Osmar Olvera: “Soy mi propio rival. Ya no tengo cuerpo de niño”; la transformación tras París 2024

El doble medallista olímpico comparte su evolución física. Sin los chinos en Centroamericanos, no tiene rival en los clavados

Osmar Olvera subió casi 10 kilos respecto a París 2024.
Osmar Olvera subió casi 10 kilos respecto a París 2024.Capturas de pantalla

Ya no queda nada físicamente de aquel niño de 17 años que subió al trampolín del Centro Acuático de Tokio en sus primeros Juegos Olímpicos. Sin embargo, hay algo que sobrevivió al paso del tiempo: la ilusión de alcanzar la cima.  

Los chinos observan a Osmar Olvera con respeto y cierto temor. No fue sencillo romper una hegemonía de dos décadas, prácticamente desde el nacimiento del mexicano. 

El reflejo en el agua ya no es el mismo. En su lugar emerge un clavadista dueño de un físico poderoso, una técnica refinada y una personalidad desafiante. Cinco años después de aquel debut olímpico, Osmar Olvera dejó atrás el cuerpo de un niño para dar paso a la versión más dominante de su carrera. 

Cuando Osmar Olvera se convirtió en doble medallista olímpico en Paris 2024 pesaba 67 kilogramos. A finales del 2025 la báscula marcaba 76 kilogramos, casi 10 kilos de diferencia. 

Su cuerpo ha madurado. En estos Juegos Centroamericanos y del Caribe, Olvera pesa 73 kilos con una musculatura mucho más desarrollada y la presencia física de un clavadista que dejó de parecer un niño para convertirse en uno de los grandes referentes de este deporte.

Ya no tengo el cuerpo de un niño. Empecé a destacar gracias a Dios desde muy chico, ahorita mi cuerpo está cambiando, ya estoy teniendo un cuerpo de un hombre y por eso se nota el cambio físico, pero es más que nada porque estoy dejando de ser un niño adolescente”, señala a Excélsior el doble medallista olímpico, Osmar Olvera.

“Hay buenos clavadistas, pero mi objetivo siempre es ganarle a los chinos, ahorita que no están se podría decir que yo soy mi propio rival”, añade. 

Tener mucha fuerza en las piernas podría darle potencia en los saltos, pero mucha musculatura en el tren superior podría afectar a la rotación del clavado. 

Hago menos tren superior, a Ma Jin (entrenadora) no le gusta que estemos fuertes de arriba. Bajar a ese peso (67 kilos, Paris 2024) si sería algo imposible, tendría que morirme de hambre, mi cuerpo va evolucionado y estoy en un peso en el que me siento bien en el aire y espero que mi cuerpo siga creciendo porque tengo 22 años, mientras los clavados salgan bien no hay de qué preocuparse”.

La experiencia de Fernando Platas, medallista olímpico en Sídney 2000 deja ver que lo importante siempre será la técnica. 

Estamos dejando de ver al pequeñito Osmar. Él es muy serio en su trabajo, siempre hay que ver la parte técnica, no sólo la física. Ayuda la fuerza, pero somos un deporte muy técnico y se procura de qué no se pierda”, menciona Platas.