Inglaterra teme a la altura de CDMX: El plan de Thomas Tuchel para el Mundial en su visita al Azteca

Inglaterra no quiere que le pase lo mismo que a otras selecciones como Chequia o Ecuador y previene el viaje para adaptarse al duelo de octavos de final.

Bukayo Saka festejando la anotación de Inglaterra.
Bukayo Saka espera que la altura no merme a sus compañeros y a él mismo.Reuters

Inglaterra quiere liberarse lo más posible del efecto de la altura de la Ciudad de México. Sus jugadores no están acostumbrados a respirar a 2 mil 240 metros sobre el nivel del mar y por ello llegarán al país el viernes, para adaptarse todo el sábado.

Ecuador, por ejemplo, pudo llegar a México desde el domingo, pero se sentían tan a gusto en Columbus que prefirieron viajar el lunes, es decir, un día antes del juego. En esa decisión se les cruzó la tormenta eléctrica que les hizo perder más de dos horas vía terrestre desde el aeropuerto AIFA hasta su hotel en Santa Fe.

Inglaterra sabe de la complicada logística que abate a la Ciudad de México y previene el golpe de altura llegando el viernes por la tarde. El cuerpo técnico de Thomas Tuchel baraja la opción de entrenar en La Cantera de Pumas o en las canchas del Club América sólo para perfeccionar la estrategia a 24 horas del juego.

¿Afecta a Inglaterra el recuerdo de 1986?

Para los británicos, este enfrentamiento representa algo menos emocional. Es verdad que la última vez que pisaron el Estadio Azteca en 1986 sufrieron la fiebre de ver a Maradona anotarles con 'La Mano de Dios' y dejarlos sembrados en el 'Gol del Siglo'; sin embargo, esta generación ve esa historia nebulosa.

LA FAMOSA MANO DE DIOS. Diego Armando Maradona fue quien llamó un día después al primer tanto que marcó ante Inglaterra el gol con la mano de Dios, pues reconoció que lo hizo con el puño a los 51 minutos del partido. Foto: Archivo Excélsior
LA FAMOSA MANO DE DIOS. Diego Maradona venció a Peter Shilton en el Azteca. Foto: Archivo Excélsior

Cuatro años después de aquel amargo sabor nació Kyle Walker, el más veterano del equipo con 36 años. El resto de los jugadores prometen no dejarse influenciar por el ambiente del coloso de Santa Úrsula, que será una auténtica caja sonora en su contra.

Se espera que unos mil aficionados ingleses aterricen en la capital. Por supuesto, la afición del Tri ya planea una serenata en la fachada del hotel en Santa Fe donde se hospedarán, un folklore mexicano que busca romper el descanso del rival.