¡Qué remontada de los Tigres! Gorriarán les da la victoria en la Concacaf
El equipo de la UANL hizo lo necesario para avanzar a los cuartos de final de la Concachampions, en un encuentro contra el Cincinnatti en el que salieron a matar o morir

Si los errores de concentración propiciaron el tremendo descalabro de tres goles de diferencia ante el Cincinnati, en el marco de los octavos de final de la Concacaf Champions Cup, en el de vuelta en el Volcán el planteamiento tuvo un fuerte hedor de matar o morir para los Tigres de la UANL.
Salió victorioso el equipo felino, con un 5-1 digno de película y un 5-4 para avanzar a lso cuartos de final de la Concacaf. Héroes fueron todos los jugadores, los que estaban en la cancha y los que se qeudaron en la banca. Pero también la afición de El Volcán que salió afónica de su estadio, su segudna casa, pero con un recuerdo innolvidable que les regaló su equipo.
Muy temprano, Rodrigo Aguirre abrió el marcador, segudio de Ozziel Herrera. En solamente 10 minutos, el conjunto de la Autónoma de Nuevo León se acercó en el global a 3-2. El resto del primer tiempo, sin embargo, fue de tensión y golpeteo. Cuatro tarjetas amarillas, dos por bando.
Dos goles de vestidor le dieron la ventaja a los Tigres en el global. Ozziel Herrera apenas al minuto de retornar a la cancha y otra vez El Búfalo Aguirre, 120 segundos después. A partir de entonces, el encuentro se jugó con piernas de roca, con poco futbol y demasiada lucha. Se repartió la fuerza en las jugadas, no la calidad de las mismas.

Entonces cayó el tanto de Kévin Denkey, sólido frentazo tras un centro por la derecha cobrado de una falta innecesaria. El Volcán guardó silencio sepulcral en tanto el árbitro revisaba la acción en el VAR, pero finalmente la diana fue buena.
Buena resultó también para el resto del partido. Drama en los minutos finales. Ozziel reventó la redonda en el área chica con marco abierto. Empujó el Cincinnati y la U de Nuevo León buscó ordenarse para proyectar al frente.
Gignac entró a salvar... pero fue Gorriarán
Con el panorama, el técnico Pizarro mandó al campo de juego a André-Pierre Gignac, que de inmediato conectó con Láinez. La zaga del equipo de la MLS cerró aún más los espacios. Dejaba jugar, sin manchar el partido.

Quiso tomar oxígeno el Cincinnati en un tiro de esquina. Se tomó su tiempo. La siguiente toma siguió la carrera larga de Ángel Correa que, empujado en el área, provocó la pena máxima. El árbitro, sin embargo, escuchó a sus asistentes, que vieron fuera de lugar del argentino.
Con todo el drama por delante, las faltas se convertían en leyes de la ventaja. Fue entonces cuando ingresaron casi sobre la hora Marcelo Flores y Chicha Sánchez. Habilidosos, con el Volcán a todo pulmón y, poco después, con nueve minutos de agregado. Surgió la figura de Fernando Gorriarán, que disparó con todas sus fuerzas, pero tabién con la mira bien calibrada, desde fuera del área. Un bello gol para que el Volcán hiciera erupción.
EL EDITOR RECOMIENDA



