Venus Williams desafía al tiempo y vuelve al Abierto de Australia a los 45 años

La tenista estadunidense regresa a Melbourne como símbolo de longevidad deportiva 

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Venus Williams regresa cinco años después al primer Grand Slam de la temporada.

El reloj biológico suele ser implacable en el deporte profesional. Sin embargo, hay figuras que deciden ignorarlo. Venus Williams, siete veces campeona de torneos individuales de Grand Slam, volverá a disputar el Abierto de Australia a los 45 años tras recibir una invitación especial para el torneo que inicia el 18 de enero en Melbourne.

Melbourne Park fue el primer gran escenario que vio florecer a Venus en la élite. En 1998 cuando, con apenas 17 años, derrotó en segunda ronda a su hermana menor Serena Williams, antes de caer en cuartos de final frente a Lindsay Davenport. Han pasado 28 años desde aquel debut, una distancia temporal que en el tenis suele equivaler a varias generaciones.

Venus no pisa Australia por casualidad. En noviembre anunció su participación en el torneo de Auckland, Nueva Zelanda, también mediante wild card, como parte de una planificación que incluye competir en Hobart una semana antes del Abierto. Su última aparición en Melbourne fue en 2021, pero su historia con el torneo está marcada por consistencia y vigencia. Disputó dos finales de singles, en 2003 y 2017, ambas perdidas ante Serena, y acumula un récord de 54 victorias y 21 derrotas en la Rod Laver Arena. Esta será su 22 participación en el cuadro principal. 

Estoy emocionada de volver a Australia y con muchas ganas de competir durante el verano australiano”, dijo Williams. “He tenido muchísimos recuerdos increíbles allí y estoy agradecida por la oportunidad de regresar a un lugar que ha significado tanto para mi carrera”, dijo Williams en declaraciones recogidas por la agencia AP.

La edad como frontera que ya no existe

El Abierto de Australia confirmó que Venus Williams se convertirá en la mujer de mayor edad en competir en el cuadro principal del torneo, superando la marca establecida por Kimiko Date, quien participó con 44 años en 2015.  El deporte de alto rendimiento atraviesa una etapa en la que la longevidad dejó de ser una rareza.

Ahí aparecen paralelismos inevitables. LeBron James sigue dominando la NBA pasados los 40, combinando ciencia, disciplina y talento generacional. Justin Verlander continúa lanzando rectas de élite en Grandes Ligas cuando muchos de sus contemporáneos ya son comentaristas. En la NFL, Aaron Rodgers y Phillip Rivers redefinieron la vida útil del quarterback, compitiendo con plenitud física y mental más allá de la cuarta década.

Venus encaja en ese grupo selecto. No solo por edad, sino por mentalidad. Su carrera ha sido una constante adaptación, desde la evolución del tenis femenino hasta la gestión de lesiones, cambios de calendario y prioridades personales. A finales de diciembre contrajo matrimonio con el modelo y actor danés Andrea Preti en Palm Beach, Florida, un capítulo personal que convive con la exigencia del circuito profesional.

El Abierto de Australia no recibirá a una ex campeona en gira de homenaje. Recibirá a una competidora que entiende el escenario, el desgaste y la presión. A los 45, Venus Williams no lucha contra el tiempo. Lo utiliza. Y en un deporte obsesionado con la juventud, su presencia vuelve a recordar que la grandeza no caduca, solo se transforma.

El certamen iniciará el 12 de enero y concluirá el 1 de febrero