El pasado deportivo de Ryan James Wedding, el exatleta olímpico capturado en México por el FBI
Ryan James Wedding representó a Canadá en los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City 2002. Dos décadas después, su nombre reaparece lejos del deporte, tras ser detenido en México por autoridades estadounidenses por su presunta relación con el narcotráfico internacional.

El mundo del deporte y la justicia internacional chocaron este viernes 23 de enero con la captura de Ryan James Wedding en territorio mexicano. El exatleta olímpico, quien representó a Canadá en la disciplina de snowboard, fue arrestado por el FBI, institución que lo mantenía en su lista de los hombres más buscados. La detención marca el fin de una búsqueda implacable contra quien presuntamente lideraba una sofisticada red de tráfico de cocaína hacia los Estados Unidos.
De las pistas de Salt Lake City 2002 al crimen organizado
El historial de Wedding en la alta competencia se remonta a los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City 2002. En aquella edición, el canadiense compitió en la categoría de eslalon gigante paralelo de snowboard. Sin embargo, su desempeño en la nieve fue discreto; Wedding terminó en la posición número 24, lejos del podio que coronó al suizo Philipp Schoch con la medalla de oro. Lo que nadie imaginaba entonces es que, años después de abandonar las competencias internacionales, su nombre volvería a los titulares no por sus récords deportivos, sino por sus nexos con el Cártel de Sinaloa.
La conexión con México y el Cártel de Sinaloa
Tras alejarse del deporte de alto rendimiento, el camino de Wedding se desvió hacia actividades ilícitas de gran escala. Según las investigaciones del Departamento de Justicia, el exolímpico presuntamente aprovechó su logística para mover toneladas de droga hacia la Unión Americana. Su refugio en México terminó este viernes cuando decidió entregarse en la Embajada de los Estados Unidos, lo que facilitó su inmediato traslado al país vecino para enfrentar cargos por narcotráfico y asesinatos relacionados con sus operaciones delictivas.
“No tienen refugio”: la postura del gobierno de Trump

La captura de Ryan James Wedding fue celebrada de inmediato en las altas esferas de Washington. La fiscal general, Pamela Bondi, fue contundente al señalar que este golpe al narcotráfico es una muestra de la política de seguridad actual. “Esto es resultado directo del liderazgo de ley y orden del presidente Trump. Bajo @POTUS, los delincuentes no tienen refugio”, aseguró Bondi, subrayando la prioridad de desmantelar redes que operan entre México y Canadá.
La lista negra: otros atletas que cambiaron la gloria olímpica por el crimen organizado
El caso de Ryan James Wedding se suma a la lista de deportistas que cambiaron la gloria olímpica por el crimen organizado, pero su nivel de jerarquía dentro de las estructuras del narcotráfico lo sitúa como un caso excepcional. Las autoridades estadounidenses buscan ahora desentrañar toda la red de complicidades que permitieron a un exsnowboarder canadiense escalar hasta convertirse en uno de los fugitivos más peligrosos del hemisferio, dejando una mancha indeleble en su historial como representante olímpico.
Otros atletas que terminaron sus carreras deportivas y se ligaron con el narcotráfico son:
James “The Hammer” Williams (Boxeo, EE. UU.)
Evento: Seúl 1988.
Historia: Compitió como peso semipesado para Estados Unidos. Años después de su carrera olímpica, fue identificado como líder de una red de distribución de cocaína en Illinois. En 1994, fue condenado a cadena perpetua (aunque posteriormente su sentencia fue reducida) tras ser capturado en una operación encubierta.
Busty Keiserman (Vela, Brasil)
Evento: Representó a Brasil en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988.
Historia: Fue arrestado y condenado en los años 90 tras ser capturado con un cargamento masivo de cocaína que pretendía traficar vía marítima hacia Europa.
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