Florecer, baile y orgullo LGBTQ+: Jessie Ware conquista la CDMX en su primera noche

Una noche mágica de brillo, beats y libertad: Jessie Ware transformó el Teatro Metropólitan en un deslumbrante jardín disco. Entre sorbos de mezcal, voguing y un recorrido por sus mayores éxitos, la británica enamoró a sus fans en la primera de sus dos fechas en la CDMX

Jessie Ware.
Jessie Ware.Cortesía Ocesa

El florecer de Jessie Ware en México no pudo tener mejor invernadero que el Teatro Metropólitan, los bellos cánticos que salieron de su boca y que encontraron resonancia en los oídos de tres mil aves fanáticas que corearon cada uno de sus temas.

El calor que le entregaron, en la primera noche de dos en la CDMX, también fue fundamental para que esa bella y poderosa flor inglesa conquistara con letra y pegajosas melodías con las que muchos se identifican.

El jardín estaba preparado con los atuendos de esas aves y flores que estaban a la expectativa; las había con brillosas lentejuelas, las que apenas estaban cubiertas con una delgada capa y que dejaban ver brazos y pectorales de gimnasio, o quienes optaron por llevar sombreros a manera de corola más amplia.

Superbloom —de su nuevo disco y que da nombre al tour, The Superbloom— fue el primer corte que comenzó el viaje a las 9:10 de la noche; ni siquiera había terminado y el inmueble de la calle Independencia era todo florecer, griterío y emoción por ver a esa flor de blanco con tintes negros sobre su vestido.

No hubo tregua. Entre ella más se emocionada, los seres de la naturaleza más le gritaban y durante las casi dos horas que duró el florecer, nadie ocupó su lugar.

Jessie Ware.
Jessie Ware.Cortesía Ocesa

Vino Perls y Soul Control “Baby, it’s automatic / We Touch and It Feels Like Magic / Baby, it’s automatic / We Touch and It Feels Like Wooo”, dice el coro y ese “woo” retumbaba  en el interior del lugar.

Para su transformación, la cantautora inglesa estuvo acompañada por tres músicos, dos coristas y tres bailarines que la secundaban en cada pas de bourrée y hasta en los movimientos de voguing.

Ciudad de México. Estamos muy felices de estar aquí esta noche. ¿Están listos para bailar? ¿Están seguros? ¡Vaaamooos!”, dijo Jessie en inglés para ser secundada por todas esas gargantas que estaban dispuestas al disfrute total. “Soy Mother nature”, añadió.

Y los beats, el dance y el disco seguían perfumando esas flores con Ohh La La, Mr. Valentine —una de las más ovacionadas— y Save me a Kiss.

Ya con dos flores enormes en la cabeza que parecían azucenas y un vestido multicolor drapeado, el ritmo bajó un poco para apaciguar el movimiento, pero no el ánimo. The Kill,

Champagne Kiss, Remember y Acustic Request volvieron a traer fuertes aplausos antes de presentar Hello Love.

Jessie Ware.
Jessie Ware.Cortesía Ocesa

Jessie aprovechó para platicar más con la audiencia, recordaba algunas palabras en español, pero siempre advertía que no era muy bueno. Fue tal la camaradería, que se atrevió a dar un sorbo de cerveza a alguien que estaba en la primera fila y hasta uno de mezcal, que otro más le ofreció

Pero Jessie puso una pausa a ese ambiente festivo para dar voz a su balada, la clásica Don’t You Know Who I Am?

Y ahí estaban las flores sobre el césped de concreto del Metropólitan desgarrándose cantando “Don’t you know who I am? / I’m the love of your life / Don’t you dare say goodbye... / You’re gonna miss me in the morning when I’m not inside your bed”, dejando todo el sentimiento a flor de piel.

“¡Oh, Dios mío!”, atinó a decir la británica. 

Jessie Ware.
Jessie Ware.Cortesía Ocesa

El ritmo cambió y el escenario se llenó de humedad y pasión gracias a las luces color rojo que se apoderaron de él como si de un baño turco se tratara. Apareció Sauna, Hot N Heavy y, tras colocarle un corset con una cola de caballo por detrás, dio vida a Ride, en la que invitó a un joven de primera fila a cantar con ella. Para cerrar el set de placer: What’s Your Pleasure?

Tras 16 Summers y Say You Love Me, el color rojo de su siguiente atuendo, cobrizo, hicieron pensar en el otoño... cuando todo se prepara para descansar. Continuaron I Could Get Used To This, Begin Again, No Consequences y Spotlight.

El fin se acercaba y sus fans la acompañaron en Wildest Moments, en la que bajó del escenario y caminó entre los pasillos, y despedirse con Free Yourself, en la que las flores y aves presentes, de varias identidades de la comunidad LGBTQ+, desplegaron sus pétalos y alas para llenar de amor, aplausos y gritos de emoción a la madre naturaleza.

“Muchas gracias por quererme. Soy muy afortunada. Amo cantar con ustedes, bailar y contar historias. Prometo que mi español será mejor la próxima vez que regrese.”