"¿Hasta dónde llegarías por un hijo?": los desafíos de los Klatt en la nueva entrega de Apple TV

La comedia negra alemana 'Buscando a Wanda' estrena su segunda temporada en Apple TV. Hablamos con Heike Makatsch y Axel Stein sobre cómo sus personajes enfrentan un nuevo y oscuro dilema para proteger a su hija

Axel Stein y Heike Makatsch. ¿Dónde está Wanda?
Axel Stein y Heike Makatsch. Buscando a Wanda.Cortesía Apple TV

Para casi cualquier padre y madre en el mundo, una de sus prioridades en la vida, sin importar la cultura o la educación, son sus hijos. Y eso es justo lo que les pasa a Carlotta y Dedo Klatt, los personajes de Buscando a Wanda, la serie de comedia negra alemana que acaba de estrenar su segunda temporada en Apple TV.

“Es una cuestión universal. Supongo que los padres darían la vida por sus hijos; o incluso llegarían al extremo de quitarse la propia para protegerlos. Eso es lo que harían los padres. Probablemente forme parte de nuestra naturaleza, de nuestro ‘programa biológico’. Cada cultura lo ha abordado de manera distinta, pero esto sigue siendo cierto incluso en aquellas sociedades donde la familia ya no tiene el mismo valor que antes.

Yo misma soy madre, así que sólo puedo hablar desde mi propia experiencia: si una de mis hijas no está bien me centro por completo en ese problema; eso es lo que hago. Y si observamos a los protagonistas, Carlotta y Dedo, vemos que las autoridades judiciales y la policía los dejan solos constantemente. Entonces, ellos se preguntan: ‘¿Hasta dónde podemos llegar?’, y uno mismo se plantea: ‘¿Hasta dónde llegaría yo?’”, compartió Heike Makatsch, la actriz quien da vida a Carlotta.

Y es que es justo la pregunta que se hace Heike la que gira alrededor de su personaje y al de Axel Stein, quien da vida a Dedo, en donde ambos se enfrentan a una situación bastante compleja cuando, al final de la primera temporada, encuentran a Wanda, su hija, detenida porque fue encontrada a lado de un cadáver.

Tanto para Axel y Heike volver a retomar sus personajes fue todo un placer en lo que se refiere a hacer su trabajo, pero también implicó nuevos desafíos en cuanto a la familia Klatt.

Para mí, el mayor reto fue la evolución que experimenta Dedo. Ahora tiene que enfrentarse a una serie de problemas; si en la primera temporada le costaba lidiar con las dificultades, ahora tiene que abrirse. Por fin debe convertirse en un adulto —algo que ya empezamos a vislumbrar en la primera temporada—, pero en esta segunda entrega tiene que asumir responsabilidades de verdad y emprender su propio viaje personal”, dijo Axel.

“Para mí, el mayor desafío fue retratar a la persona, a pesar de todos sus problemas y de todo su sufrimiento, hay que mantener la autenticidad. Incluso estando en Gundersheim, es fundamental permanecer muy cerca del personaje. Y si, además, se busca combinar eso con el entretenimiento, la tarea se vuelve realmente difícil. Pues bien, eso es precisamente lo que hicimos”, agregó Heike.

Los Klatt volvieron, justo cuando creían que sus vidas por fin volvían a la normalidad, su hija Wanda (Lea Drinda) es sorprendida, al parecer, con las manos en la masa junto a un cadáver y tendrán que hacer todo lo que esté en sus manos para demostrar su inocencia y evitar perderla de nuevo, mientras su investigación para dar con el verdadero asesino los adentra en los bajos fondos criminales de su tranquila localidad suburbana.

Lea Drinda. ¿Dónde está Wanda?
Lea Drinda. Buscando a Wanda.Cortesía Apple TV

Con esa premisa, los actores alemanes volvieron al universo creado por Oliver Lansley y Zoltan Spirandelli en septiembre de 2025 y fue hasta enero de 2026 cuando concluyeron esta segunda entrega de la serie.

“Para mí es una sensación maravillosa. Adoro a Dedo, adoro a los Klatt, adoro Sunderheim. ¡Me encanta Sunderheim! Fue genial retomar el trabajo desde donde lo dejamos, tuvimos caras nuevas en el reparto, pero el equipo de cámara estaba formado por gente que ya conocíamos, lo cual fue estupendo”, compartió Heike.

Como ya habíamos hecho la primera temporada, conocíamos bien el universo, Sunderheim, y entendíamos la dinámica familiar. Me gusta mucho este formato: es una comedia negra que, al mismo tiempo, incluye elementos de crimen y suspenso; saltamos constantemente entre distintos géneros. Es algo que no se ve muy a menudo en el mercado alemán, y, personalmente, me gusta mucho.

“Ese punto de exageración que encaja con mis gustos. Por eso disfruto tanto participando en películas infantiles o cuentos de hadas. No diría que esta serie sea un cuento de hadas, pero sí contiene cierta exageración tanto en el drama como en la comedia, puedes permitirte una interpretación un poco más grandilocuente, y eso me encanta”, concluyó Axel.