Hamnet, a corazón abierto; compartir oscuridad

Excélsior platicó con la directora y la protagonista de la película que narra el romance y la tragedia que viven Agnes y William Shakespeare; en cartelera nacional desde el jueves

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La directora Chloé Zhao platicó con Excélsior sobre su cinta Hamnet, que aborda la pérdida y cómo el arte ayuda a exponer sentimientos inexplicables.Universal Pictures

Perder a un hijo es, probablemente, uno de los dolores más grandes que puede experimentar un ser humano. Pero en la experiencia de vida hay todo tipo de dolores, de cargas y de miedos. Hacer una película desde una tragedia como esta, para la directora Chloé Zhao (ganadora del Oscar por Nomadland), le permitió mostrar cómo el arte ayuda a entender y expresar cosas que vive el ser humano y que las palabras no pueden explicar.

“Esa búsqueda aparece en los detalles más pequeños: piedras, objetos, recuerdos. Desde el momento en que él se va (Hamnet), ella (Agnes) lo busca constantemente en el mundo. Su búsqueda la lleva a buscar a su hijo; aparece en libros, en la música. El arte es el lugar donde compartimos la oscuridad porque ya no podemos cargarla solos. Ahí es donde se toca la luz”, explicó Chloé, en entrevista.

Este filme, que llega a cines el jueves, es una búsqueda de la directora para mostrar a su audiencia conceptos que quizá sienten, pero no pueden nombrar.

“El arte me ayudó desde muy joven a entender lo que sentía cuando no sabía por qué me pasaban ciertas cosas. No entendí entonces que no se trataba solo de escribir historias, sino de conectar con otras personas. Ver al público reaccionar es entender que el arte es conexión”, expresó.

Los medios de Zhao para lograrlo es un elenco nutrido con Jessie Buckley como Agnes Shakespeare y Paul Mescal como William Shakespeare, quienes viven una odisea en su relación tras la pérdida de su hijo Hamnet. Jessie compartió la visión que su directora le transmitió.

“Creo que todos los artistas intentan alcanzar algo más allá de lo visible y de lo que podemos comprender lógicamente. Conscientemente o no, buscamos conectar con algo más grande, con algo misterioso. Eso ya es una forma de espiritualidad, o al menos un anhelo de ella”, reflexionó la actriz.

Y la forma en la que ella siente que logró conectar con algo que no conocía de sí misma y que, al mismo tiempo, cree que podrá conectar profundamente con la audiencia, es entregándose al personaje y su sufrimiento.

“Todo el tiempo. Cada trabajo me hace reflexionar. Estoy aprendiendo a ser humana sobre la marcha. Ser más humana implica tocar lo incómodo de serlo. Siempre he necesitado las historias para entenderme, para encontrar catarsis, para sentirme más viva y conectar mejor con las personas que amo. Sí, necesito esa catarsis. Tengo mis propias luchas y sigo intentando entenderlas”, compartió.

Pero abordar un personaje que vivió realmente en una época en particular y se enfrentó a problemas de ese contexto, además de los personales, no fue sencillo; pero tenía claro lo que quería, porque Jessie se entendió antes de entender a Agnes.

“Por miedo, sí compré un libro sobre cómo ser una mujer Tudor (obedientes, elegantes, de alta clase, se casaban para obtener beneficios familiares); leí tres páginas y luego lo tiré al fuego. No me interesa ese enfoque. Trabajo de una forma muy curiosa: no quiero imponer una idea previa del personaje. Necesito conocerla desde adentro”, describió Jessie.

Paul Mescal, su compañero en el set, fue, sin embargo, importante en esa búsqueda, además de otros recursos a los que siempre acude para dar profundidad a su interpretación.

“Durante meses seguí mi intuición y reuní ingredientes que sentía vivos y potentes. Recojo imágenes, escribo, escucho música, anoto mis sueños. Y cuando llegas al set, sueltas el control y miras los rostros frente a ti, como a Paul. Esa se vuelve la historia. Nunca es una sola cosa. No sé quién es ella hasta que he vivido junto a ella y dentro de ella”, sostuvo.

Al final, en ese proceso de construcción de ambas, tanto Chloé como Jessie crecieron internamente, cambió su perspectiva incluso del amor. Irónicamente vivieron en carne propia lo de sus personajes y uno de los objetivos de la película, que es replantear el concepto del amor.

“He aprendido a aflojar un poco el agarre y permitir rendirme más al amor. Sigo sosteniéndolo, pero entendí que soltar también es una forma de amar”, dijo Chloé.

“El amor es algo casi imposible de conocer del todo. Es enorme, aparece de maneras inesperadas y te interrumpe constantemente. Es una forma incómoda de vivir, pero también muy valiente. A mí me gusta vivir con amor”, comentó Jessie.

Late con la tierra

Zhao tuvo a Steven Spielberg en la producción de Hamnet, quien la asesoró en la adaptación del guion y trazando una estrategia óptima para que el filme tenga una distribución en salas como varios de los cineastas desean.

Durante la premier que tuvieron en el Museo de la Academia a finales del año pasado, Spielberg dijo que Zhao fue la primera interesada en el libro de Maggie O’Farrell y su visión fue lo que le interesó al legendario cineasta.

“Luchamos para mantener llenas las salas con grandes blockbusters, películas de escala épica y de acción, pero también con retratos sensibles e íntimos del matrimonio, la familia y epifanías que surgen del dolor y la angustia. Tiene que haber espacio en salas para los largometrajes de Chloé, en especial cuando son milagros que convertidos en películas como los que hace ella”, mencionó.

En el London Film Festival, Spielberg opinó que Chloé es de las pocas creativas que están conectadas con la naturaleza humana, pues su visión aparenta estar en sintonía con el ciclo sísmico de 26 segundos que, según la ciencia, es el tiempo en el que la Tierra emite su latido. Una metáfora curiosa para avalar los sentimientos que la directora puso a esta adaptación.

Con información De la Redacción

 

Sobre el filme

·         Ganó el Globo de Oro a Mejor Película Dramática en la edición 2026, por lo que llega como una de las favoritas de la temporada de premios.

·         La película está basada en la novela de Maggie O’Farrell, que explora el dolor de Shakespeare tras la muerte de su hijo Hamnet a los 11 años.

·         Se estrenó primero en festivales de como Telluride y Toronto, donde ganó el People’s Choice Award, un indicador fuerte para los Oscar.

·         El filme sugiere que la tragedia familiar inspiró Hamlet, aunque no existe evidencia histórica de tal conexión.

·         Jessie Buckley parte como favorita en las categorías como Mejor actriz de reparto, de cara a la entrega del Oscar, gracias a su interpretación de Agnes Shakespeare.