Seahawks congela Levi’s Stadium y se queda con la siembra 1 de la NFC al vencer a 49ers

Impulsados por su sólida defensiva, Seattle consiguió su primer título divisional desde 2020 y descansará la primera semana de la postemporada

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La defensiva de Seattle logró una fundamental intercepción en el último cuarto del partidoAFP

El ruido en Levi’s Stadium no fue suficiente. Tampoco la racha de seis triunfos consecutivos ni la posibilidad de evitar cualquier vuelo en enero con un Super Bowl programado en el mismo escenario el 8 de febrero. Todo eso quedó suspendido en una noche espesa para San Francisco y perfecta para unos Seahawks que entendieron el momento, ejecutaron con paciencia y salieron con un 13-3 que vale descanso, localía y el primer lugar de la NFC.

Seattle jugó el partido que más incomoda a los 49ers. Largo, físico y calculado. Desde la primera serie dejó claro que el plan pasaba por el suelo y por el reloj. Zach Charbonnet abrió el marcador con una carrera de 27 yardas en el primer cuarto y con eso bastó para marcar el tono. Fue el touchdown terrestre número 12 de la temporada para Charbonnet, el primero en Seattle que alcanza esa cifra desde Marshawn Lynch en 2014. Detrás de esa anotación vino un ejercicio constante de desgaste que terminó con 180 yardas terrestres y una ofensiva que, sin brillo, fue suficiente. Charbonnet tuvo 74 yardas y  Kenneth Walker III 97.

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Zach Charbonnet logró por tierra el único touchdown del partidoAFP

San Francisco tuvo el balón, pero no tuvo ritmo. Brock Purdy vivió una primera mitad asfixiante ante una defensa que ganó cada centímetro. Promedió apenas 1.5 yardas aéreas por intento y por pase completo en esos dos primeros cuartos, los peores registros de su carrera con margen amplio. Sólo intentó un envío de más de cinco yardas en toda la mitad inicial. Christian McCaffrey encontró carriles cerrados y lecturas tardías.

Purdy terminó el partido golpeado y con apenas 127 yardas y una intercepción

La defensa de Seattle, la mejor de la liga contra la carrera con 3.7 yardas permitidas por acarreo y 94.4 yardas por partido, trasladó esos números al campo en el momento más pesado del calendario. Sólo aceptó 53 yardas. Frenó a Christian McCaffrey a 23 yardas en ocho acarreos.

Jason Myers amplió la ventaja con un gol de campo de 45 yardas para el 10-0 y Eddy Piñeiro respondió con uno de 48 que mantuvo a San Francisco con vida. Era una diferencia corta, pero el juego ya estaba donde Seattle quería. 

La noche en que Seattle cerró la puerta

El punto de quiebre llegó en el cuarto periodo y dolió por la forma. San Francisco había avanzado hasta zona de goal y parecía listo acercarse. Purdy lanzó. El balón fue desviado ligeramente por un defensivo, McCaffrey no pudo controlarlo y Drake Thomas leyó la jugada para quedarse con la intercepción. No sólo fue un cambio de posesión. Fue la anulación de puntos que parecían seguros y el golpe emocional del partido.

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La defensiva de Seattle no permitió ni 60 yardas por tierraAFP

Seattle entendió la oportunidad. Tras esa intercepción armó una serie extensa, apoyada en seis conversiones de tercera oportunidad en 11 intentos a lo largo de la noche. En esa posesión posterior caminó el balón hasta la yarda cinco de San Francisco. Myers falló un gol de campo corto, pero el daño ya estaba hecho. El reloj se consumió y el margen de maniobra para los 49ers se redujo a casi nada.

Myers apareció antes con un gol de campo de 31 yardas para el 13-3 definitivo. Sin necesidad de arriesgar, Seattle cerró el partido con control total del tiempo y del espacio. Fue un triunfo que también rompió inercias históricas. San Francisco había ganado siete de los últimos ocho enfrentamientos, incluido un duelo de playoffs en la temporada 2022. Esta vez el guion fue distinto.

Fue la cuarta ocasión desde 1975 que dos equipos se enfrentaban en la última semana con el puesto número uno garantizado para el ganador.

Seattle consiguió su primer título divisional desde 2020 y alcanzó 13 victorias por primera vez desde 2013, año que terminó en Super Bowl. Lo ha logrado sin temporadas perdedoras desde 2021 bajo Pete Carroll y con marca de 8-3 ante rivales de la NFC.

San Francisco, que aspiraba a ganar su cuarto título divisional en siete temporadas y asegurar toda la postemporada en casa, ahora deberá empacar. El margen fue corto en el marcador, amplio en sensaciones. Seattle no sólo ganó el partido más importante del año. Ganó el control del enero en la NFC, congeló Levi’s Stadium y se llevó la etiquet de favoritos en la NFC para disputar el gran juego en Levi's Stadium, un recinto que anoche hicieron suyo.