Puerto Rico amenaza con retirarse del Clásico Mundial pese a ser sede de la primera ronda
La Federación de Beisbol de Puerto Rico analiza no participar en el Clásico Mundial de Beisbol 2026 ante las múltiples negativas de jugadores.

La advertencia suena fuerte, casi como una amenaza, y no es menor: Puerto Rico, país sede de la primera ronda, analiza no participar en el Clásico Mundial de Beisbol 2026. El mensaje llega desde la propia Federación y abre un escenario inédito y escandaloso para el torneo, a poco más de un mes de su arranque.
José Quiles, presidente de la Federación de Beisbol de Puerto Rico, confirmó que la posibilidad de retirarse del Clásico ya fue discutida y analizada internamente, luego de que varios jugadores estelares no recibieran permiso para participar, en su mayoría por restricciones de seguro impuestas por organizaciones de Grandes Ligas. El trasfondo, según expuso, es la imposibilidad de competir en condiciones equitativas.
El Clásico Mundial se disputará del 5 al 17 de marzo y el Estadio Hiram Bithorn, en San Juan, fue designado como sede del Grupo A, integrado por Puerto Rico, Canadá, Colombia, Cuba y Panamá. Que el país anfitrión esté considerando no presentar equipo le añade un nivel de gravedad que trasciende lo deportivo y coloca al torneo en una posición delicada a nivel organizativo y político.
Si nuestros jugadores no van a participar, si no podemos participar en igualdad de condiciones, ya está discutido, ya está analizado, estamos contemplando no participar en esta edición del Clásico”, afirmó Quiles en entrevista con el periodista Jay Fonseca. El dirigente reconoció que la decisión aún no es oficial, pero admitió que el escenario de una retirada ya no es hipotético.
El detonante inmediato ha sido la acumulación de negativas. El caso más reciente es el del campocorto Francisco Lindor, quien quedó fuera del evento por restricciones del seguro tras someterse a un procedimiento de limpieza en el codo derecho. A esa baja se suman Carlos Correa, Jovani Morán, Emilio Pagán, Alexis Díaz y Víctor Caratini, todos sin autorización para integrar al Team Rubio.
Para Quiles, el problema no es una ausencia aislada, algo que considera normal en un torneo de esta naturaleza, sino el volumen y el patrón. En su opinión, Puerto Rico es el país al que más jugadores le han retirado el respaldo para competir.
Los que están boicoteando el Clásico y poniéndole el pie al Clásico son los dueños de equipos”, acusó, apuntando directamente a las organizaciones de MLB.
El presidente de la Federación fue más allá y planteó el debate en términos de dignidad deportiva. Señaló que competir sin sus principales figuras, pese a ser anfitriones, envía un mensaje equivocado tanto a los aficionados como al propio beisbol internacional. Por ahora, insistió, se trata de una advertencia formal, pero dejó claro que la decisión final dependerá de lo que ocurra en los próximos días.
El primer gran escándalo
No es la primera vez que el Clásico Mundial queda envuelto en una polémica de alto voltaje organizativo. En 2017, durante la primera ronda disputada en Jalisco, el torneo vivió uno de sus episodios más confusos cuando, minutos después de concluidos los juegos, se anunció que México estaba eliminado, pese a que los medios oficiales del torneo hablaban inicialmente de un juego extra.
Todo se trató de un error en la interpretación del criterio de desempate, pero sin admitirlo de manera explícita, la organización corrigió el resultado administrativo y determinó que Venezuela, y no México, era el equipo que avanzaba al tie break, a partir de una lectura distinta sobre el valor de una “entrada parcial”.
La corrección encendió alarmas de inmediato. El comité organizador local incluso amagó con no abrir el estadio para el juego de desempate entre Italia y Venezuela, en protesta por la falta de claridad y comunicación en la decisión.
Al final, eso no ocurrió. MLB emitió un comunicado para explicar el porqué de la decisión, el juego se disputó y el torneo siguió su curso, pero el episodio quedó marcado como uno de los grandes escándalos en la historia del Clásico.
Si Puerto Rico concreta su retiro, el Clásico Mundial enfrentaría el conflicto institucional más escandaloso desde su creación en 2006, con consecuencias que podrían marcar el futuro del torneo.
EL EDITOR RECOMIENDA



