Mundial 2026: la polémica regla de la FIFA que prohíbe los termos y expone a los fans al calor
FIFA endureció su código de conducta para el Mundial 2026 y prohibió el ingreso de botellas reutilizables a los estadios

La Copa del Mundo de 2026 promete estadios llenos, récords de asistencia y una celebración futbolística que recorrerá tres países. También será un torneo marcado por otro protagonista menos visible, pero imposible de ignorar, el calor.
Una de las modificaciones más llamativas realizadas por la FIFA a su Código de Conducta para los estadios ha generado preguntas entre los aficionados. Las botellas reutilizables de agua, incluso vacías, ya no podrán ingresar a los inmuebles mundialistas.
La decisión representa un cambio radical respecto a la normativa que estaba vigente apenas semanas atrás. El reglamento contemplaba la entrada de botellas de plástico transparentes, vacías y reutilizables con capacidad máxima de un litro. Esa posibilidad desapareció con la actualización enviada por correo electrónico este miércoles a los aficionados con boleto.
Ahora el documento es categórico. Las botellas reutilizables quedan prohibidas sin excepciones generales para el público.
Del termo ecológico a la lista negra
Durante años, las campañas de sustentabilidad impulsadas por gobiernos, empresas y organizaciones deportivas promovieron el uso de recipientes reutilizables para reducir residuos plásticos. Sin embargo, la lógica de seguridad impuesta por FIFA se mueve en otra dirección.
La federación considera que cualquier envase puede convertirse en un objeto arrojadizo o ser utilizado para introducir sustancias no autorizadas. Por ello, no sólo desaparecen los termos y botellas reutilizables. También quedan prohibidos vasos cerrados, frascos, latas, hieleras rígidas y recipientes con tapa.

La única regla general para líquidos establece un máximo de 100 mililitros por persona con receta.
La actualización llega en un momento particularmente sensible.
El Mundial de Clubes disputado en Estados Unidos dejó imágenes de futbolistas buscando sombra durante las pausas de hidratación y aficionados intentando soportar jornadas de temperaturas extremas. Diversos encuentros se disputaron bajo condiciones que encendieron alertas médicas.
Un informe elaborado por científicos de World Weather Attribution estimó que alrededor de 26 partidos del Mundial 2026 podrían jugarse con índices de calor considerados elevados para la actividad física prolongada. Algunos encuentros incluso podrían superar umbrales que incrementan significativamente el riesgo de estrés térmico.
La preocupación no se limita a los jugadores. Los aficionados suelen permanecer varias horas en los alrededores de los estadios antes del inicio de los encuentros, atraviesan filtros de seguridad, hacen filas y pasan largos periodos expuestos al sol.
En ese escenario, la imposibilidad de ingresar una botella vacía para rellenarla en fuentes de agua elimina una alternativa que muchos consideraban práctica y económica.
Las excepciones existen
El reglamento contempla algunas salvedades.
Los padres con bebés podrán ingresar con leche o agua esterilizada en recipientes de hasta 1 litro por menor. También se permitirá el acceso a líquidos por razones médicas hasta un máximo de 500 mililitros, siempre que exista un certificado médico en español, inglés o francés y que la persona beneficiaria esté presente.
Fuera de esos casos, la hidratación dependerá exclusivamente de los productos disponibles dentro de los estadios.
Un Mundial bajo control absoluto
La prohibición de las botellas forma parte de una estrategia más amplia.
El nuevo código restringe mochilas convencionales, limita las dimensiones de las banderas, veta pancartas con mensajes políticos, impide el uso de drones, cámaras profesionales, vuvuzelas y hasta regula el tamaño de las baterías externas para teléfonos móviles.
Pero hay una disposición que sobresale por encima de todas. FIFA se reserva el derecho de prohibir cualquier objeto o conducta que considere una amenaza para la seguridad, la comodidad de los asistentes o la reputación del torneo, incluso si no aparece expresamente en el reglamento.
Esa cláusula convierte al documento en una herramienta flexible para los organizadores y deja claro cuál será la filosofía del Mundial 2026.