en cualquier momento, pero optó por priorizar el vínculo familiar.
Su testimonio introduce una narrativa distinta en un debate comúnmente asociado a precariedad económica, subrayando que la convivencia intergeneracional también puede responder a decisiones afectivas y personales, incluso en contextos de éxito profesional.
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