El regreso al Estadio Azteca: Por qué Cruz Azul se siente dueño de la casa del América
La historia tiene una anécdota demoledora que dice que los directivos de las Águilas le armaron el equipo más ganador de la historia a los cementeros.

Sin comprenderlo del todo, el América alimentó al monstruo de sus peores pesadillas. El libreto mezcló una rivalidad que apareció casi sin querer, por azares de un destino encaprichado en enfrentarlo con el Cruz Azul.
Ahora que regresan ambos al Estadio Azteca -Banorte- para reabrirlo tras dos años, la cuestión sigue en el aire. La casa aparentemente es del América, pero en realidad, el inquilino silencioso se siente dueño de ella.
Como aquel cuento de Julio Cortázar, Casa Tomada, el América que vivía plácidamente en su recinto, empezó a cerrar puertas para quedar viviendo en un sólo espacio. Cruz Azul llegó ahí y fue gracias a que las Águilas, lo llevaron y no se irá.
INVITAN AL CRUZ AZUL A SU CASA
La historia fue así. En 1971, luego de cinco años de inaugurar el estadio Azteca, Emilio Azcárraga Milmo tenía un problema ante sí, el contrato con los palcohabientes decía que disfrutarían de cuatro equipos de futbol y les faltaba uno.
El historiador Héctor Hernández relata que el América, Atlante y Atlético Español habitaban el Azteca a inicios de los años 70, pero necesitaban uno más.

Se quería tener futbol jueves y sábado o jueves y domingo y para ello faltaba uno. Fue entonces que Emilio Azcárraga Milmo habló con Guillermo Álvarez Macías y le ofrece mudarse de Jasso a la Ciudad de México".
Nunca creyó Azcárraga que corría un riesgo, al menos futbolístico. Llevar a Cruz Azul significaba un golpe mediático y sobre todo comercial. Era un equipo con estrella de buena suerte, altivo para ser provinciano y con grandes sueños de linaje. Ya había sido campeón un par de veces con sólo jugadores mexicanos y es ahí donde empieza la verdadera sustancia de la historia.
La revista De Sangre Azul retomó el hecho histórico: "El primero de septiembre de 1971 se firmó el contrato para que Cruz Azul jugara 25 años en el Estadio Azteca y fueran transmitidos sus encuentros. No era el mejor convenio para los cementeros desde el punto de vista financiero, pero eso pasó a segundo término porque se deseaba hacer crecer al equipo".
EL AMÉRICA HACE FUERTE AL CRUZ AZUL
Hasta ahí, ambos lados de la historia convergen, pero existe un punto primordial que puede sacarle el aire a cualquiera por la sorpresa.
Fue Azcárraga quien ordenó a Francisco Panchito Hernández, su mejor directivo para traer jugadores extranjeros, que le ayudara a Cruz Azul en ese aspecto.

"A mí me lo dijo Panchito Hernández en un desayuno, no creo que mienta. Él fue y les consiguió a Miguel Marín, Eladio Vera y Alberto Quintano, enormes y grandes jugadores que forjaron la historia dorada de Cruz Azul en los años 70", dice Héctor Hernández.
Los viejos aficionados de La Máquina lo niegan. En las tertulias hablan de que sus directivos incluso ya tenían visto a Carlos Bianchi, de Vélez Sarsfield, pero no lo pudieron contratar y es por eso que trajeron a otros jugadores.
Héctor Hernández, defiende el punto. "Guillermo Álvarez Macías le condicionó a Azcárraga que para irse debía tener un equipo competitivo y por eso le ayudaron con esos jugadores. Panchito Hernández ya había traído a México a Carlos Reinoso, Toninho y Roberto Hodge, así que sabía de qué jugadores hablaba".
El América le había traído el progreso a Cruz Azul y lo iba a pagar caro. El ejercicio lírico de La Máquina, lo coronó en su primer año como inquilino del Azteca con grandeza. En la final golearon al América 4-1 con esos mismos jugadores que los directivos de las Águilas eligieron para su peor enemigo. Hasta ese momento no existía el rencor, pero tras ese partido se plantó la semilla.
"Imagínen lo que hubiera sido que Miguel Marín o Quintano jugaran en el América. Así pasó. Cruz Azul tenía una muy buena base de mexicanos y los conjuntó con estos extranjeros para sacar sus mejores armas. Ahí dominó los años 70 a plenitud", cuenta Hernández con conocimiento.

CRUZ AZUL Y EL ESTADIO BANORTE, FUSIÓN GANADORA
Y así, el Cruz Azul se pasó 25 años en el Estadio Azteca, desde su arribó en 1971 hasta 1996 que se fue al Ciudad de los Deportes, luego de no renovar contrato por problemas de publicidad.
"Ellos querían anunciar Cemento Cruz Azul en todo el estadio, pero los administrativos tenían contrato con Cemento Tolteca, entonces comenzaron los problemas que fueron escalando hasta acabar con la relación", menciona Hernández.
La Máquina se alejó y con ellos su buena suerte. En 22 años sólo fue campeón de liga una vez hasta que regresó para levantar la Copa de nuevo en el Azteca en 2021. En realidad, este estadio siempre ha sido su casa, su mejor sentimiento, aunque sea del América.