La Granja de Zenón y El Reino Infantil: cómo pasaron de YouTube a Roblox a 15 años de su creación
El Reino Infantil cumple 15 años y celebra en México, su principal mercado. Michel Pumar revela los secretos tras La Granja de Zenón y su llegada a Roblox.

Hay personajes que llegan a casa por los niños y, sin darte cuenta, también terminan acompañándote a ti. Bartolito, La Vaca Lola, el Caballo Percherón o el Lobo Beto se vuelven parte de la rutina entre canciones, juegos y capítulos que se repiten una y otra vez. Así que, si tus hijos son fans de La Granja de Zenón y El Reino Infantil, seguro tú también ya les tomaste un cariño muy especial.
Y en México ese cariño tiene un peso particular. El país es hoy el principal mercado de El Reino Infantil, que este año celebra 15 años acompañando a distintas generaciones de niños. Detrás de esos personajes y canciones hay un equipo que ha aprendido a observar cómo juegan, qué les emociona y qué hace que quieran volver a escuchar una historia una y otra vez.
Michel Pumar es quien actualmente dirige la estrategia de Leader Entertainment, compañía detrás de El Reino Infantil y La granja de Zenón, y después de años trabajando para los niños, reconoce que ellos también le han dejado un aprendizaje: no permitir que crecer signifique dejar de imaginar.

“Seguir soñando, seguir pensando afuera de lo que te van encasillando cada vez que vas creciendo”.
Y tal vez ahí también esté parte de la explicación de por qué una canción creada en Buenos Aires puede terminar formando parte de la infancia de un niño en México. Para Pumar, parte de esa conexión está en algo sencillo: una granja, una vaca, un gallo o un caballo resultan familiares para niños de distintos países de Latinoamérica.
Los niños marcaron el camino
El Reino Infantil nació cuando YouTube comenzaba a cambiar las reglas del entretenimiento y permitía que los creadores llegaran directamente a las audiencias.
Leader Entertainment venía del mundo discográfico y La granja de Zenón surgió casi al revés de la fórmula tradicional: primero estaban las canciones y después llegaron los personajes y las historias.

“Siempre decimos que de alguna manera hicimos todo mal, pero nos salió todo bien”, recuerda Pumar entre risas.
La audiencia terminó marcando el rumbo. “Nos dimos cuenta que a los chicos lo que más los cautivó fueron las historias de la granja, por sus canciones y por sus personajes”.
Con el tiempo, Zenón se convirtió en el encargado de cuidar ese universo y Bartolito adquirió tanta fuerza que la compañía ya trabaja en un spin-off dedicado al famoso gallo.
“Yo quizás tardé un par de años en realmente dimensionar que esto no es únicamente entretenimiento y que realmente también es parte de la educación”, explica.
La respuesta no llegó solamente a través de millones de reproducciones. Llegó cuando pudo ver a los niños frente a frente, saltando, bailando y completando canciones durante los espectáculos en vivo.

“Ahí es cuando realmente te deja de impactar tanto los números de YouTube y ver a un niño saltando, cantando las canciones, bailando, te hace más consciente de que estás llegando a un montón de gente y hay una gran responsabilidad en lo que hacemos”.
Esa conciencia cambió también la forma de crear. Desde hace años, pedagogos y profesionales de la educación participan en el desarrollo de canciones, historias y episodios para que el entretenimiento también acompañe distintas etapas del desarrollo infantil.
Además, al ser México su principal mercado, la música ha ido acercándose cada vez más al país. La compañía trabaja con géneros de alcance global y observa con especial interés la fuerza que tienen la ranchera y la música regional mexicana.

La fórmula detrás de una canción que se repite una y otra vez
Después de tantos años creando contenido infantil, Pumar sabe que los primeros segundos son decisivos: una introducción larga puede hacer que el niño pase al siguiente video, por eso buscan acordes pegadizos, personajes presentes desde el inicio y momentos de participación, como ocurre en Bartolito, cuando la canción deja espacio para que el niño responda.
Pero ninguna fórmula garantiza un éxito. El gallo y la pata, uno de los videos más vistos del canal, nació de una canción tropical grabada a finales de los años 80 y llevarla al mundo infantil fue una apuesta poco evidente.
“Fue una jugada súper arriesgada, creativa: decir, algo del mundo de la música tropical, de la cumbia, lo introduzco dentro del mundo infantil. Esa canción claramente tenía una magia que se podía olfatear”.
Hoy la compañía utiliza datos, tecnología e inteligencia artificial para analizar su catálogo, pero Pumar insiste en que la creatividad sigue estando en ir más allá de lo que ya funcionó.
“El dato te da información de algo que ya sucedió. Siempre estamos en la búsqueda de algo nuevo, que pueda romper con lo obvio. Creo que eso es un poco la creatividad: salirse de la caja y pensar distinto”.

Roblox, su nuevo escenario
La llegada de La Granja de Zenón a Roblox responde justo a esa evolución. La intención no es repetir ahí lo que ya funciona en YouTube, sino llevar a los personajes a un espacio donde hoy niños y jóvenes juegan, crean e interactúan de otra manera.
“Quizás hay ciertos niños que nos empezaron a consumir allá en 2011 y hoy ya son adolescentes. Quizás juegan a Roblox y vuelven a descubrir esos personajes de su infancia. Creo que eso también es algo lindo”.
Y quizá ahí esté una de las claves de estos 15 años. Mientras una nueva generación empieza a cantar las canciones de Bartolito o La Vaca Lola, quienes crecieron con ellos pueden encontrarlos de nuevo, ahora desde otro lugar. Los personajes cambian de pantalla, pero siguen acompañando distintas etapas de la infancia.
Mientras tanto, Pumar ya piensa en el siguiente tramo de Leader Entertainment: no sólo reaccionar ante una nueva plataforma, sino imaginar qué quiere ser la compañía dentro de cinco, 10 o 20 años.