El Vasco Aguirre se va tranquilo de Panamá y encuentra buenas señales en los jóvenes como la Hormiga González
Aguirre destacó el rendimiento de los jóvenes y aseguró que busca que su equipo guste y golee para complacer a la afición

El estratega nacional, Javier Aguirre no habló de revanchas, ni de urgencias, ni de alivio por cortar una racha incómoda. Tras el 1-0 de la Selección Mexicana ante Panamá, el Vasco dejó claro que el amistoso fue, ante todo, una prueba de fondo para medir carácter, respuestas y futuro.
La anotación, un autogol de Richard Peralta, sirvió para terminar con seis partidos sin victoria, pero el Vasco nunca colocó el foco ahí. Su lectura fue más amplia. Panamá fue un laboratorio y el saldo, según él, fue positivo.
“Me voy tranquilo”, repitió más de una vez. Este partido sirvió de mucho para ver a los jóvenes, que tienen un gran futuro. Estoy contento, son chicos con mucho talento. Los tres que aguantaron bien, ‘la Hormiga’ González con esa hambre y entusiasmo… Si podemos trabajar mejor, podemos estar tranquilos para lo que viene, porque hay una buena generación de futbolistas mexicanos”, externó Aguirre.
La alineación estuvo compuesta por seis jugadores de Chivas como titulares, pero Aguirre desactivó el tema con rapidez. “No veo camisetas”, dijo cuando se le preguntó por la base rojiblanca. “No personalizo. Elegí a los que creí que estaban en mejor momento”.
El técnico convocó a ocho futbolistas del Guadalajara para la gira por Panamá y Bolivia y utilizó a siete en el primer compromiso. Más que una apuesta por un club, fue una consecuencia del contexto. Sin jugadores de Europa por no ser Fecha FIFA, Aguirre se inclinó por una convocatoria mayoritariamente joven y de Liga MX.
Cuatro debuts absolutos, minutos para futbolistas con poco recorrido internacional y la intención clara de ampliar el abanico rumbo al Mundial en casa.
“Necesito encontrar 26 jugadores que estén a la altura del Mundial”, explicó. “Gente en buen momento, con personalidad y que entienda la exigencia”.
Los rojiblancos que iniciaron fueron Raúl Tala Rangel, Richard Ledezma, Bryan González, Luis Romo, Brian Gutiérrez y Roberto Alvarado. En el segundo tiempo ingresó Armando Hormiga González, uno de los nombres que más convencieron al cuerpo técnico por su energía y disposición.
Aguirre destacó ese tipo de actitudes como señales de futuro. Más allá del orden táctico o del resultado corto, valoró la respuesta emocional del grupo en un entorno exigente y fuera de casa.
Son chicos con talento, con hambre, con entusiasmo. Si podemos trabajar mejor, podemos estar tranquilos para lo que viene”, afirmó.
El Vasco también reconoció la presión constante de la afición mexicana, que exige un equipo vistoso y ganador, pero pidió leer el proceso con perspectiva. El camino al debut mundialista de junio de 2026, recordó, está lleno de pruebas incómodas.
“Habrá derrotas, empates y rivales fuertes. Todo eso es aprendizaje”, dijo. “Tenemos más partidos para crecer”.
El Vasco busca un equipo que guste y golee
El técnico tricolor señaló que entiende las exigencias de la afición en un año donde el país recibirá la Copa Mundial de la FIFA por tercera ocasión en su historia.
Uno siempre quiere ganar, jugar bien, gustar, golear… la afición quiere, ustedes quieren ver a su equipo que funcione bien… pero nosotros, en ese afán de llegar el 11 de junio con el mejor equipo posible, entendemos que hay en el camino ciertos obstáculos que se traducen en derrotas o en empates. No hay que olvidar que los rivales han sido de entidades fuertes, top 20 del mundo, rivales que nos hacen crecer, incluso el empate, incluso la derrota. Es aprendizaje, todo está enfocado hacia el 11 de junio y aquí tendremos todavía tres o cuatro partidos más que podemos sacar malos resultados, ojalá no, pero nos seguimos enfocados en esa preparación”.
En Panamá, Aguirre no buscó aplausos ni respuestas definitivas. Buscó señales. Y salió convencido de que, al menos en la base joven, el Tricolor empieza a ofrecerlas.
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