Real Madrid logra un triunfo que deja marcas por los pitidos que recibieron en el Santiago Bernabéu

El conjunto merengue sufrió en la recta final para conservar la ventaja ante el Inter de Milan, en su presentación en la Champions League

Brahim Díaz y Jude Bellingham fueron dos de los jugadores merengues que desperdiciaron buenas oportunidades de gol.
Brahim Díaz y Jude Bellingham fueron dos de los jugadores merengues que desperdiciaron buenas oportunidades de gol.AFP

El Real Madrid de la temporada 2026-2027 es uno que ya supo desde las mismas entrañas de su casa que no tiene margen de fallar otra vez. La victoria 2-1 sobre el Inter de Milán en el inicio de la Champions League quedó marcada por los varios momentos de sonoros abucheos que recibieron los blancos en el Santiago Bernabéu.

Los dos años en blanco que preceden al equipo de Mourinho hoy dejaron una clara muestra del descontento de los aficionados merengues, que cuando vieron que en el complemento se complicaba el partido pasaron facturas con abucheos a Vinicius Júnior y al funcionamiento errático del equipo ante un rival que los sometió en el control del balón.

Las fallas del Inter de Milán, cuando más sometían a sus anfitriones, fueron las que dieron al traste con el esfuerzo de los italianos luego de que Kylian Mbappé abrió la cuenta a los 14 minutos, gracias a que Brahim Díaz le filtró un pase tras una pérdida de balón. El francés no falló en definir abajo para llegar a 91 goles en su historial en Champions League e igualar en la quinta posición histórica al exmerengue Raúl González Blanco.

Nueve minutos después cayó la segunda anotación luego de que Federico Valverde fue a la presión del arquero Josep Martínez, quien al querer hacer un regate dejó que el uruguayo le tocara el balón con la pierna para mandar el esférico al fondo de las redes.

La ventaja no reflejaba lo que había sucedido en esos primeros minutos, en los que el arquero Thibaut Courtois había sido el heroe merengue con un par de intervenciones y el Inter hacía que sus rivales persiguieran sombras frente a sus aficionados con una posesión de más del 70 por ciento.

El Bernabéu cuestiona duramente a su equipo

Pese a la falla, Martínez fue la figura del Inter con hasta cuatro intervenciones en las que tapó claras aproximaciones de Bellingham y Mbappé. Brahim falló otro remate franco y el público se comenzó a desesperar con el transcurso del complemento para cuestionar a su equipo.

Vinicius pronto se dio cuenta que él era el principal blanco de los reclamos cuando no hacía un esfuerzo por bajar a defender y grandes sectores del público le reclamaban con rechiflas. Cuando el Inter volvió a tomar la manija del control del juego, se vino otra vez los reclamos, que crecieron en volumen cuando Carlos Augusto descontó a los 77 minutos, para hacer el camino hacia la victoria merengue más doloroso.

El Real Madrid terminó el juego encerrado en su campo y con el público encrespado. Desde este juego dejaron claro que no serán condescendientes con un equipo que en las últimas dos campañas se ha ido en blanco y que ha sido más un motivo de penas que de alegrías.