El color del Gatorade, la apuesta más curiosa del Super Bowl
Más allá del marcador y las estrellas en el campo, uno de los mercados que más atención genera rumbo al Super Bowl es el del tradicional baño al entrenador campeón y el color de la bebida que protagonizará el festejo final.

Con el paso de los años, la escena se ha vuelto tan esperada como el trofeo mismo. El reloj llega a ceros, el campeón de la NFL queda definido y, segundos después, el entrenador ganador es sorprendido por un baño de bebida isotónica que marca el inicio formal del festejo.
Este domingo 8 de enero, cuando Patriots y Seahawks se enfrenten en el Super Bowl, la atención no solo estará puesta en el resultado dentro del campo. Como ya es costumbre, una parte del espectáculo se trasladará a lo que ocurra después del silbatazo final, cuando el coach vencedor sea empapado ante millones de espectadores.
Aunque poco tiene que ver con el desarrollo del partido, uno de los mercados más comentados rumbo al Super Bowl es justamente ese momento final. El baño de Gatorade al entrenador campeón se ha convertido en un fenómeno anual, capaz de mantener a muchos pegados a la pantalla incluso cuando el resultado ya está decidido.
Las apuestas deportivas han ampliado su territorio mucho más allá del marcador, los pases de anotación o el Jugador Más Valioso. Hoy, prácticamente cualquier detalle es susceptible de convertirse en un mercado alternativo, incluso uno tan peculiar como el color de la bebida que protagonizará la celebración.
Para el aficionado tradicional, el tema puede resultar anecdótico o irrelevante. Sin embargo, el interés ha crecido tanto que, rumbo al Super Bowl 2026, ya existe un claro favorito entre las opciones disponibles, de acuerdo con las probabilidades que circulan desde la mañana del domingo.
Entre los seis colores considerados, el amarillo/lima o verde aparece como la opción con mayor respaldo, seguido por el naranja y el azul, tonos que históricamente han sido recurrentes en este tipo de festejos. Más atrás quedan el púrpura, el rojo o rosa, mientras que el escenario menos probable es que el baño sea simplemente agua o transparente.
Históricamente, no en todas las ediciones del Super Bowl se ha presentado este ritual, pero en la mayoría de los casos el baño termina ocurriendo. Eso sí, no existe una lógica clara que permita anticipar la decisión, ya que todo depende de qué bebida esté disponible en la banca en el momento del festejo.
La nueva realidad del deporte profesional obliga a convivir con este tipo de dinámicas, donde las apuestas ya no solo miden análisis o conocimiento, sino también azar puro. Marcadores exactos, número de puntos y ahora, incluso, el color de una bebida.
Al final, mientras unos celebran el campeonato de la NFL, otros seguirán mirando la pantalla hasta el último segundo, esperando que el Gatorade caiga… del color correcto.
EL EDITOR RECOMIENDA



