Mario Iván Martínez y el reto de escribir para los niños
El actor y escritor busca aproximar a los niños al lado más humano de Leonardo da Vinci con referencias que les permitan identificarse.

Mario Iván Martínez, actor, cuentacuentos, escritor y músico, presenta el libro infantil “De niños, inventos y pinceles. La infancia de Leonardo da Vinci”. Disponible también en audiolibro, la obra habla de un niño inquieto, observador y curioso, cualidades que con el tiempo lo convertirían en una de las figuras más influyentes de la historia.
Con más de 30 años de trayectoria trabajando con y para los niños, el escritor ha explorado fábulas, leyendas y cuentos mexicanos y europeos. Su trabajo suma ya 23 volúmenes de audiolibros, además de diversos proyectos que han acercado la literatura a distintas generaciones y lo han llevado a profundizar en el universo de la literatura infantil.
La intención de su último libro es acercar a los pequeños al lado más humano del artista, utilizando referencias con las que puedan identificarse, como la relación con su tío, sus padres y los juegos que marcaron su infancia, un recurso que el autor ha empleado en otros títulos.
Además, el libro incorpora una sección titulada "¿Sabías que...?", donde las anécdotas funcionan como pequeñas curiosidades que despiertan el interés de los lectores sin recurrir a un tono didáctico o moralizante.

De niños, inventos y pinceles es la quinta de la serie de obras, dedicadas a explorar la infancia de personajes que marcaron la historia, como Sor Juana Inés de la Cruz, Vincent van Gogh, Francisco Gabilondo Soler y Wolfgang Amadeus Mozart.
El libro está ilustrado por el artista mexicano Juan Gedovius, con quien Mario Iván ha encontrado una conexión creativa desde el inicio de esta colección de personajes históricos.
En entrevista con Excélsior, Mario Iván Martínez, reflexiona sobre la importancia de acercar a los niños a la lectura. Para él, va más allá de abrir un libro, es abrir una puerta, una que debe tocarse con paciencia, sensibilidad y la certeza de que detrás de cada página puede nacer un lector para toda la vida.
Frente a un mundo donde las pantallas ocupan cada vez más espacio en la vida cotidiana de niños y adolescentes, marcando una brecha entre el mundo digital y el hábito de la lectura, Mario Iván Martínez ha observado de cerca como las notificaciones, videos y estímulos inmediatos, parecen escasear el tiempo de la lectura.
El escritor ha sido testigo de los cambios en la forma en que las nuevas generaciones consumen información y construyen sus aprendizajes.
El peor error es que los padres utilicen a los libros como flagelo escolástico mientras se sientan a ver la televisión o escrolear. Desafortunadamente, en nuestros tiempos, los jóvenes ven mucho y digieren un poco”.
Para el escritor, uno de los principales desafíos es que los niños dejen de lado contenidos que realmente enriquecen su aprendizaje para consumir materiales que, en muchos casos, considera desechables.
Sin embargo, consciente de la repercusión que las pantallas tienen en estos días en las actividades cotidianas, no se enfrasca en la discusión de si son buenas o malas, pero sí en la importancia de que madres y padres acompañen a sus hijos en el consumo de contenidos.
“No puedes tampoco desconectarlos del delirio cibernético en que ya vivimos, pero sí hacer un verdadero esfuerzo de acompañarles en lo que digieren y lo que ven”.
Como explica el músico, tanto los libros como los contenidos digitales pueden convertirse en herramientas valiosas cuando existe una guía por parte de los adultos. Y aconseja a madres y padres elegir los libros de acuerdo con la edad e intereses de sus hijos, explorar aquello que despierta su curiosidad y poner en sus manos historias que conecten con ellos, en lugar de imponer la lectura como una obligación.

El respeto a las artes desde la infancia
Mucho antes de convertirse en uno de los grandes narradores de historias para la infancia, Mario Iván Martínez aprendió que el arte también se cultiva en casa. Desde muy pequeño, sus padres sembraron en él una sensibilidad que con los años florecería en los escenarios y entre las páginas de sus libros.
Recuerda que su padre, Mario Iván Martínez Ortega, locutor y periodista, lo acercó desde niño a la música clásica, mientras que su madre, la actriz Margarita Isabel, lo llevó de la mano al teatro. Aquellos pasillos, camerinos y escenarios se convirtieron en parte de su infancia y moldearon la manera en que hoy entiende el poder de contar historias.