Pumas apuesta por la mesura previo a la final; sin serenata ni concentración masiva de la afición

A diferencia de Cruz Azul, la afición de Pumas decidió no realizar un recibimiento especial al equipo antes de la final

En Pumas prefirieron entrenar sin aficionados y concentrarse en la gran final del Clausura 2026
En Pumas prefirieron entrenar de manera normal y concentrarse en la gran final del Clausura 2026Pumas MX

Mientras la afición de Cruz Azul desató la locura total con un espectacular apoyo en las instalaciones de La Noria, en el campamento de los Pumas de la UNAM se respiró un ambiente radicalmente opuesto. La calma, la tranquilidad y la mesura total fueron las protagonistas en el entorno auriazul previo a la Final de Vuelta del Clausura 2026.

A diferencia de otras ocasiones, el hotel de concentración del conjunto universitario lució en completo silencio. No hubo cantos, ni banderas, ni la tradicional serenata nocturna en la víspera del partido más importante de la temporada ante La Máquina.

La afición de Pumas guarda la euforia para el Olímpico Universitario

A través de las redes sociales, cientos de seguidores universitarios cuestionaron si se organizaría algún acto de apoyo para el plantel. Sin embargo, la respuesta de las porras oficiales y grupos de animación fue un rotundo "no". La estrategia de la fanaticada felina es clara: guardar toda la energía, los pulmones y la euforia para detonarla este domingo en las tribunas del Estadio Olímpico Universitario.

Esta postura no es una coincidencia. Si algo ha definido a los felinos en este certamen es la filosofía de ir paso a paso, con los pies de plomo. El propio director técnico, Efraín Juárez, contagió esa mentalidad al entorno. El estratega modificó su postura ante los medios de comunicación, mostrando un mayor temple, madurez y tranquilidad para evitar conflictos y mantener al grupo enfocado en el objetivo táctico.

El fantasma de los 15 años sin título de Liga MX

No armar una fiesta anticipada es una muestra de madurez por parte del club y su gente. En el Pedregal existe una consigna clara: no echar las campanas al vuelo antes de tiempo. El verdadero juicio final será sobre la cancha del Olímpico Universitario, donde se conocerá el destino de la eliminatoria.

Existe un argumento histórico de peso para mantener esta prudencia. El Club Universidad acaba de cumplir 15 años sin un título de Liga MX. Esa larga sequía es la razón principal para evitar festejos prematuros. Si el destino y el futbol lo permiten, la afición prefiere explotar en júbilo hasta el domingo por la noche, cuando el árbitro pite el final y Pumas logre romper, por fin, la maldición ante Cruz Azul.