"ARMY México es el mejor del mundo": Así fue el primer concierto de BTS en el país 

El primer show  de BTS en el Estadio GNP Seguros tuvo como rolas sorpresa "Boy in Luv" y "So What", sombreros, botas vaqueras y camisetas personalizadas que rindieron tributo a México y el amor que el grupo tiene por su ARMY 

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BTSCortesía BigHit Music

El corazón de BTS jamás se irá de México.  

Lo que RM, V, Jungkook, Jin, Jimin, Suga y J-hope vivieron anoche en el Estadio GNP Seguros jamás lo han sentido en otra parte del mundo, ni siquiera en Corea del Sur (y estamos seguros porque allá no se paran a cantar por costumbre). 

Imposible no estar de pie en CDMX, mucho menos no cantar o reírse como RM lo hizo en la primera rola. Así que sí, amigos, Hooligan oficialmente fue la encargada de abrir ARIRANG World Tour en CDMX. 

Posiblemente los gritos de ARMY en el lugar hayan sobrepasado, por mucho, lo que lograron Justin Bieber y One Direction en su momento. El tímpano vibraba a límites molestos, pero soportable escuchando Aliens y Run BTS, iluminadas totalmente con la sincronía del Army Bomb. 

Sobre el escenario 360, en un intento de replicar la estética de la bandera sudcoreana, cuatro extremos permitieron el andar de los chicos. Para, por fin, dirigirse a ARMY. Por supuesto, debajo de los lentes oscuros, se asomó un poco la mirada retadora de Namjoon. Y como lo hizo un día antes junto a Claudia Sheinbaum, dio la bienvenida a todos los mexicanos. 

“México, dame un grito”, exclamó. Prácticamente todos tomaron el micro.

Jungkook prometió que valdría totalmente la pena la espera; la aparición de Suga, Jimin y J-Hope dejaron en claro que son los BIAS de muchísimas de las fans que llenaron el lugar. 

Ver a BTS en 2026, 12 años después de su debut en CDMX, fue una experiencia totalmente distinta, de aquellos chicos que se apegaban 100% a las coreografías, ahora tuvimos a siete idols en completa libertad sobre escena. El baile ahora es un lujo o complemento, porque su presencia es lo principal. 

Por eso, para las rolas que compusieron para ARIRANG, se tomaron la total decisión de separarse dentro del escenario y acercarse a ARMY en los primeros puestos de la valla. they don’t know about us y Like Animals, dos rolas ponchadas, crudas e ideales para presumir como el concepto de un grupo de chicos a prueba de balas se hizo realidad. Nada puede con ellos. 

El sonido estaba perfectamente diseñado para que sus voces no fueran opacadas por el poder de ARMY (y vaya que fue misión casi imposible), porque aunque el fanchant de BTS sonó en Fake Love, ellos jamás fueron superados, al contrario, hicieron honor al nombre de su fandom y juntos vivieron un momento especial. 

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BTSCortesía BigHit Music

Swim, del mismo nuevo álbum, cerró la primera parte del show. Y dio un breve descanso a ambas partes, considerando que la Army Bomb jamás tuvo descanso. El performance de BTS también ha evolucionado, atrás quedaron los shows de pop en los que cantar, bailar y dejarse amar era lo único importante, ahora compartieron mucho de lo que es la cultura tradicional coreana con un país latino que desde hace años es el número uno en todo lo que BTS simboliza y proyecta. 

Al centro del escenario, un grupo de performers recrearon (aesthetic obviamente) el corazón del escudo sudcoreano y de ese interior emergieron los chicos. Vaya pleitesía y forma de remarcar que por el momento BTS son la industria musical y el núcleo de su país. 

Con ese poderoso mensaje empezó 2.0 La piel se enchinó y el sentimiento de estar viviendo un pedazo de historia se hizo más visceral al ver el Estadio iluminado de amarillo. 

“Por favor, baja tu celular”, dijo V, después de aparentemente ver que muchas integrantes del ARMY estaban más preocupadas por guardar en su cel un pedazo del sueño que estaban viviendo y no poniéndose locos como ellos querían. Ni mandado a hacer el mensaje por la tremenda experiencia que regalaron con Mic Drop, incluso recuperando partes de la coreografía original. 

“Es toda tuya, México”, dijo RM. Y la noche se la apropiaron las rolas que hicieron de BTS los reyes del K-pop: FYA, Fire, Body to Body y la fuckin’ locura que emanó cuando empezó el desfile de IDOL. El Bangtan dio la vuelta olímpica que acostumbra y por la magnitud del lugar se tardaron un rato, pero valió totalmente la pena por tenerlos lo más cerca posible. Entonces se esfumó la segunda parte del show, como campeones se retiraron y dejaron a la grada de pie para presumir sus banners. 

Come Over regresó a la banda con sombreros, bueno, solo a RM, Jin y Suga, siendo la primera vez en el tour que los chicos salen con algo representativo del país. También usaron jerseys personalizados de Ciudad de México para cantar Butter y Dynamite. Y, la neta, ahí pudo terminar el show, pero las rolas sorpresa fueron las que verdaderamente hicieron temblar al lugar: Boy in Luv y So What. 

Sobre las gradas, un grupo de cuatro girasoles replicaron la famosa foto en el aeropuerto de RM, Suga y J-Hope, mientras que varios vatos ARMY estaban meramente comprometidos con el dark style que usaron para ARIRANG. Sin embargo, todas las eras de BTS estuvieron presentes en los outfits que las chicas eligieron para la cita con los dueños de sus quincenas.

El ambiente está que arde, México. Estamos de regreso después de 10 años y lamento no haber venido, pero ahora con este show estoy muy contento y feliz. La siguiente gira, lo prometemos, México estará en la lista”, prometió Suga.

Cuando Hobi tomó el escenario, la gente se abalanzó con el cántico “Hobi, hermano, ya eres mexicano”, porque en su discurso volvió a recordar lo impresionado que quedó con la respuesta que ARMY MX tuvo durante sus dos fechas del año pasado como parte de su gira Hope on The Stage. Y después de tan cálida recepción podemos confirmar que sólo necesita su CURP para poder ser un paisano más de nuestra tierra. 

Desafortunadamente el sueño terminó después de dos horas y media con Please e Into The Sun. Un ocaso bastante armonioso, cursi y especial para sellar la relación que hay entre siete chicos de Corea del Sur y tantas ARMY mexicanas, cuyas palabras para irse a casa, por supuesto, fue el ya tradicional “mucho picante”, de Jin. 

Después de esta noche, la vida de ARMY jamás será igual... y tampoco de BTS, que por fin descubrieron quiénes son las verdaderas fans de los A Prueba de Bala ¡y de todo!